Cancelar con billetes verdes el saldo en dólares del resumen de una tarjeta de crédito generado por operaciones realizadas en el extranjero es entre 15% y 66% más caro que hacerlo directamente en pesos. Esto se debe a que a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) le es indiferente la moneda en la que uno decida abonar sus gastos.
La Resolución General 3.550 de la entidad, del 2 de diciembre de 2013 (que modificó a la 3.450 del 15 de marzo del mismo año), establece que a todas las compras que se realicen con plástico fuera del territorio nacional se les cobrará un recargo del 35%, que se podrá tomar como adelanto del impuesto a las ganancias o de bienes personales al año siguiente, o si no, reclamar vía formulario.
Lo que ocurre es que la entidad considera que el cobro del 35% es un adelanto del impuesto a las ganancias o bienes personales y no un recargo sobre las compras que se realizan en otras monedas en el exterior, por lo que le resulta indiferente cuál sea la modalidad que uno escoja para cancelar su deuda, según confirmaron a PERFIL fuentes cercanas a su titular, Ricardo Echegaray.
O sea, al no tratarse de un gravamen especial a la operación de compraventa de divisas, carece de importancia para la AFIP que uno tenga o no los dólares para pagar lo que gastó en el extranjero, porque todo lo computa en pesos.
Entonces, si uno pagó US$ 1.000 con su tarjeta de crédito y decide cancelarlos directamente en moneda local, deberá depositar $ 10.814 pesos (a una cotización de $ 8,01 por dólar más el 35%). Ahora, si prefiere abonarlo directamente con billetes verdes y logra adquirirlos en el mercado oficial, tendrá que desembolsar $ 12.415 correspondientes al 20% por no dejarlos en una cuenta de banco y, luego, el 35% de lo que le imputan como adelanto de Ganancias o Bienes Personales.
La suma crecerá más aun si debe recurrir al blue, ya que deberá contar con $ 13.353 para hacerse de los dólares a $ 10,55 para poder cubrir el 35% que le viene en el resumen de su plástico. Los costos serán menores si logra deducir el 35% en su declaración jurada de Ganancias o Bienes Personales. O sea que, cualquiera sea la alternativa que se escoja, cancelar su deuda con los billetes verdes en mano siempre le será más caro que hacerlo con pesos.
Esto atenta contra la política que ha venido implementando el gobierno nacional para tratar de cuidar las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que llevan perdidos cerca de US$ 2.500 millones en lo que va del año y que han logrado recuperarse en los últimos días. Al tener que optar por saldar el resumen de la tarjeta en moneda local (ya sea con o sin el 35%), la entidad deberá sacar divisas estadounidenses de sus arcas para cubrir este gasto en el exterior. En cambio, si se hubiera elegido pagar directamente con los billetes verdes, esto no habría ocurrido (a menos que los comprara en el mercado oficial) ya que el dinero que salió del país se compensaría con lo que uno se está depositando.