La discusión económica argentina vuelve a concentrarse en una pregunta de fondo: cómo reducir la inflación y, al mismo tiempo, generar crecimiento, crédito y actividad sin que aumente la dependencia del dólar. Santiago Llull planteó que “la discusión es el modelo” y sostuvo que, hacia adelante, “tenemos que discutir qué es lo que queremos ser, hacia dónde”.
En Ronda de Economistas, por +Perfil, el economista señaló que existe, además, un aprendizaje acumulado en torno al equilibrio fiscal. “Ya hay ciertas cosas que hemos aprendido que son políticas de Estado”, afirmó, y agregó: “Yo no escucho a nadie, ni del oficialismo ni de la oposición, que diga, no, en el próximo período no nos va a preocupar el déficit fiscal”.
Dólar, inflación y una economía que busca su moneda
Alejandro Barros puso el foco en la histórica dependencia del dólar para las principales operaciones económicas. “A algún momento la Argentina tiene que pensar en pesos”, sostuvo, al comparar la situación local con Brasil.
El especialista vinculó esa conducta con décadas de inflación y explicó que todavía existe una brecha significativa respecto de los niveles de precios internacionales. “Inflación vamos a seguir teniendo, por más que el Presidente diga que ahora apuntamos a cero”, afirmó. Según su análisis, “todavía nos falta recorrer un 40% de inflación para llegar a esos niveles”.
Barros advirtió, además, sobre el efecto de una eventual devaluación: “Cualquier devaluación, o sea, lo que hacés es tipo la OCA, retrocedés cinco casilleros”. Por eso, propuso buscar el crecimiento por otra vía: “Lo que tenés que buscar por otro lado, inflar el globo del producto del país”, mediante “agrandar la bola de comercio del país”.
Javier Preciado Patiño coincidió en que la discusión sobre el rumbo económico excede al dólar y planteó el desafío de quienes busquen disputar el poder en el futuro. Para el analista, será necesario responder qué política económica se pretende sostener y cómo compatibilizar estabilidad, crecimiento y compromisos fiscales.
Crédito, emisión y el desafío de crecer
Barros volvió a destacar el papel del sistema financiero como herramienta para expandir la actividad. Al referirse a Brasil, explicó que el país alcanzó un nivel de bancarización significativamente mayor y sostuvo: “Activen los préstamos”.
Su argumento apunta a diferenciar el crédito de la emisión monetaria tradicional: “Vos das un préstamo y se genera un agregado monetario, no base monetaria, agregado monetario”. Y resumió su posición con una advertencia: “No le tengan miedo a eso; sí, le tendría miedo a la emisión espuria”.
Llull, por su parte, consideró que los cambios económicos también representan un aprendizaje social. “Ese es el aprendizaje doloroso que hemos tenido que atravesar”, afirmó, en referencia a la relación entre emisión e inflación.