Un informe expone una presunta red en España dedicada a vigilar, amenazar y manipular a la Justicia mediante tareas de espionaje, campañas de desprestigio y el uso de información personal. Según el experto Marcelo Molina, las maniobras incluyeron el seguimiento de una jueza, la recopilación de datos sobre su vida cotidiana y la difusión de imágenes de sus hijos.
Durante su análisis en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Molina explicó cómo se habría organizado la red y qué vínculos tendría con una investigación policial que involucra al denominado clan de los Rochos. El especialista también describió las estrategias que, según la investigación, se habrían utilizado para presionar a la magistrada y desacreditar a los tribunales.
Estrategias de presión con tecnología y redes sociales
Según el relato de Marcelo Molina, la red seguía los movimientos cotidianos de la jueza para obtener información sobre sus actividades y su entorno. "La vigilaban en sus rutinas diarias, a dónde iba, dónde desayunaba, sus movimientos", describió. Además, "interrogaron a vecinos para obtener información, y se hicieron pasar por una secretaria y un hermano, cuando ella no tiene ni secretaria ni hermano". También circulaban videos y fotos de sus hijos, grabados en plazas y distintos puntos de la ciudad.
El origen de la persecución estaría vinculado a una investigación policial de gran alcance. "La megacausa de la UCO, donde aparece el clan de los Rochos, una banda presumiblemente de narcotraficantes", explicó Molina. Según su relato, ese grupo y un exjuez expulsado de su cargo funcionaban como nexo para actuar contra la magistrada. Cuando advirtieron que el plan podía quedar al descubierto, habrían contactado a un abogado para acudir a la Justicia y desligarse de los hechos.
Marcelo Molina agregó que los involucrados le comunicaron a la jueza que dejarían de participar en las maniobras. "Le manifestaron a la jueza que no participarían más, que bloquearon a toda esa gente, y le dijeron que la iban a ayudar", sostuvo. Aunque al principio la magistrada dudó, la información reunida habría confirmado la presencia de esos grupos y de programas de ataque.
De acuerdo con Molina, uno de los detenidos vinculados a la red propuso presentar numerosas querellas para generar desorden en los juzgados y desacreditar a sus integrantes. "Armar carpetazos para desacreditar a los jueces", señaló al describir esa estrategia.
Los atacantes también habrían utilizado grupos de Facebook, entre ellos "Club de Debates Urbanos de Badajoz" e "Independencia Judicial Badajoz". Según el especialista, esas páginas se alimentaban con perfiles falsos de personas que habían sido condenadas previamente por la jueza.
"Algunos miembros fueron encargados de tareas de inteligencia, con al menos tres personas confirmadas", señaló Molina. La red también habría intentado crear imágenes falsas mediante inteligencia artificial para perjudicar la imagen personal de la magistrada.
La investigación de la UCO concluye que estas acciones formarían parte de una estrategia criminal compleja, con una red de informadores que combinaba ataques públicos, manipulación en redes sociales y contactos con delincuentes para presionar a la instructora judicial.
Al referirse al alcance de las maniobras, Marcelo Molina concluyó: "Esto es solo una tubería de la cloaca, luego está la cuestión de los contratos con coimas y otras causas que irán saliendo".