El Tesoro enfrentará vencimientos por $10,83 billones y buscará refinanciar sus compromisos en una nueva licitación que se realizará este miércoles 28 de octubre. La operación permitirá medir el apetito de los inversores por la deuda pública en pesos, en un escenario en el que la liquidez local ofrece cierto margen de maniobra, pero la volatilidad financiera internacional vuelve a sumar incertidumbre sobre la evolución del tipo de cambio.
La Secretaría de Finanzas ofrecerá seis instrumentos, que combinan alternativas a tasa fija, títulos ajustados por inflación, bonos a tasa variable y opciones de cobertura cambiaria. La recepción de ofertas estará abierta entre las 10 y las 15, mientras que la liquidación de las adjudicaciones se realizará el viernes 30 de octubre, según el llamado oficial del Ministerio de Economía.
"El Tesoro enfrentará vencimientos por $10,83 billones, un monto elevado frente a los $4,85 billones de mediados de octubre y los $8,65 billones de finales de septiembre. Sin embargo, la liquidez luce cómoda y las tasas se mantienen estables en torno al 20,5%", analizó Daniel Chodos, jefe de Research y socio de la sociedad de bolsa Dhalmore Capital.
En ese contexto, el resultado de la licitación será una señal relevante para evaluar la capacidad del Gobierno de renovar sus compromisos sin convalidar un encarecimiento significativo del financiamiento en moneda local. El porcentaje de refinanciación, o rollover, permitirá determinar qué parte de los vencimientos logra cubrir con nueva deuda y cuánto dinero deberá utilizar para cancelar las obligaciones que llegan a su fecha de pago.

Los bonos CER y TAMAR concentran las expectativas de demanda
Dentro del menú de instrumentos, Dhalmore Capital espera que la mayor demanda se concentre en los títulos ajustados por inflación y en el bono a tasa variable TAMAR con vencimiento en agosto de 2027 (TMG27).
"El menú es amplio y permitirá medir el apetito del mercado a lo largo de las diferentes curvas. Esperamos que la mayor demanda se concentre en los títulos CER y en el TAMAR TMG27", señaló Chodos.
El menú incluye dos reaperturas de bonos CER: el TZXM7, con vencimiento en marzo de 2027, y el TZXO7, que vence en octubre de ese año. También contempla una nueva Letra del Tesoro Capitalizable en Pesos (LECAP), con vencimiento el 26 de febrero de 2027, y un bono dual que ajusta por CER o por la tasa TAMAR más un adicional del 3%, con vencimiento en diciembre de 2028.
La incorporación de la nueva LECAP apunta a cubrir un tramo de la curva de tasas fijas que, hasta ahora, tenía una oferta limitada. «"Hasta ahora, la curva saltaba de enero a finales de abril, pese a que el mercado venía demandando instrumentos de plazo intermedio", explicó el analista.
En paralelo, los títulos CER vienen mostrando interés entre los inversores, incluso cuando ofrecen rendimientos relativamente bajos. Para Chodos, ese comportamiento podría favorecer al Tesoro: "Los títulos CER con vencimiento en 2027 recibieron demanda incluso cuando operaban a tasas relativamente bajas. Esto podría permitirle al Tesoro captar una parte importante del rollover a un costo acotado".
La demanda por estos instrumentos será clave para determinar si el Gobierno puede sostener el financiamiento en pesos sin tener que ofrecer rendimientos significativamente más elevados para atraer a los inversores.
El dólar linked, bajo la lupa
Uno de los interrogantes de la licitación será el interés por los instrumentos vinculados al dólar. En esta oportunidad, el Tesoro reabrirá la letra dólar linked D15E7, con vencimiento el 15 de enero de 2027, que permite a los inversores cubrirse ante una eventual suba del tipo de cambio oficial.
Chodos advirtió que la demanda por esta clase de títulos podría estar parcialmente contenida después de que el Gobierno refinanciara el 72% del vencimiento de la letra D30O6 mediante una licitación por canje.
De todas maneras, el analista consideró que el Tesoro podría aprovechar la nueva operación para captar parte de la demanda de cobertura cambiaria y reconocer un premio frente a los precios del mercado secundario.
El Gobierno deja afuera al AO29
Otro dato de la convocatoria es que el Tesoro no incluyó una nueva colocación del AO29, el bono en dólares cuya emisión formaba parte del programa de financiamiento anunciado por el Gobierno.
Según el análisis de Chodos, la decisión probablemente responde a la intención de evitar convalidar los elevados rendimientos que exige actualmente el mercado secundario para ese título.
"Todavía restan colocar US$ 774 millones para completar los US$ 2.000 millones anunciados", remarcó el especialista.
La exclusión del bono vuelve a poner el foco sobre las condiciones de acceso al financiamiento en dólares. En un escenario de mayor volatilidad externa y exigencias elevadas de rendimiento, el Gobierno deberá evaluar cuándo puede volver al mercado sin asumir un costo que considere demasiado alto.
FN/MSS