Son dos actos estrictamente individuales que involucran propósitos y repercusiones colectivas en la compleja relación individuo-estado.
El devenir de ambas instituciones es la historia de la lenta construcción de los Estados Modernos, si bien el impuesto aparece primero como soporte material y tangible de ese proceso.
Para enfrentar las reacciones y oposiciones que el cobro violento y arbitrario de los tributos suscitaba entre los individuos de distintas condiciones sociales, los estados fueron inventando y mejorando prácticas, procedimientos y leyes para apropiarse de los recursos que le eran necesarios.