ECONOMIA
Presupuesto

Obra pública eliminada y provincias asfixiadas, los sectores donde la "motosierra" pasó a fondo en 2025

El balance fiscal de 2025 consolidó un esquema de ajuste selectivo. El cierre de un año de superávit y el regreso del Presupuesto como hoja de ruta institucional.

Javier Milei motosierra
Javier Milei motosierra | AFP

En el 2025, el Gobierno profundizó la "motosierra": el Gasto Total de la Administración Pública Nacional se contrajo un 28,1% en términos reales frente a 2023. Pero la verdadera noticia no es el promedio, sino la disparidad: el ajuste dejó de ser una "licuadora" pareja para convertirse en una "motosierra" selectiva que desmanteló casi por completo la inversión en infraestructura y el financiamiento federal.

No todos los rubros perdieron por igual: mientras la obra pública y los giros a las provincias fueron virtualmente borrados del mapa, el sistema previsional mostró una resistencia relativa, marcando el límite político de la austeridad. Un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) dio cuenta de la administración de recursos de una gestión que buscó incluso doblar la apuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) que pedía superávit primario del 1,3% del PBI. Como en 2024, ajustó por el lado del gasto

El ranking del recorte: infraestructura y federalismo, los más golpeados

El dato más fuerte del informe es la desaparición de la inversión física. El Gasto de Capital sufrió un recorte del 79,4% en términos reales respecto a 2023. La decisión de frenar la obra pública nacional no fue una pausa técnica, sino un apagón definitivo que explica gran parte del superávit financiero festejado por el Palacio de Hacienda.

La inflación de diciembre fue del 2,8% según el INDEC y cerró el 2025 con el menor dato desde 2017

En segundo lugar, las provincias fueron las grandes perdedoras del reparto. Las Transferencias Corrientes a Provincias se desplomaron un 60,5% real en dos años. Este recorte de fondos no automáticos asfixió las cuentas locales y es la razón económica detrás de la tensión política permanente entre la Casa Rosada y los gobernadores, obligados a ajustar sus propios gastos o subir impuestos locales.

El podio del ajuste se completa con las Transferencias a Empresas Públicas y Fondos Fiduciarios, que cayeron un 39,6%. Aquí el recorte pega doble: por un lado, menos subsidios al transporte y la energía; por el otro, el desfinanciamiento operativo de las compañías estatales sujetas a privatización o saneamiento.

Sueldos y Universidades: la clase media del ajuste

En un segundo escalón, pero con caídas muy fuertes, aparecen el funcionamiento del Estado y la educación superior. Los salarios públicos (Remuneraciones) perdieron un 27,3% de su poder de compra frente a 2023 , una cifra casi idéntica al recorte que sufrieron las universidades nacionales, que vieron reducir sus fondos un 27,7% real en el acumulado bianual.

El dato que rompe la monotonía del ajuste es el de las jubilaciones. Si bien las Prestaciones de la Seguridad Social cayeron un 4,3% frente a 2023 en el acumulado de dos años, este retroceso es significativamente menor al del resto del gasto. De hecho, en la comparación interanual pura (2025 vs 2024), las jubilaciones recuperaron un 13,9% real.

Presupuesto 2026 y luz amarilla en diciembre

A pesar del superávit anual, el cierre del ejercicio dejó un semáforo en amarillo. En diciembre de 2025, por cuarto mes consecutivo, se verificó "una brecha negativa entre las tasas de crecimiento de ingresos versus las de gastos". Los números son elocuentes: mientras los ingresos cayeron un 4,6% interanual, los gastos crecieron un 3,1%, marcando un deterioro en el margen fiscal sobre el final del año.

Para no ser pobre, una familia necesitó $1.308.713 en diciembre del 2025 según el INDEC

De cara a lo que viene, el 2026 será el primer año con un presupuesto aprobado para Javier Milei. La ASAP destacó la "particular relevancia institucional" del hecho, ya que "revierte un período de debilitamiento de la institucionalidad presupuestaria" tras dos años continuados de prórrogas, una situación inédita en la historia reciente.

Con la Ley de Leyes sancionada, el Gobierno "recupera una herramienta central de planificación, que fortalece la previsibilidad de la gestión pública, los mecanismos de control y el carácter plural del proceso de toma de decisiones". La incógnita ahora es si esta nueva hoja de ruta servirá para reactivar los sectores postergados o si consolidará el esquema de "Estado mínimo" que dejaron los números de 2025.

CP