Los tenedores de tarjetas de crédito que poseen un límite de compra superior a $5.000 o bien las personas que soliciten la emisión de cheques de viajero por ese monto deberán presentar una declaración jurada. Así lo dispuso la resolución 27/2011 que publicó la Unidad de Información Financiera (UIF), la dependencia estatal que investiga y previene el lavado de activos.