El equilibrio fiscal dejó de ser una discusión exclusivamente económica para convertirse en uno de los principales ejes de la próxima contienda electoral. Aldana Denis sostuvo que “efectivamente el equilibrio fiscal pasó a ser un tema de agenda y de agenda electoral puntualmente”, aunque consideró que el verdadero debate estará en determinar cómo se alcanza.
La discusión también alcanza al costo del ajuste, el futuro del RIGI y el impacto de las políticas económicas sobre el empleo y los ingresos. En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Denis planteó que el próximo desafío será definir cómo sostener las cuentas públicas mientras crecen las preocupaciones por la actividad económica.
El costo del ajuste y el debate por el RIGI
La economista cuestionó la composición del ajuste y señaló que “nosotros venimos de un proceso donde el equilibrio fiscal se hizo con un ajuste muy fuerte del gasto”. En ese sentido, detalló que “en el último año los ingresos, la recaudación nacional viene cayendo”, mientras que el gasto registró una reducción mayor.
De cara a las elecciones, Denis planteó que quienes busquen disputar el poder deberán explicar no solamente si sostendrán el equilibrio fiscal, sino también cuál será el precio para alcanzarlo. “Quien quiera disputar eso va a tener que poner sobre la mesa cómo se va a llegar a ese equilibrio fiscal”, afirmó.
Entre los sectores que podrían quedar afectados mencionó “las jubilaciones y pensiones”, el sistema científico y tecnológico y los subsidios. Por eso, anticipó que “va a haber una discusión sobre la mesa” en torno al gasto, pero también sobre los ingresos.
En ese escenario, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ocupará un lugar relevante. “Es inevitable que aparezca en ese marco el RIGI”, sostuvo Denis, al advertir sobre las restricciones que podría enfrentar un futuro gobierno que pretenda modificar aspectos del régimen.
Para la economista, la cuestión de fondo será “cómo se compone ese equilibrio fiscal y cuál es el costo que estamos dispuestos a pagar”.
Empleo y consumo, las nuevas variables electorales
Aunque reconoció que parte de la sociedad y del empresariado puede aceptar el ajuste como condición para estabilizar la economía, Denis advirtió que el escenario social está cambiando. “El empleo y el consumo empiezan a aparecer como una de las preocupaciones más relevantes en los argentinos”, afirmó.
La especialista recordó que antes de las elecciones de 2023 la inflación ocupaba el centro de las preocupaciones, mientras que ahora “el empleo se convierte en una variable central” y también lo hacen los ingresos.
En ese sentido, señaló que, pese a la desaceleración inflacionaria, “las paritarias no están logrando superar esa inflación” y alertó sobre “una destrucción masiva de puestos de trabajo en curso”, particularmente vinculada a sectores afectados por la caída del consumo, como la industria y el comercio.
Para Denis, el desafío electoral será entonces doble: sostener el equilibrio fiscal y responder a una pregunta cada vez más relevante para los argentinos: “cómo se hace para que Argentina revierta esta situación en materia de empleo y en materia de ingresos”.