La economía argentina atraviesa un escenario de crecimiento desigual: mientras el sector primario impulsa la actividad, el consumo, la industria y la construcción continúan rezagados. La estabilidad del dólar, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades para acceder al crédito plantean interrogantes sobre la recuperación del mercado interno.
Durante su participación en Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la economista Laura Vernelli analizó las perspectivas de la actividad y advirtió que no observa señales claras de recuperación para los sectores que dependen de la demanda interna. También explicó por qué el encarecimiento de la construcción en dólares y el deterioro de los ingresos dificultan una reactivación.
Una economía que crece a dos velocidades
La economista Laura Vernelli sostuvo que el crecimiento actual está concentrado en determinados sectores y no alcanza de la misma manera al conjunto de la economía: “Yo creo que efectivamente hay un crecimiento a dos velocidades de la economía”.
Según explicó, durante el año la actividad estuvo impulsada principalmente por el sector primario, mientras que el mercado interno continúa rezagado. “El que lideró la actividad económica y el crecimiento de la actividad económica fue el sector primario, liderado sobre todo por energía, minería y agro”, señaló.
En contraste, remarcó que existe “un sector completamente estancado y rezagado”, vinculado al mercado interno y a la industria, cuyos niveles de actividad todavía no recuperaron los registros anteriores.
La especialista también anticipó un escenario negativo para los próximos meses: “No creemos, no vemos que haya una recuperación de los sectores que no son primarios”. Y agregó: “Todo indicaría que el tercer trimestre del año va a ser recesivo efectivamente y que entraremos en una recesión técnica”.
Dólar estable, consumo y pérdida de ingresos
Consultada sobre la posibilidad de que esta dinámica cambie, Laura Vernelli puso el foco en la estrategia económica del Gobierno y en su objetivo de mantener la inflación bajo control: “El principal objetivo que tiene el gobierno es bajar la inflación vía manteniendo el dólar estable”.
Sin embargo, advirtió que un dólar estable y barato puede perjudicar a sectores como la industria: “Me parece que si el objetivo primordial va a ser mantener el dólar estable para mantener la inflación baja, dudo mucho que haya un consumo o una demanda de esos sectores que se recupere”.
La economista también señaló el deterioro del poder adquisitivo y el crédito como obstáculos para una recuperación: “Los préstamos ahora en septiembre en pesos al consumo cayeron en términos reales, todavía la mora está muy alta”.
Además, afirmó que “el ingreso disponible de la gente está un 17% por debajo del promedio de enero y septiembre de 2023” y consideró que “es muy difícil si no hay una política efectivamente activa para recuperar esos ingresos” que el consumo vuelva a convertirse en motor de la economía.
Sobre la construcción, finalmente, advirtió que el dólar barato también genera dificultades: “La construcción está muy cara en dólares, entonces tampoco se reactiva la construcción”.