En un momento en que las relaciones comerciales entre la Argentina y Brasil obligan a reuniones bilaterales de ambos presidentes y sus ministros, y en el que el desembarco de empresas brasileñas es moneda corriente, Gustavo Grobocopatel refuerza sus inversiones en el país vecino y asegura: “Estamos comprando algunas empresas de servicios en nuevas regiones de Brasil y seguimos por ese camino”.
Los últimos movimientos y viajes del empresario de Carlos Casares han ido en este sentido, en el de buscar financiación y apoyos en su nuevo mercado central, Brasil, donde a partir de este año espera concentrar el 50% de su facturación, que redondeó los u$s 800 millones en 2009. No es un dato menor que, en 2008, las ventas de todo el grupo fueron la mitad, sólo u$s 400 millones. Por eso, el también director de Bioceres y de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) vendió el 25% de sus empresas en u$s 100 millones a un grupo de 70 familias brasileñas hace dos años.