La decisión del Gobierno de utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para fondear a los bancos busca ampliar la oferta de créditos hipotecarios y mejorar sus condiciones. La medida abrió un debate sobre las limitaciones del sistema financiero y el destino de los fondos previsionales.
En la Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Pablo Moldovan analizó el alcance de la estrategia y advirtió sobre el costo de oportunidad para el FGS. Desde el sector de la construcción, Mauro González planteó que los recursos también podrían contribuir a recuperar la actividad y el empleo.
Crédito hipotecario y el uso de los recursos del FGS
Para Pablo Moldovan, la medida supone un reconocimiento de las limitaciones del sistema financiero. “Implica, por parte del gobierno, un reconocimiento de que el sistema financiero por sí solo no podía dar cobertura y oferta de crédito”, explicó en diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Según el economista, el mecanismo apunta a que los bancos reciban fondos a largo plazo para poder prestar en condiciones más favorables. “Es una forma de buscar incentivar el crédito hipotecario usando recursos del Fondo de Garantía y Sustentabilidad”, sostuvo.
Sin embargo, Pablo Moldovan advirtió sobre el costo de oportunidad de la estrategia: “Puede plantear algunas discusiones respecto de si es o no la mejor inversión que puede hacer el FGS”.
Desde el sector de la construcción, Mauro González planteó que esos recursos podrían utilizarse también para recuperar la actividad y el empleo. “Creo que el gobierno hace una apuesta al crédito hipotecario ya que la obra pública está totalmente paralizada”, afirmó.
Y agregó: “Necesitamos reactivar la economía y la construcción tiene uno de los ejes principales para reactivar un montón de sectores”.
Presión fiscal y dudas sobre la reactivación económica
El contador Juan Pablo Perojo puso el foco en otro de los obstáculos para la recuperación: la complejidad del sistema tributario. “Hay mucha presión fiscal”, afirmó, aunque remarcó que además es necesario “bajar la complejidad fiscal”. Para Juan Pablo Perojo, la reforma debería involucrar también a provincias y municipios: “Las provincias tendrían que hacer lo suyo, los municipios también”.
Su diagnóstico apunta a simplificar las obligaciones para empresas y contribuyentes. “Es muy importante la comunicación, que baje la complejidad porque van a bajar los honorarios también”, sostuvo.
Una mirada mucho más crítica aportó Nicolás Salvatore, quien descartó que la medida pueda generar una reactivación significativa. “Esto no va a servir para nada para reactivar la economía”, afirmó.
El economista señaló que Argentina tiene una relación entre crédito y producto muy baja y enfrenta problemas tanto de oferta como de demanda. “Las pymes necesitan ventas, no necesitan crédito”, explicó, mientras que “las familias necesitan que aumente sus ingresos”.
Por eso, Nicolás Salvatore concluyó: “Definitivamente hay que tomar otro tipo de medidas”.