La industria argentina atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída de la actividad, la competencia de productos importados y el aumento de los costos. Marco Meloni, empresario textil con cuatro décadas de experiencia en el sector, analizó la situación de las pequeñas y medianas empresas en diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, y repasó las distintas crisis económicas que afectaron a la actividad y la producción nacional.
El empresario advirtió que las dificultades afectan no solo al sector textil, sino también a las compañías vinculadas al mercado interno, el comercio, la construcción y los servicios. "Del tren que se nos viene encima, cada vez peor, no hay duda", afirmó al describir un panorama en el que la caída del consumo y el incremento de los gastos ponen en riesgo la continuidad de numerosas pymes.
Las crisis económicas y el deterioro de las pymes
Según los datos que compartió durante la entrevista, el universo de pymes consideradas pasó de unas 600.000 a cerca de 550.000, tras el cierre neto de 32.000 empresas. Meloni sostuvo que su prioridad como empresario es preservar sus fábricas y los puestos de trabajo, pese a las dificultades del contexto.
Al repasar la historia económica argentina, mencionó el Rodrigazo, la política económica de la última dictadura, la hiperinflación, la convertibilidad, los gobiernos kirchneristas, la administración de Mauricio Macri, la pandemia y la gestión de Alberto Fernández.
"De todo lo peor que vi, es cuando a vos te hacen un mal lo más rápido posible y te dejan sufriendo", señaló, al comparar las crisis anteriores con la situación actual.
Apertura de importaciones, caída del consumo y costos energéticos
Meloni cuestionó las condiciones de competencia para la producción nacional y contrastó la política argentina con las medidas de protección industrial adoptadas por otros países.
"El mundo lo que hace es, con las herramientas que tiene, defenderse, defender el trabajo", expresó. En ese sentido, reclamó controles frente al contrabando y a la entrada de productos textiles que, según explicó, pueden incumplir requisitos sanitarios y ambientales.
Sin embargo, identificó la caída del consumo como uno de los principales obstáculos para la recuperación industrial. "Es la falta de consumo porque es una pelota de nieve que se va armando", advirtió.
El empresario vinculó ese deterioro con la pérdida de empleos, la precarización laboral y la reducción del poder adquisitivo. También alertó sobre el incremento de los costos energéticos: aseguró que sus gastos de energía aumentaron un 32% en dólares durante el año.
Como ejemplo, mencionó el caso de un operario de su planta de Luján que percibía alrededor de $1.500.000 mensuales y debía afrontar facturas de servicios por montos elevados.
Para Meloni, la combinación de menor demanda, importaciones y costos crecientes compromete la sustentabilidad de las pymes y profundiza los desafíos de la industria argentina.