Lic. Rinaldelli, ¿cómo fueron tus inicios en la profesión?
Hice mi residencia en el Hospital de Clínicas. Mi primera rotación fue por el área de cirugía gastrointestinal, y ahí me encontré con algo que después marcó mi camino: el impacto que tiene la alimentación en cómo una persona llega y se recupera de una cirugía.
Con el tiempo, ese interés se fue volviendo más específico y me llevó a desarrollar este enfoque. Así fue como llegué al Hospital Italiano y abrí el primer consultorio de preparación nutricional prequirúrgico.
¿Cuáles son los servicios que brindas como profesional?
Acompañamiento nutricional personalizado antes y después de una cirugía. Trabajo de forma virtual con pacientes y sus familias, adaptando la alimentación a cada etapa del proceso: desde la preparación previa hasta la recuperación.
El foco está en llegar mejor al procedimiento y sostener una recuperación más segura, incluso cuando el apetito o la tolerancia no acompañan.
A su vez quiero ampliar la atención a todo el país.
¿Por qué la alimentación es clave en el antes y después de una cirugía?
Porque cómo llega una persona a la cirugía influye directamente en cómo se va a recuperar del estrés de la cirugía.
Llegar con buenas reservas de energía y proteína puede marcar la diferencia entre una recuperación más estable o más difícil. Y después de la cirugía, aunque muchas veces el apetito disminuye o aparecen molestias digestivas, las necesidades del cuerpo aumentan.
Por eso, la alimentación deja de ser algo secundario y pasa a ser una herramienta concreta dentro del tratamiento.
¿Qué cambia cuando un paciente llega mejor preparado nutricionalmente a una cirugía?
Cambia la forma en la que atraviesa todo el proceso. Un paciente que llega mejor preparado suele tener más recursos para sostener la recuperación: mejor tolerancia a la alimentación, menor pérdida de masa muscular y, en muchos casos, una evolución más ordenada.
También cambia la vivencia: llega con más información, con expectativas más realistas y con menos miedo frente a lo que puede pasar después.
No se trata de “hacer una dieta” antes de operarse, sino de preparar al cuerpo para un momento de alta exigencia.
¿Cuáles son sus diferenciales en el rubro?
Mi enfoque no está en dar “dietas”, sino en acompañar procesos. Trabajo con pacientes reales, en contextos reales, donde muchas veces comer no es fácil. Entiendo lo que pasa en el antes y el después de una cirugía porque lo veo todos los días en la práctica.
Eso me permite bajar la información a tierra, anticipar dificultades y ayudar a que la alimentación sea una herramienta concreta dentro de la recuperación, no una exigencia más.
Datos de contacto:
WhatsApp: 1128497352
Instagram @Lic.DelfiRinaldelli
Facebook: Lic Delfi Rinaldelli Nutricionista Quirurgica
TikTok: @Lic.DelfiRinaldelli
Mail: [email protected]