La inflación pasó de niveles elevados a ubicarse alrededor del 2% mensual, aunque el debate económico se concentra ahora en los efectos que tuvo esa desaceleración sobre la actividad. El impacto de la política de estabilización de precios sobre el consumo, el empleo y la producción se convirtió en uno de los principales ejes de discusión.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el economista Nicolás Taiarol analizó los resultados del programa económico y cuestionó sus consecuencias sobre distintos sectores. Por su parte, Santiago Llull puso el foco en las expectativas sociales de cara al próximo ciclo electoral.
La desaceleración de la inflación y sus consecuencias sobre la economía
“El gobierno recibió una inflación de ocho puntos porcentuales que es muy alta. Hace una devaluación muy grande en diciembre, la lleva a 25 y a partir de ahí empieza a bajar y hoy está estacionada alrededor de los dos puntos”, explicó Nicolás Taiarol en RDEco por +Perfil.
El economista reconoció el cambio en la dinámica de los precios: “¿Que se controló la inflación? Sí, se controló. Sigue siendo una inflación alta para la historia argentina”.
Sin embargo, planteó que el análisis no debería limitarse al índice de precios. “La pregunta que tenemos que hacernos es, ¿cuál fue la consecuencia de controlar la inflación? ¿Fue una victoria pírrica contener la inflación?”, cuestionó.
En ese sentido, enumeró indicadores que considera relevantes para evaluar el impacto económico: “Si uno ve que se contiene la inflación, pero cae 10 puntos el consumo de supermercados, cierran 31.000 empresas, 411.000 puestos registrados se pierden”. Y planteó: “¿Cuál es la victoria que nos da contener la inflación?”.
Por su parte, Santiago Llull puso el foco en las expectativas sociales de cara al próximo ciclo electoral. “Muchas gracias por bajar la inflación, pero yo necesito otra cosa”, resumió al referirse a las prioridades que podría tener la población.
Empleo, sectores ganadores y el desafío del crecimiento
Taiarol sostuvo que el principal interrogante está relacionado con la capacidad del modelo para generar oportunidades para el conjunto de la economía. “Ya se consumieron casi tres años, de cuatro, y los resultados no aparecen”, afirmó. Según su análisis, el año electoral agregará complejidad a un escenario donde algunos sectores presentan mejores perspectivas que otros.
“Si el modelo económico plantea que los sectores ganadores son el agro, minería, petróleo y finanzas, y al resto de los sectores pierden rotundamente, entonces nos empieza a sobrar un montón de gente”, sostuvo.
Para el economista, el desafío consiste en ampliar los beneficios del crecimiento: “Argentina tiene que volver a pensarse para la totalidad del país. No podemos pensar solamente tres sectores que están muy bien que crezcan y son necesarios”.
Taiarol también cuestionó la posibilidad de que las actividades exportadoras generen por sí solas un volumen suficiente de empleo. “Los sectores que están ganando hoy tienen una lógica de exportación principalmente, no están pensados como una palanca de desarrollo”, explicó.
Y concluyó: “Está muy bien que ese sector crezca. Ahora, si como en el caso de la minería, el RIGI permite importar una ciudad entera para que los trabajadores de la mina se desempeñen, y bueno, ahí hay un problema enorme en la economía”.