ECONOMIA
¿SE MODERA EL ALZA?

La inflación tendría una leve baja en abril, pero seguiría cerca del 3% por el arrastre de combustibles

Consultoras privadas anticipan que la inflación de abril mostraría una moderación tras varios meses en alza. Sin embargo, el impacto de combustibles y regulados mantendría el índice en niveles elevados.

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La inflación de abril aparece como un mes bisagra para el Gobierno. Después de un marzo que volvió a sorprender al alza, con un IPC nacional de 3,4%, el mercado empieza a detectar una moderación, aunque todavía lejos de una baja contundente. El punto central es que el índice podría desacelerarse respecto del mes pasado, pero seguiría moviéndose en niveles elevados y muy por encima de los pisos que había logrado mostrar la desinflación en 2025.

Uno de los informes que pone el foco en ese giro es el de Fundación Capital. En su síntesis económica semanal del 20 de abril, la consultora estimó que el IPC de abril rondará el 2,7% mensual, con una inflación núcleo en torno al 2,6%, lo que implicaría bajar un escalón frente al dato de marzo. Según su análisis, abril podría ser el mes en el que se frene la aceleración, aunque la inercia sigue siendo alta y el proceso de desinflación todavía luce frágil.

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La lectura de Invecq va en la misma dirección. En su informe “Nueva aceleración inflacionaria”, publicado el 17 de abril, la consultora sostuvo que en abril “se cortaría la racha de aceleración inflacionaria” observada desde mayo y que la inflación retomaría una trayectoria descendente.

Sin embargo, aclaró que la inflación subyacente ya corre a una “velocidad crucero” de 2,5%, por encima de los mínimos del año pasado, y que lo más probable es que 2026 cierre con una inflación similar a la de 2025, en la zona del 30%.

Menos presión de la carne, pero una núcleo todavía alta

Parte de la moderación esperada para abril se explicaría por una menor incidencia de la carne, uno de los factores que más empujó al IPC en marzo. Fundación Capital sostiene que el fuerte aumento del precio de la hacienda entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 ya habría tenido un traslado casi completo a los precios al consumidor. Incluso remarca que los valores del novillito se estabilizaron hacia mediados de marzo y mostraron una leve baja en abril.

Proyecciones de la inflación núcleo sin carne en abril 2026.

Ese dato permite entender mejor qué puede pasar este mes. En marzo, la inflación núcleo fue de 3,2%, pero, descontando el efecto puntual de la carne, habría sido de 2,5%. Es decir, aun sin ese componente, la inflación de fondo siguió corriendo en niveles elevados. En el mismo sentido, Invecq advirtió que la suba de marzo no fue solo producto de shocks puntuales: la núcleo viene escalando y ya muestra una dinámica más persistente.

El gran piso de abril lo ponen combustibles y regulados

De todos modos, si bien los alimentos darían algo de alivio a los precios, el mayor problema para abril volvería a estar del lado de los precios regulados. Fundación Capital advierte que el aumento de combustibles aplicado en marzo dejó un fuerte arrastre estadístico, aun con el congelamiento posterior por 45 días. Según sus cálculos, solo ese factor le pone un piso de 0,6 puntos al IPC del cuarto mes. A eso se suman los ajustes en colectivos del AMBA y otras correcciones en servicios, por lo que los regulados mostrarían una suba de alrededor de 4% mensual y aportarían 0,8 puntos al nivel general.

Los salarios perdieron contra la inflación por cuarto mes consecutivo

La consultora recuerda además que en marzo los regulados ya habían aumentado 5,1% mensual y explicaron un tercio de la inflación del mes. Allí pesaron especialmente las subas en transporte, combustibles y tarifas de gas y electricidad. En otras palabras, abril no arranca limpio: arrastra parte del shock que ya se había visto el mes pasado.

A esa mirada se sumó Cohen Aliados Financieros, que también consideró que marzo dejó una señal preocupante para la dinámica de precios.

La firma destacó que el IPC acumuló 9,4% en el primer trimestre, prácticamente todo lo que el Presupuesto 2026 preveía para el año, y señaló que para abril espera una moderación, aunque con un piso de 2,5% mensual. Según su visión, aun con una desaceleración frente a marzo, la inflación seguiría golpeando el poder de compra de los salarios, limitaría el consumo y volvería más negativas las tasas de interés en términos reales.

Abril puede bajar, pero no cambia el régimen

Más allá del número puntual, el dato de abril será clave para medir si la economía logra retomar el sendero de desinflación o si simplemente entra en una etapa de inflación algo menos alta.

Fundación Capital considera que perforar nuevamente el 3% sería una “muy buena noticia” para las expectativas y para la inercia, pero advierte que el proceso seguirá siendo complejo por la combinación de inercia inflacionaria, precios regulados pendientes y un frente internacional más adverso.

Ese frente externo también mete ruido. La consultora remarca que el conflicto en Medio Oriente ya tuvo impacto sobre la inflación global y encareció insumos relevantes para Argentina, como fertilizantes y acero. En ese contexto, el escenario base que proyectan plantea una inflación de alrededor de 32% en 2026, con precios regulados corriendo por encima del promedio, cerca de 39% interanual, y un cierre de año similar al de 2025.

En tanto, desde Inveq consideraron que "la aceleración de los últimos meses no es alarmante, pero tampoco debe minimizarse. Aunque en gran parte refleja shocks puntuales -tarifas, carnes y combustibles-, la núcleo, incluso depurada del efecto carne, también muestra una tendencia creciente desde los mínimos de 2025. El mes pasado se señalaba que el principal reto del Gobierno era evitar efectos de segunda vuelta vía paritarias y contratos. Hoy ese desafío luce más arduo: la erosión del poder adquisitivo se profundiza, lo que presionará las negociaciones salariales al alza", señalaron.

Con todo, al referirse a lo que viene proyectaron: "hacia adelante la inflación debería retomar su senda descendente. Una demanda interna todavía débil y una política monetaria contractiva presionarán a la baja (de hecho, el IPC Invecq ya registra una desaceleración en las primeras semanas de abril). De esta manera, 2026 cerraría con una inflación similar a la de 2025, en la zona del 30%", indicaron.

Con estas proyecciones, abril podría traer una noticia relativamente mejor que marzo en cuanto al dato final del IPC, pero no un cambio de régimen.

lr/ff