Una investigación iniciada en Perú puso el foco en el reclutamiento de ciudadanos que viajaron a Rusia atraídos por supuestas oportunidades laborales y terminaron incorporados a las fuerzas que combaten en la guerra. Las víctimas habrían sido captadas mediante promesas de salarios elevados, alojamiento, seguros y contratos laborales.
En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el corresponsal de España Marcelo Molina detalló el mecanismo denunciado y señaló que la investigación involucra a cientos de familias peruanas. Una vez en Rusia, los reclutados habrían sufrido la confiscación de documentos y teléfonos, además de ser enviados al frente después de un período de entrenamiento.
Las promesas que utilizaban para captar a los peruanos
De acuerdo con la investigación relatada por Molina, los reclutadores buscaban principalmente a exmilitares y trabajadores de seguridad que atravesaban dificultades económicas. La estrategia habría utilizado como antecedente la experiencia de peruanos que viajaron a Irak para realizar tareas de seguridad privada.
Las ofertas incluían salarios de entre 2.800 y 3.000 dólares, un bono asociado al contrato de hasta 26.000 dólares y un seguro de vida por 400.000 dólares. También se prometían pasajes aéreos, alojamiento, alimentación, teléfonos, traductor para la familia y contratos iniciales de un año con posibilidad de renovación.
"Buscaban personas con problemas económicos, en general ex militares y vigilantes de seguridad", señaló Molina sobre el perfil de quienes eran contactados.
De Lima a Moscú: la ruta del reclutamiento
Según el relato del corresponsal, los viajes comenzaban en Lima y tenían escalas en Estambul y Ámsterdam antes de llegar a Moscú. La propuesta laboral cambiaba una vez que los ciudadanos arribaban a territorio ruso.
Molina afirmó que, al llegar a Rusia, a varios de los reclutados les habrían confiscado el pasaporte, el teléfono celular y el DNI. Además, se les habría generado una deuda vinculada con el traslado y se los habría obligado a firmar contratos, en algunos casos redactados en ruso.
Después de algunas semanas de entrenamiento, según la investigación presentada durante el segmento, los hombres eran enviados al frente. "Toda esa promesa de trabajo, de vida se desvanecía", resumió Molina.
Familias sin información y personas enviadas al frente
La situación habría dejado a familiares sin información sobre el paradero de quienes viajaron con la expectativa de conseguir un empleo. Según Molina, algunos comenzaron a denunciar que sus familiares estaban siendo enviados directamente a las zonas de combate.
"No podían volver", sostuvo el corresponsal al describir la situación denunciada. Las familias comenzaron entonces a recurrir a abogados y organismos oficiales para intentar determinar qué había ocurrido con los ciudadanos trasladados a Rusia.
Los registros de la Cancillería peruana
Durante el segmento, Molina señaló que la Cancillería peruana tenía registrados 459 ciudadanos peruanos incorporados a las tropas rusas. De ese total mencionado en el informe, 31 habían sido evacuados de Rusia y 28 habían logrado regresar a Perú.
El relevamiento también contabilizaba 11 fallecidos, tres capturados y 114 desaparecidos, mientras que otros 300 peruanos continuarían alistados, siempre de acuerdo con las cifras citadas durante el programa.
La investigación, según explicó Molina, comenzó con la participación de abogados de distintas partes y busca reconstruir cómo se produjo el reclutamiento y qué ocurrió con quienes fueron trasladados al conflicto.
La diferencia con otros combatientes extranjeros
El fenómeno no se limitaría a ciudadanos peruanos. Durante el intercambio también se mencionó la presencia de colombianos, argentinos y ciudadanos de países africanos que participaron de distintas maneras en el conflicto.
La diferencia señalada en el caso peruano está relacionada con el supuesto engaño utilizado para captar a los ciudadanos. Según Molina, mientras algunos extranjeros habrían viajado voluntariamente para recibir una remuneración como combatientes, en los casos investigados en Perú la propuesta inicial habría sido la de un trabajo.
El corresponsal también indicó que existen denuncias de otros extranjeros que, pese a haber viajado voluntariamente, posteriormente afirmaron haber sido expuestos en el frente bajo condiciones que describieron como extremas.