La defensa del exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, volvió a la carga en los tribunales para intentar sacarlo de la cárcel. Sus abogados, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, presentaron una apelación contra el fallo judicial que, hace apenas diez días, le había denegado el beneficio de la prisión domiciliaria, insistiendo en que sus condiciones de salud y su edad requieren que cumpla la condena en su chacra de Zárate y no en una celda.
La nueva ofensiva busca revertir la decisión del juez federal Ricardo Basílico, quien había considerado que la Unidad 19 de Ezeiza cuenta con los recursos técnicos y humanos necesarios para tratar las afecciones del exfuncionario. Según el magistrado, el cuadro clínico de De Vido puede ser monitoreado sin riesgo de vida, por lo que desestimó el pedido inicial de “morigeración de la pena” basándose en los informes del Cuerpo Médico Forense.
El argumento central de la defensa se apoya en dos pilares: la edad del condenado, que recientemente cumplió 76 años tras las rejas, y su condición de paciente insulinodependiente. Aunque la ley contempla la posibilidad de arresto domiciliario para mayores de 70 años, este beneficio no es automático y depende de la evaluación de riesgo sanitario, punto en el que los letrados discrepan con la evaluación oficial que indica que el paciente se encuentra "compensado".
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El expediente pasará ahora a manos de la Cámara Federal de Casación Penal, que será la encargada de analizar el reclamo. A pesar del receso de verano de la Justicia, el tribunal deberá tratar el tema durante la feria judicial de enero, dado que se trata de una cuestión urgente vinculada a las condiciones de detención de una persona privada de su libertad (habeas corpus).
En su rechazo previo, Basílico había destacado que en el último mes no se verificaron episodios de salud que justificaran una derivación externa al Hospital Penitenciario. "Se le brindan las prestaciones terapéuticas adecuadas para sostener la estabilidad de su cuadro clínico", sostuvo el juez en su escrito, remarcando que el penal dispone de guardia médica las 24 horas para atender cualquier eventualidad que pudiera sufrir el exministro.
La situación procesal de Julio De Vido
El exfuncionario se encuentra detenido desde el 13 de noviembre, cuando se presentó en los tribunales de Comodoro Py para quedar a derecho. Su encarcelamiento se hizo efectivo luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme la condena a cuatro años de prisión por su responsabilidad en la tragedia de Once, el siniestro ferroviario ocurrido el 22 de febrero de 2012 que le costó la vida a 51 personas y dejó cientos de heridos.
Esta es la primera condena firme que enfrenta el exministro del kirchnerismo, quien manejó la obra pública y los servicios durante 12 años. Además de la causa Once, De Vido acumula sentencias por la compra de trenes chatarra a España y Portugal y por administración fraudulenta, mientras sigue siendo juzgado en otros expedientes de alto perfil político y judicial, como la Causa Cuadernos y el caso Skanska.
El accidente del tren Sarmiento, por el cual cumple condena, marcó un quiebre en la gestión ferroviaria del país. La Justicia determinó que el choque de la formación en la estación cabecera fue consecuencia de una administración fraudulenta de los fondos públicos destinados al mantenimiento de los trenes, responsabilizando penalmente a De Vido por no haber controlado el destino de los subsidios millonarios que recibía la concesionaria TBA.
TC/ML