El gobierno de Irán buscó proyectar una imagen de control: el primer vicepresidente, Mohamad Reza Aref, aseguró que el país asiático completó los preparativos necesarios para enfrentar cualquier tipo de agresión militar por parte de Estados Unidos o Israel. A través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, respondió directamente a la retórica del presidente Donald Trump, quien horas antes había amenazado con la posibilidad de aniquilar una “civilización entera” si Irán no cedía a sus demandas antes de la medianoche.
Según declaró el alto funcionario: “La seguridad nacional y la sostenibilidad de las infraestructuras son objeto de cálculos precisos. El gobierno ultimó al detalle las medidas necesarias para todos los escenarios”.
Aref subrayó que los servicios de inteligencia y las fuerzas de defensa iraníes analizaron cada variable del conflicto, sugiriendo que Teherán no será tomado por sorpresa ante un bombardeo masivo contra sus recursos estratégicos.

En una jornada marcada por una retórica de extrema agresividad, Donald Trump utilizó sus redes sociales para lanzar una advertencia que ha hecho sonar todas las alarmas internacionales: el inicio de una ofensiva que podría borrar la infraestructura estratégica y civil de la República Islámica. A través de su cuenta en Truth Social, Trump fue tajante sobre el destino de Irán si no se alcanza un acuerdo.
Sin más, el mandatario vinculó el posible ataque a la inevitabilidad: “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, sentenció el líder republicano.
Aquella palabras fueron interpretadas como el preámbulo de una campaña de bombardeos masivos contra infraestructura energética, nodos de comunicación y objetivos civiles.
La Casa Blanca desmiente que contemple utilizar armas nucleares en Irán
La aclaración oficial surge por la polémica desatada por declaraciones del vicepresidente JD Vance, las cuales fueron interpretadas por sectores de la oposición y redes sociales como una velada amenaza atómica en el marco del conflicto en el Golfo Pérsico. A lo largo de una visita oficial en Budapest, pronunció un discurso en el que advirtió que las fuerzas estadounidenses poseen herramientas en su arsenal que "hasta ahora no han decidido usar".
Aseguró que la paciencia de Washington ante el bloqueo del estrecho de Ormuz se ha agotado: "Tienen que saber que tenemos herramientas que el presidente puede decidir usar, y lo hará si los iraníes no cambian".
Del mismo modo, la respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar, especialmente luego de que cuentas vinculadas a la excandidata demócrata Kamala Harris viralizaran la interpretación nuclear de los dichos de Vance. A través de un comunicado y reacciones en redes sociales, el Ejecutivo fue inusualmente directo: "Literalmente nada de lo que el vicepresidente dijo 'da a entender' eso, absolutos bufones", sentenciaron desde la oficina.

Paralelamente, la portavoz, Karoline Leavitt, reforzó esta postura asegurando que, si bien el presidente Trump tiene todas las opciones sobre la mesa, el desmentido sobre el uso de armas nucleares es absoluto.
MV