ECONOMIA
ROCES EN EL MERCOSUR

Por el avance chino, empresarios de Brasil entraron en modo “fin de ciclo”

Los industriales del país vecino advierten que la Argentina prioriza las compras del gigante asiático, por lo que esperan la nueva administración para negociar el comercio.

Visita. El flamante canciller brasileño Mauro Vieira, con Héctor Timerman semanas atrás.
| Cedoc

Así como en la Argentina los economistas descartan que Brasil pueda ayudar este año, empresarios del gigante sudamericano también esperan el cambio de mandato para negociar con la administración que sigue.
La falta de crédito internacional y la suspensión de los principales proyectos de Brasil en el país como el de la minera Vale, que traían aparejado financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), volcó los favores hacia los yuanes y los acuerdos firmados con China que esta semana ratificó la Cámara de Diputados, aún sin conocer la letra chica.
Así se lo reconocieron los representantes de la industria brasileña a sus pares locales, que esperan la definición del próximo gobierno, aunque este año seguirán lidiando con temas no menores como la renegociación del acuerdo automotriz. En el medio, la negociación con China volvió a poner en alerta a los industriales brasileños.

“Hay una preocupación estratégica de Brasil, una vez que la aproximación argentina con la China reduce la prioridad en las relaciones regionales. Esto refuerza, en Brasil, los argumentos de los críticos del Mercosur. En términos de comercio, los acuerdos no traen preferencias arancelarias, pero hay una preocupación con la facilitación del comercio para productos chinos”, explicó a PERFIL el ex secretario de Comercio Exterior de Lula Da Silva, Welber Barral.
En esa misma línea, el vicepresidente de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, que en la semana pasó por Diputados para explicar los temores del sector frente a los acuerdos, recordó que en la Conferencia Industrial de la que participaron Cristina Fernández y Dilma Rousseff, “se resolvió que con China había que negociar en bloque, por el peso que da ser el primer productor agroalimentario en conjunto”.

Según Barral, que hoy se dedica a asesorar empresas, algunos sectores industriales “reclaman constantemente al gobierno brasileño que hay un desvío de comercio en favor de productos chinos, lo que se refleja en la caída de participación de productos brasileños en el mercado argentino”. En 2009, las compras a Brasil representaban el 30% de las importaciones totales. En 2014, esa participación bajó al 22%. Mientras tanto, las compras a China pasaron de representar el 12,4% de las importaciones totales de la Argentina en 2009 al 16,5% en 2014 .

Las restricciones a las importaciones en el mercado local y la devaluación del real –del 6,2% en febrero–, que hizo más competitivas a las exportaciones brasileñas, llevó a los empresarios brasileños a pensar en reemplazar el mercado local. “Algunas empresas intentan exportar a los Estados Unidos y Europa lo que antes se destinaba al mercado argentino. Es una solución imediata, pero seguramente no es positivo para la integración regional”, explicó el ex funcionario del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, para quien “la continuidad de una convivencia entre Argentina y Brasil es histórica y geográficamente inevitable”.

La debilidad argentina

Según la última reunión del Consejo Económico del G100 Brasil, que reúne a los representantes de las principales empresas, en el escenario mundial, el contexto es de desaceleración, la Argentina es vista como una economía “débil”.
Los indicadores globales tampoco ayudan a Brasil, que con su política de suba de moderación de gasto y suba de tasas tuvo en enero una pérdida de puestos de trabajo mayor a la esperada: según las cifras oficiales, se perdieron 80.000 puestos de trabajo.
En ese marco, en el G100 también apuntaron al mercado de los Estados Unidos por su “crecimiento, con descenso tanto de la inflación como del desempleo”.