El músico Cristian Gabriel “Pity” Álvarez será trasladado este lunes desde la clínica de salud mental Solar Colonial, en Castelar, hasta la sede del Cuerpo Médico Forense, donde desde las 13 será sometido a una nueva evaluación psiquiátrica y psicológica.
Sin duda alguna, la pericia puede ser determinante para definir si Álvarez está en condiciones de continuar siendo juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, ocurrido en julio de 2018 en Villa Lugano. El juicio oral comenzó el 10 de agosto, pero quedó suspendido después de que el músico atravesara distintas descompensaciones durante el proceso.
A partir de allí, el resultado no se conocerá este lunes, sino que será presentado posteriormente ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, que deberá decidir cómo continúa el debate.


Esta nueva evaluación fue ordenada por los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro después de varias situaciones ocurridas durante las últimas semanas.
Sufrió distintas descompensaciones durante el juicio, una de las cuales derivó en su traslado al Hospital Fernández y, posteriormente, quedó internado durante unos dos semanas en el Hospital Tornú.
Allí, después de enterarse de que podía ser trasladado a una sala común, tuvo una nueva crisis, se dirigió hacia la salida del hospital e intentó escapar, además de intentar abrir y romper las ventanillas de un auto. Finalmente, fue detenido por personal del lugar y trasladado a la clínica psiquiátrica Solar Colonial, en Castelar, donde permanece internado.

El músico ya había sido evaluado por especialistas antes del comienzo del juicio, quienes determinaron que tenía capacidad cognitiva para afrontar el proceso. Sin embargo, su situación cambió durante las audiencias y los jueces consideraron necesario volverlo a analizar.
Su defensa, encabezada por los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro, sostiene una postura diferente. Sus peritos de parte, Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego, sostienen que existen diferencias entre las evaluaciones realizadas por los profesionales del Cuerpo Médico Forense y los médicos que atendieron a Álvarez en el Hospital Tornú.
“Los médicos deberán dar explicaciones”, plantearon desde la defensa.
De qué acusan a Pity Álvarez
El juicio que comenzó el 10 de agosto tiene como eje el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo Cardenal Samoré, en Villa Lugano. Álvarez y Díaz se conocían del barrio y, según la acusación, tuvieron una discusión porque Díaz le recriminó al músico haber dicho que le había robado algunas pertenencias de una mochila.
Según la investigación, después de un forcejeo, Álvarez sacó un arma calibre .25 y le disparó a Díaz cuatro veces. La víctima murió en uno de los pasillos del complejo.
Acto seguido, el músico escapó junto a su pareja en un Volkswagen Polo y descartó el arma en una alcantarilla de la autopista Riccheri. Permaneció prófugo durante casi un día y finalmente se entregó el 13 de julio de 2018.

En aquel momento, frente a las cámaras, dijo una frase que quedó asociada al caso: “Lo maté porque era él o yo”.
El músico quedó acusado por homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, un delito que contempla una pena de entre 11 y 25 años de prisión en caso de una condena bajo esa calificación.
MV