La sequía extrema y las altas temperaturas están modificando el paisaje de distintas regiones de Europa, con consecuencias visibles sobre algunos de los principales ríos del continente. La caída de los caudales afecta al transporte fluvial, el turismo y otros sectores vinculados al agua.
En diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, los periodistas Marcelo Molina, desde España, y Marcelo Justo, desde el Reino Unido, analizaron el impacto de la falta de lluvias y el calor extremo, que también elevó el riesgo de incendios y dejó zonas enteras bajo condiciones de sequía.
Los grandes ríos de Europa, en niveles históricos
La sequía que afecta a buena parte de Europa está dejando una postal inédita: ríos fundamentales para el transporte, el turismo y la generación de energía registran caudales mínimos o directamente tramos secos.
Desde Madrid, Marcelo Molina describió el panorama y puso como ejemplo al Rin: "está en 74 centímetros, por ejemplo, en Colonia. Es uno de los registros más bajos de su historia". En los Países Bajos, agregó, el río "solamente tiene el 37 por ciento del caudal normal que debería tener", lo que obliga a las embarcaciones a reducir su carga para evitar quedar varadas.
El Danubio tampoco escapa a la crisis. "Hay varios tramos en los cuales está seco", explicó Molina, al señalar que algunos turistas tuvieron que continuar el recorrido por tierra porque los barcos no podían navegar.
La situación se repite en otros puntos del continente: "El Po, el italiano, tiene una bajante del 40 por ciento en su curso y el Loire, en Francia, hay varios kilómetros que están secos".
El descenso del Danubio incluso dejó al descubierto restos de la Segunda Guerra Mundial que permanecían bajo el agua. "Han aparecido un montón de barcazas y material flotante hundido durante la Segunda Guerra, que estaban tapados por el agua", relató.
Incendios y un verano extremo en el Reino Unido
La falta de agua también incrementó el riesgo de incendios. Desde el Reino Unido, Marcelo Justo explicó que las llamas se propagaron especialmente en West Midlands, dejando personas hospitalizadas, bomberos afectados y viviendas destruidas.
"Hay gente que ha perdido la casa", señaló Justo, quien relató el caso de una familia cuya vivienda, habitada durante 23 años, fue arrasada por el fuego.
El panorama climático es especialmente preocupante: "Tres cuartas partes del país están en sequía", afirmó. Gales, además, se encuentra declarada en sequía en todas sus zonas.
Para Justo, la magnitud del fenómeno resulta excepcional: "Es el verano más caluroso, más tórrido que ha tenido el Reino Unido en 100 años prácticamente" y agregó: "Jamás he vivido un verano de esta naturaleza".
La combinación de calor extremo, escasez de lluvias y descenso de los ríos configura uno de los escenarios climáticos más preocupantes del verano europeo.