El sistema financiero incorporó una nueva alternativa para quienes buscan refinanciar sus deudas, con una reducción de la tasa que impacta directamente sobre el valor de las cuotas. Pilar Welfeelt explicó que “hoy hubo una baja de tasa del 35% al 29%”.
En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Pilar Welfeelt detalló el alcance de la medida y su impacto sobre quienes buscan refinanciar compromisos. La periodista también analizó cómo la baja puede funcionar como referencia para otras entidades y el vínculo entre las refinanciaciones y el crecimiento de la morosidad.
La baja de tasas y el impacto en las cuotas
La periodista detalló el efecto concreto de la medida: “podías refinanciar 10 millones de pesos, por ejemplo, a 60 meses, la cuota estimada ahora cambia de 354.900 a 317.400”. La reducción, aclaró, “te baja estos 5 puntos porcentuales que te alivia la cuota mensual”.
Pilar Welfeelt precisó además que la medida no alcanza a todas las operaciones: “hoy no entran las refinanciaciones que ya estaban en marcha”.
Para la periodista, uno de los objetivos es incentivar a los deudores a acercarse a los bancos. “Mucha gente no se animaba a ir al banco a pedir que la refinanciaran porque te cortaban la tarjeta”, explicó.
La reducción de tasas también puede generar un efecto sobre el resto del sistema financiero. “De alguna manera le baja la vara a los otros bancos también”, sostuvo Pilar Welfeelt, al considerar que las decisiones de las entidades públicas funcionan como referencia para el mercado.
Morosidad: un problema que va más allá de los bancos
El debate sobre las refinanciaciones está atravesado por un problema más amplio: el crecimiento de la morosidad. Pilar Welfeelt advirtió que el endeudamiento bancario es apenas una parte del problema y que existen compromisos pendientes con otros sectores.
Alejandro Formento cuestionó las explicaciones que atribuyen el aumento de la deuda a consumos puntuales. “Hoy, de acuerdo al último informe del Banco Central, la irregularidad del sistema, tanto bancario como no bancario, está cerca de 13 puntos”, señaló.
El funcionario remarcó la magnitud del deterioro: “Ese dato se quintuplicó en el último año” y destacó que la irregularidad lleva “20 meses consecutivos de crecimiento”.
Alejandro Formento rechazó así la idea de que el problema pueda explicarse por decisiones individuales de consumo. “Todas las explicaciones que van de alguna manera por el lado de culpabilizar a los tomadores de préstamos, la verdad que no los compartimos y los datos lo contradicen claramente”.
En paralelo, Pilar Welfeelt sintetizó el diagnóstico sobre el alcance del problema: “Esta es la punta del iceberg”, porque detrás de las deudas bancarias aparecen obligaciones con fintech, consorcios, colegios y otros servicios.