El cierre de la empresa FATE encendió las alarmas, atrayendo los focos por el resultado que tuvo una de las compañías más longevas del país. Uno de los puntos esgrimidos por la compañía en su comunicado oficial en el que habla del cierre definitivo de la planta apunta a los "cambios en el mercado" como uno de los detonantes de la decisión que deja a más de 700 familias en la calle.
En esa linea, la situación del rubro neumáticos atraviesa un cambio fuerte en la Argentina, marcado por una baja importante de precios en dólares como consecuencia del aumento de las importaciones. En los últimos dos años, los neumáticos registraron una caída del 38,3% en sus precios medidos al dólar oficial frente a 2023, en un escenario de mayor apertura comercial, según lo indicó en su último informe sobre el tema la consultora PxQ.
Fate cerró definitivamente su planta y despide a más de 900 trabajadores
Este comportamiento fue similar al de otros bienes durables, como lavarropas y heladeras, cuyos precios también bajaron con fuerza tras el ingreso de productos importados. En ese contexto, el mercado de neumáticos se vio presionado por una mayor competencia externa, lo que obligó a una corrección de precios en el mercado local.

El relevamiento muestra que la baja no fue aislada. Al analizar distintos productos, se observa una tendencia general a la reducción de precios en dólares, algo que no ocurrió con la misma intensidad en el sector automotor, donde el aumento de las importaciones no se tradujo en un descenso significativo de los valores.
Más importaciones, precios más bajos
Según el informe, los productos relevados —entre ellos los neumáticos— registraron en promedio una baja del 19% en sus precios en dólares entre fines de 2023 y fines de 2025. En el caso puntual de los neumáticos, la caída fue incluso mayor cuando se los mide al tipo de cambio oficial.
Además, al comparar los precios locales con los valores internacionales, se observa que los neumáticos se acercaron mucho más a los precios que se pagan en otros países. El último relevamiento, de noviembre de 2025, mostró el mayor nivel de convergencia de toda la serie y los valores más bajos en dólares oficiales.

Este proceso indica que la apertura importadora logró su objetivo principal en el sector: abaratar los precios en dólares y reducir la brecha con el mercado internacional, con impacto directo en el bolsillo de los consumidores.
La política de importación y su impacto en el empleo
En el estudio realizado por PxQ se advierte que esta baja de precios tiene un costo alto en términos de empleo, especialmente en sectores industriales que dependen de la producción local y que no siempre pueden competir en igualdad de condiciones con los productos importados.
Cierre de FATE, secretario general del sindicato "demorado" en la fábrica
En ese marco, el relevamiento advierte que, si bien la apertura importadora funcionó como un freno a los precios, “el costo de esa desinflación en términos de reducción de empleo está siendo significativo”. El documento señala que la apertura comercial “puede actuar como un ancla de precios, pero al mismo tiempo genera costos sobre sectores de la economía con menor competitividad relativa, muchos de los cuales son intensivos en empleo”, y remarca que el Gobierno “parece decidido a priorizar la desinflación por sobre el empleo y la actividad”, con el riesgo de que el crecimiento no se consolide.
En esa línea, el documento agrega que el Gobierno “parece decidido a priorizar la desinflación por sobre el empleo y la actividad”, lo que implica riesgos a mediano plazo si el crecimiento no se consolida y los sectores productivos afectados no logran absorber los puestos de trabajo perdidos.
GZ / lr