La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central volvió a poner en el centro de la discusión el vínculo entre emisión, inflación y financiamiento del Tesoro. Santiago Llull consideró que “hay algunas cuestiones que están bien” y destacó que la modificación de la Carta Orgánica “no está mal”, aunque planteó dudas sobre el mecanismo de negociación legislativa: “La gran duda es si querías aprobar todo o realmente es un juego de toma y daca”.
En Ronda de Economistas, por +Perfil, uno de los puntos centrales fue el cambio en las reglas para la elección y remoción de las autoridades del organismo. Para Llull, “el punto de cómo se elegían y la remoción, me parece que está bien si los legisladores no están de acuerdo en ese punto”.
Emisión, inflación y el nuevo rol del Banco Central
El debate también alcanzó la posibilidad de utilizar herramientas monetarias frente a situaciones excepcionales. Llull utilizó una metáfora para cuestionar una restricción demasiado rígida: “Pueden haberlos usado excesivamente, pero la pregunta es si en algún momento esos remos que vos estás diciendo no se usan más, el momento que estés en el medio del mar los vas a poder usar”.
Miguel Ponce puso el foco en el alcance de las funciones del Banco Central y marcó una diferencia con otras autoridades monetarias que suelen tomarse como referencia. “Los bancos centrales de los países que se suelen tomar de modelo tienen, sin embargo, misiones que ahora han sido acotadas”, señaló.
Según Ponce, la nueva orientación deja al organismo concentrado en la estabilidad monetaria: “Ahora ha quedado exclusivamente el cuidado de la moneda”. Y planteó una diferencia con la Reserva Federal estadounidense: “La FED tiene empleo y tiene inflación. Acá esto se ha quitado”.
Llull coincidió con la necesidad de preservar objetivos más amplios: “Yo hubiera dejado el tema de la lucha antiinflacionaria y la definición del empleo como preocupación”.
El desafío de una regla monetaria frente a las crisis
Ponce advirtió que limitar las herramientas del Banco Central puede tener consecuencias cuando aparecen situaciones extraordinarias. “Ahora no podrías operar”, sostuvo al referirse a determinadas herramientas de intervención, y agregó que “el banco no lo podría hacer con la modificación de la Carta”.
En ese sentido, recordó el impacto económico de la pandemia y los niveles de vulnerabilidad social alcanzados durante ese período: “Segundo semestre del año 2020, plena pandemia, 42% de la pobreza y 10,5% la indigencia”.