La inflación de agosto aparece como una de las principales referencias de la economía argentina, con estimaciones que ubican el índice general en torno al 1,6% y la inflación núcleo por debajo del 1%. Para Guido Bambini, una de las explicaciones centrales está en la pérdida de capacidad de compra: “la imposibilidad de convalidar precios por parte de los consumidores”.
El nivel de los salarios, la estabilidad cambiaria y la debilidad de la demanda fueron algunos de los factores analizados por Guido Bambini, Mariano Ricciardi, Roberto Rojas y Carolina Manucci en Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. Los especialistas también pusieron el foco en el poder adquisitivo, el empleo y el consumo como problemas que exceden al dato de inflación.
Inflación, consumo y pérdida de poder adquisitivo
El economista señaló que los salarios todavía se encuentran por debajo de los niveles previos al actual gobierno y vinculó la desaceleración de los precios con la estabilidad cambiaria y, fundamentalmente, con la debilidad de la demanda. En ese sentido, sostuvo que existe “la paz de los cementerios” y que el Gobierno mantiene “una cuenta pendiente muy clara”.
Mariano Ricciardi también relativizó el éxito de una inflación en descenso. Recordó las promesas realizadas durante la campaña presidencial y sostuvo: “cuando Milei en campaña dijo que la inflación se iba a cero, iba a dolarizar la economía e iba a cerrar el Banco Central. No pasó nada de eso”. A su entender, la menor inflación está relacionada, entre otros factores, con “la baja del consumo” y el freno de la actividad económica.
El problema ya no es solo la inflación: el bolsillo y el empleo
Roberto Rojas planteó un cambio en las prioridades de la sociedad. “El humor de la población es cambiante, ya no es el primer tema la inflación”, afirmó. Según su análisis, ahora preocupan principalmente “que no alcanza la plata y que no hay empleo”, factores que podrían afectar al oficialismo electoralmente.
Rojas también cuestionó el impacto real de los indicadores oficiales sobre los hogares y sostuvo que “el poder de compra se sigue deteriorando”, mientras los aumentos de precios regulados continúan golpeando el bolsillo.
Carolina Manucci puso el foco en consumidores y empresas. “La inflación va por un carril, pero lo que es el poder adquisitivo va por otro”, explicó, y remarcó que muchas familias “ya no llegan a fin de mes” y se encuentran cada vez más endeudadas.
Para Manucci, las empresas enfrentan un problema similar: la caída de las ventas desalienta la producción. “Hoy la gente necesita recuperar el poder adquisitivo y las empresas necesitan poder recuperar producción, para ello necesitan consumo”, resumió.