La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz, sellaron este viernes una alianza clave para la seguridad de Europa frente a la amenaza rusa. En un encuentro en Roma, ambos líderes conservadores coincidieron en la urgencia de fortalecer la cuestión europea de la OTAN como única vía para disuadir la agresión de Moscú. El acuerdo responde directamente a los pedidos recientes de Washington para que los socios europeos aumenten su inversión en defensa y asuman un rol más activo en la protección del continente.
El pacto se firmó en la histórica Villa Doria Pamphilj y abarcó una decena de áreas estratégicas, desde la seguridad hasta la energía y la industria. En una declaración conjunta, Meloni y Merz calificaron la guerra en Ucrania como una violación importante del derecho internacional y una amenaza directa para la Unión Europea. Ambos se comprometieron a mantener un apoyo firme y decidido a Kiev hasta lograr una paz justa, asegurando que “la disuasión a largo plazo es fundamental para proteger la estabilidad regional”.

A su vez, los mandatarios acordaron reforzar la cooperación en materia de defensa y coordinar sus políticas exteriores de forma más estrecha. Meloni anunció la adhesión de Italia al acuerdo europeo sobre la exportación de armamento, mientras que Merz destacó la buena relación entre ambos gobiernos. El canciller alemán subrayó la necesidad de que la Unión Europea mejore la competitividad de sus industrias de seguridad para hacer frente a los desafíos actuales.
La cumbre también sirvió para plantear una revisión de las políticas ambientales de la Unión Europea. Tanto Meloni como Merz criticaron la visión ideológica de la “transición verde”, a la que culparon de perjudicar a las empresas sin lograr beneficios reales para el medio ambiente.
Por otra parte, los funcionarios anunciaron que presentarán una iniciativa conjunta en la próxima reunión del Consejo Europeo en febrero, centrada en reforzar el mercado único y relanzar la industria automotriz. El objetivo de esta asociación es mantener la estabilidad del continente y proteger los valores de la Unión.
Impulso a la innovación digital y espacial
Además de la defensa, el acuerdo incluyó compromisos para potenciar el desarrollo tecnológico. Italia y Alemania acordaron colaborar en el avance de sistemas espaciales y en la regulación de la Inteligencia Artificial, áreas que consideran clave para el futuro económico y la soberanía digital de Europa. Esta cooperación busca superar las divisiones actuales y crear un marco regulatorio que favorezca la innovación y la competitividad de las empresas tecnológicas.
Meloni y Merz quisieron acercarse más a África para ayudar a que ese continente crezca. El objetivo fue mejorar la situación allá para frenar la llegada de inmigrantes y, al mismo tiempo, conseguir materiales importantes para sus fábricas. Con este plan, Italia y Alemania buscaron que Europa no pierda terreno frente a otros países poderosos que también quieren “mandar” en esa región.
El acuerdo también marcó un cambio fuerte en el tema ecológico.. Por eso, pidieron un plan más realista que cuide el trabajo y la economía. La idea fue corregir errores para evitar que las fábricas cierren por culpa de normas muy difíciles de cumplir. Ambos líderes coincidieron en que es necesario corregir el rumbo para evitar el malestar industrial y propusieron una transición hacia una economía que no ponga en riesgo la competitividad del sector productivo europeo.
TC/DCQ