El Gobierno nacional formalizó este miércoles 8 de julio un paquete de financiamiento externo por US$3.200 millones con bancos internacionales, que será utilizado para afrontar parte del vencimiento de deuda por US$4.350 millones que opera mañana. La operación quedó plasmada en tres resoluciones (40, 41 y 42) publicadas en el Boletín Oficial y forma parte de la estrategia del Ministerio de Economía para cubrir los pagos en moneda extranjera sin salir directamente a colocar bonos soberanos en el mercado internacional.
El paquete incluye dos líneas principales. La primera, por hasta US$2.000 millones, será suscripta por Banco Bilbao Vizcaya Argentaria S.A. (BBVA), sucursal Nueva York, y Banco Santander S.A., con garantía del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), ambos pertenecientes al Grupo Banco Mundial. Así quedó establecido en la Resolución Conjunta 40/2026 de las secretarías de Finanzas y Hacienda.
La segunda línea, por hasta US$1.200 millones, fue acordada con Deutsche Bank AG, London Branch, y cuenta con una garantía parcial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por hasta US$550 millones. Esa operación fue aprobada mediante la Resolución Conjunta 41/2026, también publicada este miércoles en el Boletín Oficial.
En paralelo, el Gobierno publicó una tercera norma, la Resolución Conjunta 42/2026, para corregir un error material en la identificación de uno de los prestamistas. Allí se aclaró que, en el caso del crédito de US$2.000 millones, el banco participante es Banco Santander S.A. y no Banco Santander S.A., sucursal Nueva York, como había quedado consignado inicialmente.

En total, las operaciones suman US$3.200 millones y se encuentran dentro del cupo de hasta US$5.000 millones habilitado por el Decreto 478/2026, que autorizó al Tesoro a tomar préstamos con garantía de organismos multilaterales y con prórroga de jurisdicción a favor de tribunales de Nueva York. Con este paquete, el Gobierno utiliza el 64% del margen autorizado por ese decreto, mientras que quedan disponibles otros US$1.800 millones para eventuales operaciones futuras.
Las resoluciones establecen además que los bancos prestamistas percibirán una comisión del 0,5% sobre el monto total de cada préstamo. En ambas operaciones fue designado The Bank of New York Mellon (BNY) como agente administrador, mientras que el Banco Nación actuará como agente de proceso en la ciudad de Nueva York.
Según se explicó, la arquitectura financiera apunta a bajar el costo de fondeo del Tesoro. Al contar con garantías del Banco Mundial y del BID, los bancos privados reducen su exposición al riesgo argentino y, en consecuencia, el Gobierno puede acceder a condiciones más favorables que las que enfrentaría si emitiera deuda soberana sin respaldo multilateral.
Desde MAX Capital señalaron que las tres resoluciones “formalizaron el paquete de financiamiento externo respaldado por garantías de organismos multilaterales” que había sido anunciado previamente por el secretario de Finanzas, Federico Furiase. Según la firma, el esquema está compuesto por el préstamo de US$2.000 millones a ser suscripto por BBVA y Santander, respaldado por garantías del BIRF/MIGA, y otro préstamo por US$1.200 millones a ser suscripto por Deutsche Bank, con una garantía parcial del BID de hasta US$550 millones.
Para el equipo económico, la operación funciona como una pieza clave del programa financiero presentado por el ministro Luis Caputo, con el que busca despejar las dudas sobre los vencimientos en moneda extranjera hasta 2027. En lugar de acudir de manera directa al mercado de bonos, Economía optó por una estructura con bancos internacionales y cobertura de organismos multilaterales, una vía que permite conseguir dólares para enfrentar compromisos inmediatos y, al mismo tiempo, evitar una emisión soberana a tasas más altas.
El movimiento también busca reforzar la señal de que los vencimientos de corto plazo están cubiertos y que la estrategia oficial es administrar el calendario de deuda sin poner presión adicional sobre las reservas del Banco Central. La publicación de las resoluciones llega en una semana en la que los inversores siguen de cerca la evolución del riesgo país, el nivel de reservas y la capacidad del Tesoro para sostener el financiamiento en dólares.
El dato político y financiero es que el Gobierno logró cerrar fondeo externo con participación de bancos privados, pero con respaldo multilateral. Esa combinación es la que le permite al Ministerio de Economía mostrar acceso a crédito internacional sin depender exclusivamente del humor del mercado. Para los inversores, el punto central será si este tipo de operaciones alcanza para terminar de ordenar el perfil de vencimientos y sostener la baja del riesgo país en los próximos meses.
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