La discusión por las políticas de discapacidad abrió un nuevo frente dentro del oficialismo y anticipó algunas de las dificultades que enfrentará el Gobierno durante el tratamiento del Presupuesto 2027. En la mesa de análisis de Perfil, Santiago Llull, Pablo Varela, Claudio Mardones y Ariel Maciel evaluaron las señales políticas del episodio y su posible impacto sobre las negociaciones parlamentarias.
“Solamente el tiempo va a poder responder”, planteó Varela ante la pregunta de Llull sobre si las recientes posiciones de Patricia Bullrich implican un distanciamiento del Gobierno. La actual jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado reconoció públicamente que desconocía las modificaciones incluidas en el proyecto: “No estaba enterada, tenemos que corregir eso”.
Bullrich y una nueva señal dentro del oficialismo
Varela evitó interpretar los movimientos de Bullrich como una ruptura y señaló que “solamente el tiempo va a poder responder” cuál será su recorrido político. El análisis se produjo después de que la senadora afirmara que los cambios en discapacidad no habían sido discutidos previamente en la mesa política que integra.
“Me sorprendió porque, estando en la mesa política, el tema no salió a la luz”, expresó Bullrich al cuestionar la forma en que las modificaciones llegaron al Congreso. La dirigente advirtió además que los problemas de coordinación “resienten las relaciones” entre quienes después deben defender o negociar las iniciativas oficiales.
Qué propone el Presupuesto para discapacidad
El proyecto enviado al Congreso modifica distintos aspectos de la Ley 27.793 de Emergencia Nacional en Discapacidad, entre ellos el régimen de pensiones y el funcionamiento del sistema de prestaciones. En paralelo, el Gobierno sostiene que durante 2026 avanzó con actualizaciones periódicas del nomenclador y que el objetivo es otorgar previsibilidad al sector. “Tenemos que corregir eso”, planteó Bullrich respecto de los cambios incluidos en la iniciativa.
En agosto, la Secretaría Nacional de Discapacidad había oficializado un incremento del 2,10% en los aranceles, calculado según el IPC de julio, y este 18 de septiembre anunció otra actualización del 1,7% para septiembre. La discusión legislativa, sin embargo, va más allá de esos porcentajes: “Esto resiente un poco las relaciones”, reconoció Bullrich al referirse a la forma en que se incorporaron las reformas.
El costo de la estrategia parlamentaria
Ariel Maciel planteó durante la mesa si la incorporación de artículos sensibles dentro de proyectos más amplios puede responder a una estrategia negociadora: instalar una modificación, concentrar allí la resistencia y después retirarla o alterarla. Varela señaló que esa posibilidad existe, aunque advirtió que “esa estrategia no deja de conllevar un desgaste y nuevos, si se quiere, costos políticos”.
El periodista puso el foco especialmente en la relación del oficialismo con bloques que necesita para aprobar sus proyectos. “Costos políticos”, remarcó Varela, al señalar que cada controversia adicional puede complicar el trabajo de construcción de mayorías en Diputados y la posterior revisión del Senado.
Una prueba para el Presupuesto 2027
Claudio Mardones vinculó el conflicto con una preocupación más amplia dentro del oficialismo: la sensibilidad política que mantiene el tema discapacidad después de las movilizaciones, la emergencia aprobada por el Congreso y las controversias que atravesaron al área. La propia Bullrich sintetizó esa dificultad al admitir: “Hay un error no forzado y eso te puede hacer perder el partido”.
El proyecto de Presupuesto 2027 ya ingresó al Congreso y prevé, entre otras variables, un crecimiento del 4% y una inflación anual del 18%. Para Varela, la discusión por discapacidad deja una advertencia antes de esa negociación: “Esa estrategia no deja de conllevar un desgaste”, especialmente cuando el Gobierno necesita ordenar posiciones internas y sumar apoyos externos para convertir el proyecto en ley.