La Asamblea General de las Naciones Unidas que comenzó este martes convoca a Nueva York a 130 jefes de Estado. Mientras los mandatarios exponen en el plenario principal, se organiza una serie de encuentros bilaterales donde se discuten en privado los temas más calientes de la discusión global: las guerras de Ucrania y Medio Oriente, la gobernanza de la IA y el cambio climático.

La cita más esperada de hoy es el primer encuentro cara a cara entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer mnistro del Reino Unido, Andy Burnham, en el cargo desde el 20 de julio. Burnham, quien como alcalde laborista de Great Manchester había dicho en reiteradas oportunidades que "nunca" se reuniría con Trump, declaró esta vez que espera que puedan encontrar una "base común" para acordar sobre política internacional.
Trump ante la ONU: “Cuba caerá” y sus definiciones sobre Irán y Ucrania
Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y el Reino Unido se tensaron en los últimos meses debido a desacuerdos sobre la guerras de Ucrania e Irán: mientras Trump busca asegurar el control del Estrecho de Ormuz para evitar un aumento del precio del petróleo, sus pares británicos presentan una postura más pro Europa, inclinada a dedicar más recursos a apoyar a Ucrania en su defensa de Rusia que al conflicto de Medio Oriente. Eso llevó a Trump a hacer declaraciones provocadoras en relación a varios de los conflictos de soberanía que mantiene el Reino Unido, como el de las islas Malvinas con Argentina y el de los movimientos autonómicos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Guerra en Europa: Zelenski busca aliados en un escenario inmóvil
La guerra de Ucrania llega a este debate general de la ONU en una fase de estancamiento militar, lo que presiona a las delegaciones a discutir nuevas vías de asistencia financiera y operativa. Por eso, el presidente Volodimir Zelenski redobla los esfuerzos diplomáticos para obtener apoyo.

Un gesto muy fuerte a su favor se vio ayer, cuando se fotografió con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien le ratificó el apoyo militar de su país de cara al invierno mediante la entrega de radares e interceptores de defensa aérea. En la conversación, también evaluaron la posibilidad de negociar una "tregua energética" para frenar los bombardeos rusos a la infraestructura civil.
Ya en los últimos meses de su mandato, Macron está desplegando estrategias para mostrar a Francia como protagonista de la "Gran Europa", que busca mantener su liderazgo global frente a los avances agresivos de Trump. Las amenazas del presidente estadounidense de territorios europeos como Groenlandia ponen en guardia a todo el viejo continente.
El gran ausente en Nueva York es el presidente de Ruisa, Vladimir Putin, quien falta a las asambleas generales de la ONU desde hace diez años. En su lugar viajó su ministro de Relaciones Exteriores, Seguéi Lavrov, quien se reunirá con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. Si bien el objetivo de la reunión es destrabar el conflicto, no parece que tenga buen pronóstico.
Lula, Mamdami, Sánchez, Burnham: conversaciones de la izquierda
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo un encuentro bilateral con el alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani, en la residencia oficial de la delegación brasileña. Es un momento de oportunidades para esta alineación, ya que en otra de las grandes capitales del mundo, Berlín, la reciente victoria electoral del partido de izquierda Die Linke abre la posibilidad de que la candidata Elif Eralp se convierta en la próxima alcaldesa. Su campaña, al igual que la de Mamdani en Nueva York, estuvo centrada en la intervención del mercado de la vivienda y la congelación de los precios de los alquileres, de la mano del mismo asesor, Morris Katz. De cara a las próximas elecciones presidenciales de Brasil, programadas para el 4 de octubre, Lula muestra que es parte de un movimiento más global.

Lo mísmo hace el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien aprovechando la reunión de líderes globales viajó a Nueva York para una serie de reuniones bilaterales y actividades políticas paralelas. En ese contexto, se verá con Lula y otros líderes de la región en el encuentro internacional "Democracia Siempre", y compartirá un coloquio económico con el alcalde Zohran Mamdani.

También verá en ese coloquio al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, bajo una consigna orientada al desarrollo de políticas públicas inclusivas. Sánchez se fotografió el lunes con el primer ministro británico Andy Burnham, en un gesto destinado a mostrar nuevas alineaciones regionales y hasta globales.
El elefante en la habitación: la seguridad de la IA
Por otra parte, la gobernanza de la inteligencia artificial se presenta como uno de los puntos más complejos del debate. El secretario general de la ONU, Antoni Guterres, promueve el establecimiento de normativas globales para regular esta tecnología, una iniciativa que enfrenta la oposición de potencias como Estados Unidos, China y Rusia, que rechazan someter sus desarrollos internos a supervisiones de organismos externos.
Sin embargo, en relación a este tema, el poder real pasa por fuera de la asamblea. El presidente de China, Xi Jinping, decidió no asistir a la sede de la ONU en Nueva York; en cambio, viajará directamente a Washington para iniciar una visita de Estado de tres días a partir del miércoles 23 de septiembre, enfocada en la relación comercial bilateral y la seguridad en el desarrollo de la IA.
Los temas más postergados: la masacre de Gaza y el incumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible
En paralelo, los representantes de la Unión Europea y delegaciones de Medio Oriente coordinaron una sesión de trabajo enfocada en establecer corredores seguros para la ayuda humanitaria y frenar la escalada de violencia en Gaza.
Finalmente, el financiamiento para mitigar el cambio climático y el estancamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible completan el temario de las sesiones. Los debates de esta semana se centrarán en las demandas de los países en desarrollo para recibir los fondos acordados por las naciones ricas, en un contexto de urgencia por el aumento del nivel del mar y el vencimiento de las metas fijadas para el año 2030.
Si bien los temas a tratar son importantes, los analistas no esperan muchos resultados de los encuentros oficiales, ya que señalan que Donald Trump, líder del país anfitrión, no cree en las Naciones Unidas como herramienta para crear consensos globales útiles. No es una interpretación libre: él mismo lo dijo en reiteradas oportunidades.