La caída del crecimiento económico comenzó a notarse antes del conflicto con el campo iniciado
el 11 de marzo. Según un informe de la Universidad Nacional de Tucumán siete de los 12 indicadores
líderes detectaron
un quiebre de la curva ascendente, según expresa en su artículo el economista Abel
Viglione.
El enfriamiento de la economía se
advierte en diversas francas de la actividad. El índice suele anticipar en seis
meses el giro de la economía, con un 74% de probabilidad. Si se tiene en cuenta que la medición que
pronostica el fin de la curva ascendente corresponde a marzo, en los inicios de la crisis del
campo, puede inferirse que las razones profundas no pueden atribuirse a la protesta rural.
La actual expansión es la más extensa desde 1970, dado que, iniciada en julio de 2002,
lleva 68 meses de duración a marzo pasado, y superó en permanencia a las seis
expansiones registradas anteriormente. Además, esta recuperación es récord en el crecimiento: ¡el
PBI creció más del 50%, es decir, a razón del 8,5% anual promedio!
Pero a partir de marzo de este año, la línea ascendente comenzó a mostrar signos de
fragilidad.
Hay siete rubros que presentaron caídas desde el tercer mes del año: precio de
manufacturas, declaración de quiebra, índice de la Bolsa, precios de servicios respecto al IPC,
superficie autorizada para obras privadas, productividad media del trabajo industrial y horas
promedio de obrero industrial.
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