Ante una consulta de PERFIL, la Cancillería respondió en estas horas que no haría comentarios sobre el comunicado de la embajada de la República Popular China en rechazo a afirmaciones de Juan Pablo Carreira, responsable de la Oficina de Respuesta Oficial del Gobierno, quien atribuyó en una cuenta personal de X al Partido Comunista Chino responsabilidad por el deslizamiento de un glaciar en la frontera con Nepal que dejó centenares de muertos y millares de de desaparecidos.
Carreira, fundador junto al caído en desgracia consultor Fernando Cerimedo del sitio La Derecha Diario, es conocido en las redes sociales con el nombre de Juan Doe. Su área, digital, fue activada en febrero de este año en espejo a una similar del Gobierno de Donald Trump, con el propósito excluyente de descalificar a la prensa. Su posteo de presentación dice que es objetivo de la Oficina “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”. Es aquí, entonces, donde se dice la verdad.
El joven Carreira ejerce como Director Nacional de Comunicación Digital de la Presidencia de la Nación. En respuesta a un pedido de acceso a la información de la Fundación Poder Ciudadano, el Gobierno dijo en abril que la Oficina de Respuesta no figuraba en el organigrama de la Jefatura de Gabinete y que no existía acto administrativo que hubiera establecido su creación.
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Tras la salida de otro malogrado, Manuel Adorni, el decreto 653/26 aprobó en julio pasado la estructura organizativa de la Secretaría de Vocería Presidencial en el ámbito de la Presidencia de la Nación. Un anexo del decreto indica que de ella depende la Subsecretaría de Comunicación Digital, a la que pertenecería, finalmente, Carreira.
Pero, como todos saben, Carreira responde intelectualmente al asesor y estratega de comunicación Santiago Caputo. Estrella al parecer en declinación (se verá).
El posteo de Juan Doe
En un mensaje en su cuenta de X @juandoe101101, Carreira afirmó el domingo que la tragedia en el Himalaya fue resultado de los trabajos de construcción de una megacentral hidroeléctrica china en la frontera con Nepal. “Los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial llevaron al mayor colapso de una construcción civil (del) que se tenga registro”. “El comunismo mata. El Partido Comunista vestido de empresario, mata”, tuiteó.
Evaluaciones preliminares tanto de los gobiernos chino y nepalí como de organismos internacionales indican que la tragedia en Nepal fue un fenómeno estrictamente natural, producto del colapso de una sección de más de 600 metros de un glaciar de alta montaña situado en territorio nepalí, próximo al pico Langtang Lirung.
El portavoz de la embajada china emitió este lunes un comunicado de inusuales duros términos dirigido a las afirmaciones de Carreira. “Cierto funcionario argentino, movido por prejuicios ideológicos sesgados, difunde maliciosamente rumores para difamar al Partido Comunista de China y manchar la imagen internacional de China”, dice el texto. “China se opone firmemente a ello y no lo acepta en absoluto”.

La embajada china no escalará el asunto. Pero exhortó a Carreira, a quien no menciona por su nombre, a “que cambie de actitud de inmediato, ponga fin a las especulaciones malintencionadas carentes de fundamento y deje de politizar o instrumentalizar las catástrofes naturales, con vistas a evitar daños a las relaciones y las cooperaciones sino-argentinas”.
La exhortación china podría ser extendida seguramente al diputado Alejandro Fargosi, alguna vez republicano, hoy un entusiasta del proyecto libertario, quien replicó el posteo de Carreira en X con el siguiente comentario. “El comunismo mata impune y masivamente”.
China es la potencia global emergente. Segundo socio comercial de la Argentina, detrás de Brasil, mantuvo un intercambio de unos US$ 13.000 millones en el primer semestre de este año (ventas argentinas por casi US$ 5.000 millones), que confirma un momento de enorme dinamismo en la relación. Las inversiones chinas en el país se estiman en unos US$ 23.000 millones, según datos de la Cámara de Comercio Argentino China. Argentina además lidera las inversiones mineras chinas en la región. Y en junio último, Beijing renovó y extendió la vigencia por cinco años del swap de monedas con la Argentina por US$ 19 mil millones (data de 2009), US$ 5 mil millones de los cuales se mantienen activados como reservas de libre disponibilidad del Banco Central (Argentina utilizó y devolvió US$ 4.300 millones, más intereses, del tramo activado en 2023 por el gobierno de Alberto Fernández)
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Según la nomenclatura china, los dos países mantienen una asociación estratégica integral, el undécimo escalón de los catorce con los que clasifica Beijing a sus socios internacionales, a solo tres pasos de la más alta, que es exclusiva de Rusia. Argentina comparte el mismo status que la UE, el Reino Unido, Brasil, Sudáfrica y la India, entre otros países y bloques.
Ni siquiera hace falta mencionarlo: la relación con China no es para tomar a la ligera. Esto es algo que aprendió tempranamente el presidente Javier Milei, que abandonó las descalificaciones al imperio del centro y a sus líderes comunistas y mantiene un considerable equilibrio frente las presiones de Washington para limitar la influencia china, principal objetivo estratégico de Donald Trump en la región.
Del mismo modo lo asumió el canciller Pablo Quirno. En una charla reciente en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, ratificó que el Gobierno negocia un viaje oficial de Milei a China. Y además relativizó las presiones norteamericanas. “Ese mito no es verdad”, dijo, poco después de que el embajador Peter Lamelas exhortara a las empresas argentinas a excluir al gigante tecnológico Huawei de sus proyectos estratégicos.
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Quino había tenido un recordado tropiezo con China mientras se desempeñaba en la secretaría de Finanzas, cuando acusó sin argumentos al banco ICBC (Industrial and Commercial Bank of China) de empujar la corrida contra el dólar, en septiembre del año pasado.
Todo aquello parece haber sido superado. ¿Quién habilita entonces que un funcionario de segundo orden como Juan Pablo Carreira exprese observaciones como las que ha hecho sobre China en su reconocida cuenta de X? ¿Con qué propósito?
“No hay mención a ninguna cuenta particular, no hay mención a ninguna persona en particular, lo demás son especulaciones mediáticas”, dijo en la rueda de prensa de este martes el vocero Adrián Ravier.
Fingir ignorancia tal vez sea la mejor opción para el Gobierno. La diplomacia, en tanto, parece delegada en manos simples.
ML