El Consejo de Ministros de Italia aprobó este martes un nuevo decreto de seguridad en respuesta a los saqueos y destrozos que sacudieron Milán durante el fin de semana. La medida crea el delito de “participación violenta en una manifestación”, habilita la prisión preventiva para menores de edad e introduce la regla de que “quien rompe paga”, por la que los padres deberán afrontar parte de los daños que causen sus hijos. "Manifestar es un derecho, pero devastar la ciudad no", sentenció la primera ministra, Giorgia Meloni.
Los disturbios, protagonizados en su mayoría por grupos de jóvenes vestidos de negro y con el rostro cubierto, dejaron negocios saqueados, vidrieras destruidas y varias tiendas de lujo del centro de Milán todavía cerradas. En esa ciudad hubo 271 detenidos, de los cuales 229 son menores de edad. A nivel nacional, según Meloni, fueron arrestadas 330 personas y casi 200 policías resultaron heridos.
Qué establece el nuevo decreto de Meloni
El nuevo delito alcanzará a quienes participen en grupos de más de cinco personas y usen elementos para agredir de forma que generen un peligro concreto. "Si durante el cortejo te pones a tirar piedras, petardos, bastones pones en peligro la seguridad de todos y arriesgas hasta cinco años de cárcel y hasta 20 mil euros de multa", explicó Meloni. Las penas aumentarán para quienes tengan el rostro cubierto, hieran a alguien o cometan destrozos en grupo.
El cambio más contundente alcanza a los adolescentes de entre 14 y 18 años. Hasta ahora, el Estado debía demostrar en cada caso que el menor entendía lo que hacía; con el decreto, esa capacidad se presume salvo prueba en contrario, una reforma que ya se discutía en el Parlamento y que ahora entra en vigencia de inmediato. Además, la prisión preventiva, que solo se aplicaba a adultos, podrá usarse también con menores.
Además, el Gobierno enviará 500 militares a Milán hasta fin de año para reforzar a la Policía y los carabineros, aunque, según medios italianos, el Gabinete desistió de darles facultades policiales por la oposición del presidente Sergio Mattarella. El decreto también amplía las restricciones para reunirse en lugares públicos y suma recursos a la Justicia de menores.
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Una ola de protestas en Italia
Los saqueos ocurrieron por reclamos hacia el aumento del costo de vida y de los combustibles, que reúne a estudiantes, agricultores y camioneros. Desde el viernes, los transportistas bloquean rutas en el sur del país en rechazo a la suba del combustible desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, y ya afectan a la industria alimentaria: algunos supermercados se quedaron sin productos frescos y fabricantes de pasta como Garofalo y Rummo frenaron su producción porque la harina no llega a las fábricas. "Cuando todo se para, todo se para", resumió Massimo Menna, director ejecutivo de Garofalo.
El ministro de Transporte, Matteo Salvini, prometió liberar 480 millones de euros para enfrentar la crisis del combustible, pero los sindicatos advirtieron que los bloqueos seguirán hasta que haya medidas concretas. El conflicto llega a un año de las elecciones, en las que la economía, la seguridad y la inmigración serán los temas centrales para el Gobierno de Meloni.
IC/ML