Argentina experimenta un envejecimiento poblacional acelerado, con una caída en la fecundidad y un aumento en la esperanza de vida, y es uno de los países más envejecidos de Latinoamérica. Además, según el censo, las personas de 60 años y más que viven solas representan el 21,3%, con una marcada brecha de género, con un porcentaje mayor en las mujeres (24,5%) que en los varones (17,1%) (Indec, 2022), y una mayor proporción de mujeres en los rangos de edad más avanzados. En la Ciudad de Buenos Aires, hay 117 personas de 65 años y más por cada 100 menores de 14 años.
Sin embargo, la vejez no es uniforme; las inequidades se manifiestan con fuerza, y los años adicionales de vida pueden estar marcados por penurias si no se cuenta con salud, ingresos dignos y un entorno propicio. Las trayectorias de vida asociadas al nivel educativo y el nivel socioeconómico son predictores claves de una buena vejez. Desde este escenario no hay una única “vejez”, sino múltiples “vejeces” determinadas por condiciones socioeconómicas y estructurales e individuales.
La mitad de las personas mayores autoperciben ingresos insuficientes para cubrir sus gastos básicos. En los hogares en los que conviven dos personas mayores esta percepción disminuye, y es un déficit reportado con mayor incidencia en aquellos adultos mayores que viven solos.
A pesar de la cobertura previsional, que alcanza al 82% de las personas en edad de jubilarse, persisten retos estructurales como la soledad, el aislamiento y la necesidad de políticas que compensen la inflación en los gastos de salud y alimentación. Además, se suman en especial en áreas urbanas, la falta de red social y de cuidados, que será un desafío que deberán superar las políticas de intervención a corto plazo.
Los hallazgos que los estudios del Observatorio vienen reportando respecto a la situación de las personas mayores ayudan como base para el diseño de políticas públicas que promuevan el envejecimiento activo y saludable, la inclusión social y la protección de los derechos de las personas mayores. Sin embargo, la diversidad de vejeces conlleva a pensar en políticas integrales y segmentadas orientadas a la diversidad de esta enorme cantidad de argentinos adultos mayores.
*Doctora en Psicología. Investigadora y coordinadora de Capital Humano y Bienestar. Observatorio de la Deuda Social Argentina-UCA.