La guerra de gigantes por los gasoductos que conectarán Vaca Muerta con las costas de Río Negro tiene más capítulos. Tras el golpe de efecto que significó la adjudicación de los caños a la firma india Welspun —una decisión que dejó a Tenaris fuera del negocio—, el Grupo Techint, por ahora, evita hacer más olas en la cruzada del Gobierno, mientras la denuncia por dumping sigue en evaluación. Pero, en poco más de un mes se abrirá una nueva batalla: la construcción de los 470 kilómetros de ductos que unirán los yacimientos neuquinos con el Golfo San Matías. Y que se construirán con tubos indios.
La derrota, después de 70 años de ser el holding que construyó las obras más importantes del midstream de la energía, lo pone en una situación distinta cuyas características “aparecerán con el tiempo”, comentan en la industria a PERFIL. Pero llegado marzo, el gigante del acero disputará en una sociedad conformada por Techint Ingeniería y Construcción y SACDE —la constructora de Marcelo Mindlin— la obra constructora de los caños del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) de Southern Energy (SESA).
La inversión total entre construcción, provisión de materiales, equipamiento y demás, que deberá hacer SESA, la compañía a cargo del proyecto exportador, es de alrededor de USD 1.300 millones. El proceso licitatorio avanzó diez días atrás, inmediatamente después de cerrar la compra de los materiales a Welspun.
Se invitó, una vez más, a competidores de todo el mundo entre los que se encuentran firmas de Estados Unidos, México, Brasil e Italia. De la Argentina, aparte de Tenaris, hay cuatro oferentes más. Se trata de una licitación más compleja, de cuatro tramos: tres del gasoducto y una de la planta compresora y las empresas pueden presentarse en más de una parte a construir.
El factor compliance
La compleja arquitectura accionaria del consorcio activó los protocolos de compliance para blindar la transparencia del proceso. Como Marcelo Mindlin juega a dos puntas —es socio de Rocca en la constructora SACDE y a la vez dueño del 20% del cliente, SESA—, Pampa Energía debió autoexcluirse del comité evaluador. Así, la "lapicera" final quedó restringida a los otros cuatro socios: Pan American Energy (30%), YPF (25%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%), quienes definirán al ganador sin la injerencia del empresario energético.
En la línea de largada, la sociedad Techint- SACDE no corre sola. Enfrente tiene a competidores locales históricos como BTU —que viene ganando terreno en licitaciones de reversión— y firmas que buscan recuperar protagonismo como Víctor Contreras.
Ecos de los tubos indios
Mientras se evalúan las propuestas técnicas y económicas para la obra civil, en el consorcio SESA todavía resuenan los ecos de la pelea por los tubos. La decisión de aceptar la oferta india de Welspun fue tomada por unanimidad entre las cinco compañías y el argumento es la necesidad de establecer procesos de licitación incuestionables para evitar que las empresas extranjeras dejen de participar por sospechas de favoritismo local. En caso de que el Gobierno haga lugar a la denuncia de dumping que evalúa Techint, no interfiere tampoco en el proceso, ya adjudicado.
Como contó PERFIL, en la industria cuestionan la fabricación de los tubos de parte de Techint. “La chapa de los tubos de Tenaris se fabrica en Brasil, se comercia vía Uruguay y en Valentín Alsina se doblan”, graficó una fuente al tanto de la estructura de costos, relativizando el impacto en la cadena de valor local. Bajo esta lógica, el Grupo de la "T" enfrenta un riesgo latente: sufrir una segunda derrota consecutiva en su propio terreno.
Es un escenario que hubiera sido impensado hace apenas tres años, cuando con SACDE fue la responsable de ejecutar en tiempo récord las obras energéticas más relevantes de la última gestión, como el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) y el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). En todos esos proyectos, los operarios soldaron tubos fabricados en la planta de Valentín Alsina que, dejaron trascender fuentes vinculadas a la T, está en riesgo porque es una fábrica que trabaja a proyectos y tiene 420 empleados directos.
Lo que viene: YPF y ENI
En marzo asoma también la licitación de los caños para el proyecto de YPF y la italiana ENI, atada al Project Finance internacional que determina el ritmo de los procesos. Allí, Tenaris volverá a verse las caras con los gigantes de India y China.
El mercado energético se prepara también para un mega paquete de obras que definirá la infraestructura exportadora de la próxima década. Se trata de la construcción de tres ductos adicionales para las siguientes etapas del proyecto Argentina LNG, liderado por YPF.
Estos procesos funcionarán bajo la modalidad de licitaciones privadas abiertas a la competencia internacional, sin las protecciones arancelarias o los "waivers" de preferencia que solían regir en la obra pública tradicional. El primer capítulo de esta saga ya está "en la calle": la construcción del gasoducto troncal entre Neuquén y la costa atlántica.
EM LM CP