martes 11 de mayo de 2021
INTERNACIONAL comicios en pandemia
10-04-2021 23:03

Perú, Ecuador y Bolivia van a las urnas en plena segunda ola de coronavirus

El rechazo generalizado marca las elecciones peruanas, con 18 candidatos. Los ecuatorianos eligen presidente en segunda vuelta y los bolivianos gobernadores en cuatro departamentos.

10-04-2021 23:03

Perú, Ecuador y Bolivia serán escenario hoy de elecciones, que se desarrollarán bajo una temible segunda ola del coronavirus y con una característica en común a las tres: el peso decisivo que tendrán los indecisos. En ninguno de los tres países existe un candidato que haya conseguido convencer a una cantidad abrumadora de electores. En Perú se elegirá presidente y un nuevo Congreso unicameral; en Ecuador se hará la segunda vuelta de las presidenciales y en Bolivia habrá ballotage de la elección de gobernadores en cuatro departamentos. 

PERÚ

El caso más emblemático tal vez sea el de Perú, que ha visto pasar cuatro presidentes desde 2018 y que hoy, abrumado por cifras récord de contagios y muertos por el covid, elige a un nuevo presidente con nada menos que 18 candidatos, sin que ninguno supere los diez puntos en las encuestas. Siete tienen posibilidades de pasar a la segunda vuelta prevista para el 6 de junio con cifras de aprobación bajísimas, un hecho inédito.

Entre quienes podrían disputar el ballotage figuran el ex legislador Yonhy Lescano (centroderecha), la antropóloga Verónika Mendoza (izquierda), el economista Hernando de Soto (derecha), Keiko Fujimori (derecha populista), el exf utbolista George Forsyth (centroderecha), el maestro y sindicalista Pedro Castillo (izquierda radical) y el empresario Rafael López Aliaga (ultraderecha).

“Tenemos el peor escenario posible para hoy: fragmentación y polarización”, explica el politólogo Carlos Meléndez, mientras que para el jefe de la encuestadora Ipsos, Alfredo Torres, estas serán “las elecciones más fragmentadas de la historia, nunca hemos visto tantos candidatos con opción”, declaró el jefe de la encuestadora Ipsos, Alfredo Torres, a corresponsales extranjeros.

“Fiesta democrática”. En esta nación andina donde el líder es más importante que la ideología, hay 10 candidatos de derecha o centroderecha, cuatro de izquierda, tres nacionalistas y uno de centro. 

“Lo importante es acudir a las urnas y poder elegir, que sea una fiesta democrática”, declaró Keiko, la hija del encarcelado exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), al cerrar su campaña en el populoso distrito limeño de Villa El Salvador. En tanto, Lescano se declaró “feliz de haber recorrido todo el Perú”, afuera de la sede de su partido en el centro de Lima.

“Llamo a la juventud, obreros, reservistas, agricultores, a que depositen su confianza en un hombre del pueblo”, dijo por su parte Castillo en la plaza 2 de Mayo, donde en 2017 encabezó las protestas en medio de una huelga nacional de maestros. 

La incertidumbre electoral agitó los mercados, elevando el precio del dólar a un récord de 3,8 soles. Tras haber crecido por años sobre el promedio latinoamericano, la economía peruana se contrajo en 2020 11,12%, la peor cifra en tres décadas, elevando el desempleo y la pobreza. 

Hoy también se renovará el Congreso unicameral de 130 miembros, tras una seguidilla de crisis políticas desde 2016, que alcanzaron su clímax en noviembre, con tres presidentes en cinco días.

“Estamos atravesando uno de los momentos más difíciles y críticos de nuestra historia. La salud, la economía, la política y hasta la moral y la ética están en crisis”, dijo el viernes el presidente interino, Francisco Sagasti, en un mensaje de televisión en el que incentivó a sus compratriotas a votar.

La semana más mortal. En Perú el voto es obligatorio y la oficina nacional electoral (ONPE) anticipa una participación de “nueve de cada diez peruanos”, pese a que esta ha sido la semana más mortal en 13 meses de pandemia, con 279 decesos diarios en promedio, según el ministerio de Salud.

El viernes se registraron 307 muertos por covid-19, mientras que en las 10 semanas previas los decesos bordeaban los 200 al día. Además, en la jornada hubo 1.655 contagios.

La inmunización contra el covid-19 comenzó hace dos meses, pero avanza a cuentagotas. Alcanza por ahora solo al personal de primera línea y ancianos, por lo que todos los candidatos prometieron una vacunación acelerada.

Perú acumula 54.285 muertos en 1,6 millones de casos. Entre los contagiados hay cinco candidatos a la presidencia, los últimos de ellos Forsyth y José Vega, de un partido nacionalista minoritario. Los centros de votación abrirán durante 12 horas, cuatro más que lo habitual, para evitar aglomeraciones. 

Además, cada elector asistirá a una hora predeterminada, según el último dígito de su documento de identidad. Solo en caso de duda se exigirá al votante retirarse la mascarilla por tres segundos para mostrar su rostro. Están convocados a las urnas 25 millones de los 33 millones de peruanos en locales de votación distribuidos en todas las ciudades y pueblos de la selva amazónica, la sierra andina y la costa, donde está Lima. Casi 160.000 policías y militares comenzaron a ser desplegados ayer para garantizar la seguridad.

ECUADOR

Ecuador elegirá en segunda vuelta hoy a su próximo presidente entre un economista de izquierda, Andrés Arauz, delfín del ex presidente Rafael Correa, y un ex banquero promercado, Guillermo Lasso, en un duelo que, además de ideológico, tiene mucho de generacional y de estilos. Quien venza sucederá al impopular Lenín Moreno. Las encuestas no dan un favorito claro.

Arauz. Arauz no existiría para la política sin Rafael Correa. El ex mandatario (2007-2017), que mantiene un núcleo duro de seguidores, apuesta a su ex asesor económico para recuperar el poder para el “socialismo del siglo XXI” tras la ruptura con el gobierno de Moreno. 

Nacido en Quito, Arauz obtuvo una licenciatura en Economía en Estados Unidos. Tiene una maestría por la Flacso de Quito y cursaba un doctorado en México, que el año pasado interrumpió para lanzar su candidatura. Cumplió 36 años el 6 de febrero, un día antes de ganar la primera vuelta (32,72% contra 19,74% de Lasso). Si vence será el gobernante electo más joven de Latinoamérica y el de más corta edad de las últimas cuatro décadas en el país.

Durante el gobierno de Correa dirigió el Banco Central. Promete retomar el rumbo trazado por su mentor, pero con “transformaciones y mejoras”. A diferencia del ex mandatario, un crítico radical de la política externa de Estados Unidos, tendió puentes con el FMI y el embajador de Washington en Quito.

Candidato por la coalición Unión por la Esperanza (Unes), ofrece un subsidio de 1.000 dólares para un millón de familias en la primera semana de gestión. Arauz, que se declara “católico”, también vivió parte de su infancia en Moscú, donde estudiaba su padre, un contratista de servicios petroleros. Ahí aprendió el ruso y a tocar piano y acordeón. Además, hablá francés e inglés.

Sostiene que en su gobierno incorporará “valores contemporáneos del siglo XXI como la equidad de género, el respeto al medioambiente y el rol de la tecnología en la sociedad”. Arauz está casado con Mariana Véliz, con quien espera a su segundo hijo.

Lasso. Guillermo Lasso, de 65 años, es un ex banquero conservador que pregona el libre comercio y lidera el anticorreísmo. Perdió las elecciones en 2013, ante Correa, y en 2017 ante Lenín Moreno, que en ese momento estaba alineado con el correismo. 

“Ecuador tiene que formar parte de la Alianza del Pacífico, de pleno derecho y de la manera más urgente posible”, defiende Lasso, que nació en Guayaquil, donde se vinculó desde muy joven a la Bolsa de Valores para costearse sus estudios secundarios en un colegio católico. Su trabajo consistía en anotar “en una pizarra las cotizaciones de las acciones”. 

Aunque no completó sus estudios en Economía, logró descollar en el sector financiero, donde ocupó la presidencia ejecutiva del Banco de Guayaquil, uno de los principales del país. En 2012 se retiró para fundar el movimiento Creando Oportunidades (Creo), emergiendo como el mayor opositor a Correa.

La izquierda siempre le enrostra su pasado de banquero en un país que sufrió a finales de los 90 el colapso del sistema financiero, a raíz de un esquema fraudulento de préstamos. Cientos de miles de ecuatorianos migraron y el país adoptó el dólar como moneda en 2000.  

Lasso promete incentivos tributarios, créditos a 1% de interés y un ajuste progresivo del salario mínimo hasta llegar a los 500 dólares. También plantea crear dos millones de empleos y construir 200.000 viviendas rurales.Miembro del Opus Dei, en 2013 se fracturó el peroné derecho en una peregrinación religiosa. A raíz de la lesión, usa bastón.

Delgado y de cabello cano, prefiere vestir vaqueros, camisas de colores juveniles y zapatos deportivos. No hace mucho incursionó en TikTok para atraer a los electores más jóvenes.

Lasso es el último de once hijos de un matrimonio de clase media. Está casado con María de Lourdes Alcívar y tiene cinco hijos, uno de ellos banquero y otro que desistió de ser sacerdote. En el área pública, fue gobernador de la provincia de Guayas, cuya capital es Guayaquil, y ministro de Economía en el gobierno del derrocado expresidente Jamil Mahuad (1998-2000).

BOLIVIA

Aquí habrá hoy segunda vuelta de los comicios para elegir gobernadores de cuatro de los nueve departamentos que conforman el país: La Paz, Chuquisaca, Pando y Tarija. En la primera elección, ninguno de los candidatos de estas regiones alcanzó el 51 % de los votos o el 40 % y una ventaja de 10 puntos porcentuales respecto al segundo aspirante, requeridos para ganar.

El Movimiento Al Socialismo (MAS), del ex presidente Evo Morales, busca el control de las principales gobernaciones que le fueron esquivas en la primera vuelta electoral.

En la primera ronda, se eligieron cinco gobernadores, tres de ellos del partido MAS, por lo que de ganar las cuatro en disputa este domingo, el movimiento socialista gobernaría en la mayor parte del país, adicional al Ejecutivo que actualmente ostenta Luis Arce, también miembro de ese partido político.

En tres de los departamentos, que están en disputa este domingo, significativamente en La Paz y Chuquisaca los socialistas deberán enfrentarse a quienes fueron miembros de sus propias filas, pero que resultaron expulsados.