La vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó el alto perfil mediático de su participación en la ceremonia por el aniversario de la Declaración de la Independencia y su marginación de la foto institucional del Gobierno para establecer una agenda paralela a la Casa Rosada. No se limitó al planteo público de defender a la industria nacional, sino que aplazó su regreso a Buenos Aires, visitó uno de los ingenios azucareros más importantes del país en Tucumán y dialogó con dirigentes industriales del Norte Grande, en medio de la crisis energética que atraviesa el sector y cuyo reclamo es ignorado por la administración de Javier Milei.
La recorrida institucional, con visitas a una parroquia local, una escuela y al ingenio La Florida, incluyó un diálogo con dirigentes y empresarios tucumanos sobre la tensión que existe en las provincias del noroeste argentino, que sufren en la actualidad los cortes en el suministro de gas o el fuerte encarecimiento en sus costos, en momentos en que la recesión en el sector industrial comprime rentabilidad y expulsa a trabajadores, incluso en el pico estacional de la zafra azucarera y de la industria limonera.
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Lejos de esquivarle a la problemática, Villarruel adelantó que tendrá una contraagenda legislativa al Gobierno, con el impulso de la Ley de Biocombustibles, y la continuidad de conversaciones en Buenos Aires que pueden desembocar en otras iniciativas legislativas que ayuden a la competitividad de la actividad productiva del Norte Grande. Ese diálogo choca contra el enfriamiento de las negociaciones que los empresarios de la Unión Industrial de Tucumán (UIT) y del resto de las representaciones industriales del Interior que llevaron sus reclamos al Ministerio de Economía, además de plantearlos en la Unión Industrial Argentina (UIA).
La contraagenda en una provincia aliada al Gobierno
“Durante el encuentro, los directivos de la compañía presentaron el video institucional de Los Balcanes y luego expusieron un diagnóstico sobre la realidad de la industria azucarera, la necesidad de avanzar con políticas que fortalezcan la producción y los desafíos que enfrenta el sector en el actual contexto económico”, destacó un comunicado de prensa que emitió la empresa Los Balcanes, el ingenio que es propiedad de Jorge Rocchia Ferro, quien además preside la UIT y se convirtió en una de las voces más críticas en la UIA, a pesar de mantener un vínculo aceitado con el gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, uno de los peronistas aliados que tiene el presidente Javier Milei en el Congreso.

Según informaron desde la empresa tucumana: “Entre los temas abordados figuraron la incertidumbre en torno al abastecimiento de gas para la industria durante el invierno, las dificultades que afrontan las economías regionales y las asimetrías que existen entre el Norte argentino y otras regiones del país”. La empresa proveedora de gas en la región, Naturgy, confirmó el plan de cortes para la actividad industrial ante la elevada demanda domiciliaria, lo que generó parálisis de las máquinas o compras que quintuplicaron el costo original.
“En ese marco, Villarruel escuchó los planteos del sector y manifestó su compromiso de recibir a los representantes de la actividad para continuar trabajando sobre estas problemáticas. Además, expresó su voluntad de impulsar el tratamiento de la Ley de Biocombustibles, una iniciativa considerada estratégica por la agroindustria sucroalcoholera y por las provincias productoras de bioetanol”, sostuvo el comunicado.
Villarruel quiso hablar con los trabajadores
La visita al predio fabril, según detalló la información oficial de la empresa, "se concretó a pedido de la propia Villarruel". En representación de Los Balcanes y la UIT participaron Catalina Lonac, vicepresidenta de la empresa y fundadora de la Universidad San Pablo-T; la directora ejecutiva, Catalina Rocchia Ferro; el director Cristian Kerstens; el gerente de Capital Humano, Juan José Maccio; la vicepresidenta de la UIT, Florencia Andriani; la secretaria Ana Toro; el secretario Santiago Bonatti; el delegado comunal de La Florida, Arturo Soria; el gerente general del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán, Jorge Etchandy, y el representante gremial Luis González.
En contrapartida, la comitiva de la vicepresidenta estuvo integrada por el director general de Asesores de la Presidencia, Mario Russo; el director de Relaciones con las Provincias, Marcelo Cinto Corteaux; la directora general de Relaciones Internacionales, Isolina Correa Monterrubio; su secretaria privada, Guadalupe Jones, y las directoras de Ceremonial y Protocolo, María Laura Arnejo y Soledad Etcheverry.

La agenda de la funcionaria abarcó también otros gestos institucionales en la provincia. Antes de la cumbre ejecutiva, Villarruel visitó la Parroquia Nuestra Señora del Valle, "donde compartió un momento de oración por la Patria". Posteriormente, fue "recibida por alumnos del Instituto República de Croacia", un establecimiento educativo creado por la firma, y por "cientos de trabajadores del Ingenio La Florida, quienes la saludaron con aplausos tanto a su llegada como al retirarse del predio".
Como cierre de la jornada, la compañía le obsequió "una cartera de autor diseñada por la creadora tucumana Matilde Ludueña, una manta artesanal teñida con pigmentos naturales extraídos de la caña de azúcar y un ejemplar del libro Juan Bautista Alberdi: apología y crítica de su pensamiento". Desde la empresa destacaron que estos presentes "reflejan la identidad cultural, productiva e histórica de Tucumán".
ML