Las acciones tecnológicas vuelven a impulsar a Wall Street este viernes 9 de octubre, en una jornada marcada por la caída del petróleo y una fuerte pérdida de valor de las principales empresas estadounidenses de telecomunicaciones. En paralelo, documentos oficiales revelaron que el fideicomiso que administra el patrimonio de Donald Trump realizó inversiones millonarias en Meta y SpaceX, dos compañías con intereses comerciales y regulatorios vinculados con decisiones del Gobierno estadounidense.
Según informó la agencia AFP, los registros publicados por la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos (OGE) muestran que el fideicomiso adquirió durante agosto entre US$ 5,1 millones y US$ 25,4 millones en acciones de Meta, la compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp.
El termómetro implacable de Wall Street para los gobiernos argentinos
También compró bonos de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, por un monto de entre US$ 1 millón y US$ 5 millones. En este caso, las operaciones correspondieron a títulos de deuda corporativa y no a participaciones accionarias.
Las inversiones se conocieron mientras los mercados estadounidenses recuperaban terreno después de dos jornadas de retrocesos. De acuerdo con Reuters, a las 9.42 de Nueva York, el Dow Jones avanzaba 0,27%, el S&P 500 subía 0,32% y el Nasdaq ganaba 0,48%, impulsados principalmente por las grandes compañías tecnológicas.

Sin embargo, no todo el sector acompañó la recuperación. Las acciones de las principales operadoras de telefonía móvil estadounidense registraron fuertes caídas después de que SpaceX anunciara un acuerdo para adquirir un portafolio de espectro radioeléctrico de banda baja con cobertura nacional, una operación que podría convertirla en un competidor más directo de las empresas tradicionales de telecomunicaciones.
La noticia provocó bajas del 9,1% en T-Mobile, del 7,4% en AT&T y del 6,3% en Verizon, mientras que las acciones de SpaceX avanzaban 3,2%, según las cotizaciones relevadas por Reuters.
Meta, SpaceX y Nvidia: dónde invierte el fideicomiso de Trump
Los documentos de la Oficina de Ética Gubernamental muestran que el fideicomiso presidencial realizó 517 operaciones financieras durante agosto, con una fuerte presencia de compañías vinculadas con tecnología, semiconductores e infraestructura digital.
Las mayores compras correspondieron a Meta, por un monto informado de entre US$ 5,1 millones y US$ 25,4 millones.
También aparecen en los registros títulos de Nvidia, uno de los principales fabricantes de chips utilizados para inteligencia artificial, y Microsoft, cuya actividad comprende software empresarial, servicios de nube e inversiones en infraestructura tecnológica.
A esas participaciones se sumaron inversiones en CoreWeave, American Tower y Cogent Communications, tres empresas vinculadas con servicios de infraestructura digital, centros de datos y conectividad.
Entre estas últimas, la operación de mayor monto correspondió a American Tower, con inversiones de entre US$ 51.000 y US$ 115.000.
Dario Amodei es el CEO de Anthropic que desorienta a Wall Street y a Trump
La exposición del fideicomiso a estas compañías se produce en un momento en que la inteligencia artificial concentra buena parte de las expectativas de inversión del mercado estadounidense.
Reuters señaló que tanto el Nasdaq como el S&P 500 habían alcanzado máximos históricos durante la semana, impulsados por el optimismo sobre los resultados empresariales del tercer trimestre y el crecimiento de los negocios relacionados con inteligencia artificial.
Aunque las bolsas retrocedieron durante las dos ruedas previas, ambos índices se encaminaban a terminar la semana con ganancias.
SpaceX sacude a las telefónicas: caídas de hasta el 9%
La mayor tensión de la jornada se concentró en las empresas de telecomunicaciones.
Según Reuters, SpaceX cerró un acuerdo para adquirir un portafolio de espectro radioeléctrico de banda baja con alcance nacional en Estados Unidos, lo que abrió nuevas expectativas sobre su capacidad para competir con las grandes operadoras de telefonía móvil.
El espectro radioeléctrico es un recurso esencial para la prestación de servicios de comunicaciones inalámbricas. Las frecuencias de banda baja resultan especialmente valiosas por su capacidad para cubrir grandes superficies y mejorar la penetración de las señales.
La operación fue interpretada por los inversores como una amenaza competitiva para las compañías tradicionales del sector.
Como consecuencia, T-Mobile llegó a perder 9,1%, AT&T retrocedía 7,4% y Verizon caía 6,3%.
En sentido contrario, SpaceX avanzaba 3,2%, según el reporte de Reuters.
La caída de las telefónicas también afectó el desempeño del sector de servicios de comunicación del S&P 500, que operaba ligeramente en negativo mientras diez de los once sectores del índice registraban avances.
El movimiento adquiere especial relevancia por las inversiones del fideicomiso presidencial en bonos de SpaceX. Sin embargo, la documentación conocida corresponde a compras realizadas en agosto y no establece ninguna relación entre esas adquisiciones y el posterior acuerdo de la compañía.
La baja del petróleo también impulsó a Wall Street
El repunte de las acciones estadounidenses estuvo acompañado por una caída del precio internacional del petróleo, después de que Donald Trump afirmara el jueves que Estados Unidos no atacaría a Irán antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Las declaraciones redujeron temporalmente las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro de crudo provenientes de Oriente Medio.

Según Reuters, el Brent retrocedía alrededor de 1%, aunque se mantenía por encima de los US$ 100 por barril.
La baja del petróleo contribuyó a mejorar el ánimo de los inversores, en un contexto en el que los elevados costos energéticos continúan alimentando las preocupaciones sobre la inflación estadounidense.
A pesar de ese alivio, el escenario financiero sigue condicionado por las tasas de interés. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años se mantenía estable en 5,25%, cerca del máximo de 5,364% registrado el miércoles, el nivel más elevado en 24 años.
Alza del petróleo sobre US$105 golpea a acciones y bonos
Las tasas altas representan un factor de presión para las compañías de crecimiento, especialmente aquellas cuyas valuaciones dependen de expectativas de ganancias futuras.
De todos modos, el optimismo sobre los resultados empresariales del tercer trimestre continuó sosteniendo a los principales índices bursátiles.
Nvidia, Tesla y Microsoft lideraron la recuperación tecnológica
Las grandes tecnológicas registraron avances generalizados durante las primeras operaciones del viernes.
Según Reuters, Tesla subía 1,8%, Nvidia ganaba 1,5% y Microsoft avanzaba 1,2%.
Las compañías fabricantes de semiconductores también recuperaban terreno después de haber sufrido fuertes caídas el jueves, tras conocerse reportes que señalaban que los ingresos anualizados de OpenAI se encontraban US$ 20.000 millones por debajo de expectativas anteriores.
La recuperación coincidió con una mejora del apetito por riesgo, aunque el mercado continuó mostrando diferencias importantes entre sectores.
Las acciones inmobiliarias y de consumo discrecional lideraban los avances del S&P 500, con ganancias cercanas al 1%.
Entre las compañías individuales, Humana trepaba 16,6%, mientras que Apple retrocedía 2,2% después de un reporte sobre posibles recortes en la producción de componentes de sus nuevos iPhone 18 Pro y Pro Max.
Delta Air Lines, por su parte, caía 3% tras reducir su previsión de ganancias anuales.
Las inversiones de Trump y los posibles conflictos de interés
La publicación de las operaciones del fideicomiso presidencial volvió a generar cuestionamientos sobre la relación entre las inversiones privadas de Trump y las decisiones de su administración.
Según AFP, aunque los activos del presidente estadounidense se encuentran depositados en un fideicomiso, este es administrado por su hijo Donald Trump Jr. y tiene carácter revocable. Esto significa que puede disolverse y permitir que Trump recupere la administración directa de sus bienes.
La estructura difiere de un fideicomiso ciego, diseñado para separar al titular de las decisiones sobre sus inversiones.
El caso de SpaceX resulta particularmente sensible por la relación comercial de la compañía con el Gobierno de Estados Unidos, a través de contratos y actividades vinculadas con programas espaciales y otros servicios.
Además, empresas como Meta, Microsoft y Nvidia operan en mercados donde las decisiones gubernamentales sobre inteligencia artificial, comercio internacional, regulación tecnológica e infraestructura pueden tener efectos económicos relevantes.
La existencia de estas inversiones no constituye, por sí sola, evidencia de una irregularidad. Sin embargo, vuelve a colocar bajo atención los potenciales conflictos de interés derivados de mantener activos financieros en compañías que pueden verse afectadas por decisiones de la administración presidencial.
lr