Los viajes de los argentinos al exterior superaron el año pasado el pico de los ’90 por el “dólar chato”, mejores salarios, más crédito y promociones especiales de destinos que todavía no dejan atrás la crisis, como Estados Unidos y Europa. Según cifras públicas y privadas, en 2010 se registraron 5,2 millones de salidas del país por parte de argentinos y residentes en el país. En 2000, el mejor año en términos de turismo emisivo de la convertibilidad, esa cifra fue de 5 millones. Para 2011 se espera que aún más personas puedan viajar al extranjero, con tasas de expansión interanual de entre 15 y 20%.