Uno de los cambios más inesperados con respecto a 2014 según la mirada de los analistas financieros es la pérdida de relevancia que el conflicto con los fondos buitre tiene sobre las decisiones que los inversores tomarán en 2015.
Luego de la fuerte expectativa de un acuerdo entre el país y el grupo de holdouts que lidera Paul Singer de NML Capital, y que se esperaba en enero, la idea de que será un conflicto que deberá resolver la próxima gestión se fue naturalizando en la City y hoy ya se da por sentado en la mayoría de los informes que circulan en las sociedades de Bolsa.
El default “técnico”, tal como se lo denominó desde diferentes sectores, si bien generó problemas, no llegó a equiparar la economía nacional con la situación de Venezuela y Ucrania que los analistas destacan tienen altos rendimientos de sus activos como la Argentina (superiores al 8%, mientras que otros países de la región muestran un promedio de 4%). Eduardo Blasco, director de Maxinver, aclaró: “el comportamiento en la Bolsa muestra cierta confianza en que el juez Thomas Griesa no empeorará aún más la situación de nuestro país y que seguirán las conversaciones”.
Además, señaló que “muchos actores locales están firmes en la idea de que la gran cantidad de activos que los argentinos tienen fuera del territorio nacional, y que convierte al país en un acreedor a nivel mundial, pesarán si se quiere imponer un límite a la gestión actual, al contrario, creen que se permitirá que el nuevo gobierno negocie una forma de pago en extensos plazos”.