El expresidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, está vivo y se encuentra en un lugar seguro luego de la serie de ataques aéreos que sacudieron Teherán el pasado fin de semana, causando alarma generalizada en la población local. Algunas fuentes del entorno del ingeniero civil iraní desmintieron las versiones iniciales que indicaban su fallecimiento durante un bombardeo en el noreste de la capital iraní, un evento que generó confusión y preocupación en las agencias internacionales durante las últimas horas.
Sin embargo, el asesor de Ahmadinejad, quien pidió reserva de identidad, confirmó a la agencia Anadolu que el político se encuentra en buen estado de salud. "Estoy en contacto con él. Todo está bien", aseguró el colaborador el lunes 2 de marzo, luego de que circularan reportes sobre un impacto directo en su residencia particular ubicada en el distrito de Narmak.
A pesar de que el expresidente resultó ileso, el ataque afectó directamente a su círculo de seguridad. Tres de sus guardaespaldas, miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), murieron cuando un edificio destinado a la custodia del político fue alcanzado por un proyectil. La vivienda personal de Ahmadinejad, situada a escasos 100 metros, no sufrió daños estructurales.

El informe de su supuesta muerte había sido difundida inicialmente por la Agencia de Noticias del Trabajo de Irán (ILNA) y replicada por medios regionales. Sugerían que el exmandatario había perecido junto a su personal de seguridad durante la primera ola de ataques conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel en el marco de la operación denominada "Roaring Lion".
Simultáneamente, otras fuentes señalaron a Iran International que, ante la escalada de la violencia y la vulnerabilidad de su residencia, Ahmadinejad fue trasladado de inmediato a un refugio fortificado cuya ubicación se mantiene bajo estricto secreto.

La maniobra buscó garantizar la integridad de uno de los referentes del ala dura, a pesar de sus tensiones con la cúpula clerical.
Ofensiva sobre Teherán pone en alerta al entorno de Ahmadinejad
El operativo militar que amenazó la seguridad del expresidente Mahmoud Ahmadinejad incluyó ataques en varias ciudades iraníes, entre ellas Isfahan, Qom y Karaj. Reportes técnicos señalan que se utilizó munición de precisión en el distrito de Narmak, donde los sistemas de defensa aérea intentaron interceptar los proyectiles durante la noche del sábado y la madrugada del domingo.
Sin más, Ahmadinejad permanece incomunicado con la prensa extranjera, limitando sus interacciones a través de mensajeros directos con agencias aliadas. La seguridad en torno a los miembros del Consejo de Discernimiento ha sido reforzada ante la posibilidad de nuevas incursiones aéreas sobre zonas residenciales de la élite política.
Además, el régimen iraní reestructuró el mando militar, designando al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del IRGC. Vahidi es conocido por la justicia argentina, que emitió una notificación roja de Interpol por su presunta participación en la planificación del atentado a la AMIA en 1994, cuando dirigía la Fuerza Quds.


En ese momento, Ahmadinejad no ocupaba cargos ejecutivos durante aquel atentado, mantuvo relaciones estrechas con los acusados y habría gestionado ante gobiernos regionales el cese de investigaciones contra funcionarios iraníes implicados, según informes.
En abril de 2024, la justicia argentina calificó el atentado de AMIA como un crimen de lesa humanidad, responsabilizando al gobierno iraní en la planificación y ejecución del ataque que dejó 85 víctimas fatales, y mantiene vigentes los pedidos de captura contra ex funcionarios que integraron el gabinete o las fuerzas de seguridad durante y después de los mandatos de Ahmadinejad.
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