El anuncio
de dos nuevos decretos para pagar deuda,
impulsados ayer por la presidenta Cristina Fernández, habilitaron una nueva polémica. Si bien
se derogó aquel que creó el polémico Fondo del Bicentenario estos, también, suponen un
nuevo campo de batalla para el Ejecutivo: uno de los decretos será para pagar la deuda con
organismos internacionales y el otro, con carácter de DNU,
para pagar deuda de 2010 a privados por un total de 4.382 millones de dólares.
La medida, que
se escuchó por cadena nacional en la apertura de
las sesiones ordinarias del Congreso, no contó con el beneplácito de algunos economistas y
dirigentes de la oposición. Consultado por el diario
Clarín, el economista jefe del Banco Ciudad, Luciano Laspina, señaló que
"el nuevo DNU es menos vulnerable que el anterior, ya que antes se trataba de un grifo
constante, y ahora es sólo para pagar parte de los vencimiento de la deuda por un año.
Pero, la cuestión de fondo, que es la que podrían invocar los acreedores, no termina de
resolverse".
Desde el PJ, en tanto, el ex diputado y también economista, Jorge Sarghini, resaltó que
"no se resuelve el problema de la utilización de las reservas para pagar deuda
privada" mientras que desde la Coalición Cívica, el ex presidente del BCRA y actual
diputado, Alfonso Prat Gay, fue contundente al explicar que
"el riesgo a embargos siempre existe. Es la misma cosa, antes se usaban las
reservas de libre disponibilidad para girarle recursos al Tesoro y eso no cambia" y lo comparó con
el decreto anterior, que se discutió hasta el hartazgo durante enero: "Se debilita la
posición de las reservas y
se dan más argumentos a los buitres: antes la iniciativa estaba blindada por la
justicia local, ahora no".
El temor de los críticos es que
la medida abra la puerta a nuevos embargos.
Mark Botsford, representante de inversores individuales, dijo a
La Nación que "no se entiende. Es la propia Presidenta la que envía un bombazo nuclear
contra el pretendido canje". El 12 de enero pasado el juez norteamericano,
Thomas Griesa, las reservas que el Central tiene en la Reserva Federal
norteamericana
. "Este anuncio es increíble. Es el propio gobierno el que da argumentos a quienes están
litigando en los tribunales internacionales para que se les pague el dinero que la Argentina les
debe", sostuvo Botsford.
Otro que eligió manifestarse contrario al rumbo del Gobierno nacional fue Roberto Shapiro,
presidente de la
Task Force Argentina que también reclama el dinero adeudado a tenedores que, en diálogo
con el matutino, afirmó
"no hay mucha diferencia entre esto y lo anterior. En el fondo, lo que hace la
Presidenta es demostrar que pretende usar las reservas como mejor le convenga a sus intereses, sin
importarle lo que digan las demás instituciones".
Temen que los decretos de CFK agiten nuevos embargos
Qué opinan economistas, dirigentes de la oposición y bonistas.