La seguridad se convirtió en uno de los principales temas de la campaña electoral brasileña. “Acá hay dos sectores perfectamente definidos, el sector de la derecha y el sector de la centroizquierda o social democrática”, explicó Eleonora Gosman al analizar las propuestas que se enfrentan de cara a las elecciones del 4 de octubre.
El narcotráfico, el endurecimiento de las penas y el uso de nuevas tecnologías forman parte de las distintas propuestas que se discuten en la campaña. En Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Gosman repasó las principales diferencias entre los planteos de la derecha y los del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La “muralla brasileña” y el endurecimiento de las penas
Según la periodista, el candidato de derecha Flávio Bolsonaro impulsa una política de seguridad de mayor endurecimiento. “Sobre el narcoterrorismo, él concuerda con la decisión de Trump de clasificar a los grupos narcos como organizaciones terroristas”, señaló. La propuesta genera controversia porque, según advirtió, “si un país concuerda con esta propuesta de Trump, le está dando lugar también a que pueda intervenir en el propio territorio del país”.
Entre las iniciativas de Bolsonaro, Gosman destacó la construcción de cinco nuevos presidios federales de máxima seguridad, inspirados en el modelo impulsado por Nayib Bukele en El Salvador. Sobre ese sistema, afirmó: “A mí particularmente hubo imágenes del modelo de Bukele que me dejaron azorada”, en referencia al trato recibido por los presos.
Otra de las propuestas es la creación de una denominada “muralla brasileña”, un sistema nacional de reconocimiento facial basado en inteligencia artificial. “Quiere crear una muralla brasileña, un sistema nacional de reconocimiento facial integrado con inteligencia artificial”, detalló.
El candidato también propone reforzar la vigilancia de fronteras, puertos y aeropuertos y aplicar castigos más estrictos contra delitos cotidianos. “Castigos muy rápidos, muy rígidos para el robo de celulares”, resumió Gosman.
La relevancia electoral de estas propuestas se explica por el temor extendido entre los brasileños. “El 96% de los brasileños mayores de 16 años tienen miedo de ser víctimas de algún tipo de violencia”, indicó.
Lula y una estrategia de seguridad conjunta
Del otro lado, el gobierno de Lula plantea una mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad. “El gobierno plantea que las fuerzas de seguridad deben intervenir o ser utilizadas en forma conjunta”, explicó Gosman, en referencia a la participación coordinada del Ejército, la Policía Federal y las policías de los estados.
La periodista también vinculó el narcotráfico con delitos como el robo de celulares y su posterior comercialización. “Esta es la realidad, no es que se roba porque sí el celular”, sostuvo, y agregó que existe “un mercado secundario” que incluso llegó a plataformas comerciales.
Así, la seguridad emerge como una de las principales disputas electorales en Brasil, con dos modelos contrapuestos frente a un problema que, según Gosman, ocupa un lugar cada vez más prioritario entre las preocupaciones de la sociedad.