lunes 30 de enero de 2023
INTERNACIONAL analista israelí mario sznaider

“Turquía nunca va a ceder ante el Kurdistán, Armenia o ninguna minoría en su territorio”

Turquía lanzó una operación militar contra las milicias kurdas en el noroeste de Siria, una zona bajo control ruso, lo que sugiere que hubo un acuerdo previo para la intervención. El conflicto es parte de un complejo tablero en el que juegan las potencias globales, incluyendo a Washington, quien apeló a los kurdos para el combate a Estado Islámico, y actores regionales como Irán e Israel. En el medio, un pueblo milenario, desperdigado entre Turquía, Irán, Irak y Siria, sin Estado propio.

27-11-2022 00:50

Durante la última semana se reactivó el conflicto, de por sí siempre latente, entre Turquía y el pueblo kurdo. Estambul bombardeó objetivos kurdos en Siria e Irak como respuesta ante el atentado del domingo pasado en la gran ciudad turca en el que murieron seis personas. El problema es tan antiguo como el Imperio Otomano y tiene como eje central a un pueblo sin Estado, aunque involucra a muchas naciones: Rusia, Estados Unidos, Irak e Israel, por nombrar algunas. Mario Sznajder, argentino, criado en Chile, y actualmente residente de Tel Aviv, profesor emérito de Ciencia Política de la Universidad Hebrea de Jerusalén y doctor en Ciencias Políticas, desenreda la disputa para entender qué está pasando en Medio Oriente

—Empecemos por lo más simple, ¿qué es lo que está pasando hoy entre Turquía, los kurdos, Siria e Irán?

—Kurdistán no es, hasta el día de hoy, un Estado independiente. Es una zona geográficamente dividida entre cuatro países: Turquía, Siria, Irán e Irak. Lo que sucede en el Kurdistán turco, tiene que ver con el Kurdistán sirio, iraquí, e iraní. Turquía está realizando ataques contra los movimientos independentistas kurdos en Siria e Irak. El PKK, el partido de los trabajadores kurdos, es un actor central de resistencia, principalmente contra Turquía, donde viven gran cantidad de kurdos. El desarrollo principal de esta historia es una política dura del gobierno turco en contra de cualquier intento de los kurdos de rebelarse e ir en busca de su independencia. En el norte de Irak, resultado de la guerra de 1991, se fue desarrollando cierta autonomía kurda, hasta que en 2017 se realizó un referendo que salió con un 92% a favor de la independencia kurda iraquí, pero a ese Estado no lo reconocen.  No tiene reconocimiento por parte de las grandes potencias, ni por los países de la zona: Turquía es anti-independencia kurda, y a Irán no le interesa que parte de su país se torne independiente.

—Entonces una de las razones principales del conflicto es que estos países no quieren que el Estado kurdo se desarrolle sobre sus territorios… ¿En este caso, se reactivó por el atentado en Estambul del 13 de noviembre?

—Sí y no. Sí como una respuesta inmediata del gobierno turco contra cualquier intento de los kurdos de llegar a una desestabilización de Turquía. No, porque los turcos tienen una política a largo plazo de integridad territorial de lo que se definió como Turquía moderna y no va a ceder ni ante Kurdistán, ni frente a Armenia, ni ante ninguna minoría en su territorio. 

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Erdogan y Putin, aliados. FOTO: AFP

—¿Cómo se pasa de la idea de los kurdos como un pueblo sin Estado, a la idea de terroristas?

—Es cuestión de qué parte de la ecuación uno está: ¿terrorista o en búsqueda de la liberación nacional? Pero indudablemente, lo que sucedió en Estambul entra en la definición de terrorismo: ataque contra civiles, víctimas inocentes que no tienen nada que ver con el nombre en el que se hace el atentado. 

—¿Qué pasa con los otros actores? Los bombardeos son sobre otros territorios, y a Israel le toca de cerca, porque en agosto normalizó relaciones diplomáticas con Turquía y está en conflicto con Irán hace años. 

—Uno de los motivos de esa normalización es que Irán constituye un enemigo en común para Turquía e Israel. Turquía se enfrentó con el problema iraní en la guerra civil siria. Irán ha usado el PKK para sus propios propósitos expansionistas, es un enfrentamiento a través de terceras partes, en este caso a través de los kurdos. El aliado principal del movimiento kurdo que enfrenta a Estado Islámico en el norte de Siria eran los Estados Unidos, que se fueron retirando de Siria, quitándole fuerza a este movimiento, hasta quedar prácticamente en la nada.

—Pero si los kurdos quieren su independencia, en parte, en territorio iraní, lo lógico sería que Turquía e Irán se acerquen en contra de los kurdos.

—Sí, Irán realizó operaciones militares en su parte de Kurdistán, pero cada una de las partes intenta controlar el problema de los kurdos para su propio beneficio, no se trata solo de aplacar a los rebeldes. Turquía tiene tropas en Siria, e Irán aplica su influencia sobre Irak. Aquí los intereses turcos e iraníes se contraponen.

—Para complejizar un poco más; ¿qué pasa con Rusia? Tiene sus bases en Siria.

—Rusia es el apoyo militar sobre el que continúa existiendo el gobierno de Bashar al-Ássad en Siria. Los rusos en este momento no necesitan otro conflicto, si la situación de Rusia sigue muy mal respecto a la guerra con Ucrania, podría terminar disminuyendo su presencia en Siria. 

—¿Cuál podría ser el final de este conflicto?

—Israel siempre tuvo lazos históricos con los kurdos, tanto porque en Israel hay judíos, siempre con buena relación con sus vecinos kurdos musulmanes, como por el interés de Israel relacionado con el principio de justicia histórica de que cada pueblo tenga su Estado: si hay un Estado judío, tiene que haber un Estado kurdo. Pero ahora han mejorado las relaciones con Turquía y el tono israelí va a bajar, es importante un aliado entre tantos vecinos en guerra. Además, el problema de Kurdistán ya fue tratado cuando se desintegró el Imperio Otomano; los kurdos ya tenían ideas de autonomía hace más de cien años, pero nunca se ha logrado avanzar con la existencia de Kurdistán.