La carga impositiva continúa siendo uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas argentinas. En un contexto de desaceleración de la actividad económica, Juan Pablo Perojo, CEO de PMP Estudio, sostuvo que el Gobierno debería haber mejorado las condiciones tributarias antes de avanzar con la apertura comercial. “Antes de haber abierto las importaciones, el Gobierno debió eficientizar un poco en lo que a ellos concierne, que serían, por ejemplo, los impuestos”, señaló.
El especialista advirtió que muchas empresas no estaban preparadas para afrontar este escenario y remarcó que la recuperación de la economía todavía no alcanza a la mayoría de los sectores. “Hay tres industrias, tres y media podríamos decir, que están muy bien y el resto no está bien”, afirmó. En ese contexto, destacó la importancia de impulsar inversiones en bienes de capital, transporte e infraestructura, aunque alertó sobre la demora en la llegada de sus beneficios al conjunto de la economía: “El efecto derrame que dicen los economistas es lo que está tardando, demorando en llegar”.
RIMI: los beneficios fiscales para las inversiones de las PyMEs
Perojo analizó el Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta destinada a promover proyectos de inversión de empresas medianas y pequeñas. Según explicó, a diferencia del RIGI, este mecanismo no ofrece beneficios fiscales permanentes, sino ventajas financieras vinculadas con la amortización de bienes de uso y la recuperación del crédito fiscal del IVA.
“En el caso del RIMI, comparándolo con el RIGI y el Superrigi, no hay beneficio fiscal propiamente dicho a largo plazo, sino que hay un beneficio financiero en lo fiscal”, precisó.
Para ilustrar su funcionamiento, presentó un ejemplo de una microempresa que realiza una inversión de 150.000 dólares. Si el IVA correspondiente a esa operación no se absorbe con el débito fiscal generado por sus ventas, podría solicitar su devolución bajo las condiciones previstas por el régimen. En ese caso, el impuesto del 21% sobre la inversión equivaldría a 31.500 dólares.
Sin embargo, el especialista consideró que estas herramientas llegan en un momento complejo para buena parte del entramado productivo. “Las industrias están mal” y, por eso, muchas empresas no están en condiciones de comprometer grandes sumas de dinero para invertir, sostuvo.
Cómo reducir los costos laborales y aprovechar los incentivos
El CEO de PMP Estudio también destacó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que contempla beneficios para la contratación de trabajadores que cumplan determinados requisitos, como haber estado desempleados, provenir del sector público o encontrarse en otras situaciones previstas por la normativa.
Según un estudio de PMP Estudio mencionado por Perojo, el mecanismo puede permitir ahorros de hasta el 10,5% del costo laboral para las PyMEs que incorporen personal bajo las condiciones establecidas. “Voy a obtener más de un 10% de descuento en el costo laboral real, eso es real e inmediato”, aseguró.
Además, mencionó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) entre las herramientas vinculadas con el empleo y expresó su preocupación por la postergación de su implementación.
Frente a las dificultades de la economía real y la pérdida de puestos de trabajo, Perojo defendió el papel de los profesionales en la identificación de alternativas concretas para las empresas. “Nuestro trabajo, como siempre decimos, como contadores, no es machacar sobre lo negativo y dar malas noticias”, afirmó. Y concluyó: “Buscar las opciones con lo que hoy tenemos”.