INTERNACIONAL
Duras negociaciones

La UE preparó un plan de contingencia ante un "Brexit duro" que ya se ve como inevitable

A pedido de Francia y otros países, la Comisión Europea ya maneja alternativas para el 1 de enero si no hay acuerdo con Londres, para evitar el "caos" en varios sectores.

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El británico Boris Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyden, lejos de un acuerdo. | DPA

Con las negociaciones estancadas a tres semanas del plazo final, la Unión Europea preparó ya un plan de contingencia ante la posibilidad cada vez más cercana de un Brexit “duro”, la salida del Reino Unido de la UE sin un acuerdo.

Aun si se alcanzara un acuerdo en los próximos días, “no hay ninguna garantía” de que pueda entrar en vigor a tiempo, por lo que “debemos estar preparados para la posibilidad de que no haya ningún acuerdo vigente el 1 de enero próximo”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La Comisión publicó hoy una propuesta con medidas de contingencia para los sectores del transporte por carretera, la pesca y la aviación para evitar el caos en las relaciones con Londres si finalmente fracasan las negociaciones para una salida definitiva negociada, el 31 de diciembre.

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Se trata de medidas concretas y con una duración limitada, para evitar que estos planes de contingencia cubran a largo plazo las lagunas que se deberían resolver con un acuerdo de asociación y comercial más amplio entre la Unión Europea y Reino Unido.
Si fracasan las negociaciones muchos sectores se verán afectados por la falta de reglas, pero algunos lo serán de manera "desproporcionada", a juicio de Bruselas, porque sus actores no pueden tomar la iniciativa de poner en marcha medidas de contención propias, como es el sector de la aviación, el de la pesca o el del transporte por carretera.

Así, las medidas que plantea para minimizar los daños de una ruptura abrupta entrarán en vigor “mientras no haya un acuerdo en marcha”, si bien los servicios comunitarios aclararan que si no hay visos de cerrar un pacto que se pueda aplicar en un calendario claro entonces se fijará un plazo preciso para que estos planes dejen de existir.

En concreto, la Comisión plantea que durante los primeros seis meses tras la ruptura se garanticen servicios aéreos considerados básicos entre Reino Unido y la UE, siempre que la parte británica garantice las mismas facilidades de conectividad aérea. También pide proteger la conectividad esencial durante los primeros seis meses en el caso de transporte de pasajeros y mercancías por carretera.

En cuanto a la seguridad aérea, la propuesta comunitaria apunta a un reglamento que garantice que se pueden seguir utilizando sin interrupciones determinados certificados de seguridad para productos en aviones europeos.

El sector pesquero, uno de los principales escollos para el acuerdo porque la UE reclama seguir accediendo a las aguas británicas como hasta ahora, algo que Londres rechaza de plano, también necesitará medidas específicas para contener el daño de un Brexit sin acuerdo, en opinión del Ejecutivo comunitario.
Por ello, el equipo de la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, aboga por mantener el “acceso recíproco” a las aguas comunitarias y británicas de sus respectivas flotas en base a un “marco legal hasta el 31 de diciembre o hasta que se concluya un acuerdo pesquero” con Reino Unido. También recalca la conveniencia de facilitar los procedimientos de autorizaciones de pesca para los buques.

Hasta ahora, Von der Leyen se había resistido a la elaboración de medidas de contingencia ante la posibilidad de un Brexit duro, algo que exigían varios países, con Francia a la cabeza, para dar espacio a las negociaciones que lleva adelante con el primer ministro británico Boris Johnson.

Sin embargo, los últimos contactos entre ambos confirmaron que aún hay grandes diferencias entre las partes, que los negociadores técnicos no han logrado superar. Así, Von der Leyen presentó hoy los planes de emergencia a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, reunidos Consejo europeo hasta el viernes en Bruselas.
Para que los planes de contingencia puedan aplicarse es necesario primero que reciban el visto bueno de los Veintisiete y del Parlamento europeo, que deberían pronunciarse en los próximos días para asegurar que puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2021.

La jefa del Ejecutivo comunitario --que junto a Johnson se ha dado hasta el domingo para decidir si Bruselas y Londres deben seguir negociando o dan por rotas las conversaciones—sostuvo que el bloque debe estar preparado "para todas las eventualidades", incluida la del riesgo de que fracasen las negociaciones.

Por su parte, el vocero de Boris Johnson dijo que la publicación del plan de contingencia de la UE ya era esperada. “Nosotros también ya tenemos nuestros planes ante la eventualidad de que no se alcance un acuerdo”, advirtió.

El gobierno británico auspicia aún un acuerdo de libre intercambio con la UE tras el Brexit, pero solo si es compatible con la recuperada “soberanía” del reino, dijo en la Cámara de los Comunes la ministra Penny Mordaunt.

“Hay un solo acuerdo posible, uno que sea compatible con nuestra soberanía y con la recuperación del control sobre nuestras leyes, nuestro comercio, nuestras aguas” para la pesca, subrayó.

Rachel Reeves, ministra laborista en las sombras encargada del Brexit, evocó los riesgos para la economía británica vinculados con un eventual “no deal”, y pidió incluso garantías contra el peligro de nuevas consecuencias sobre la seguridad del país y la cooperación antiterrorismo.