Perfil
MODO FONTEVECCHIA
ENTREVISTA EXCLUSIVA

Agustín Rossi: "La historia nos va a juzgar si no fuimos capaces de ganar las proximas elecciones"

El exjefe de Gabinete y ex titular de la AFI alerta sobre el aumento desembozado de los fondos reservados de la SIDE, cuestiona las contradicciones entre la "malvinización" oficialista y el intento de privatizar la industria de defensa, y reclama una gran interna abierta para definir los liderazgos del peronismo.

Agustín Rossi
Agustín Rossi | CEDOC

En un diálogo vertiginoso con Jorge Fontevecchia, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Agustín Rossi pasa revista a las principales iniciativas del Poder Ejecutivo en materia de soberanía, seguridad y política exterior. Con el foco puesto en la resistencia a la concesión de Fabricaciones Militares y el rechazo a la subasta de terrenos de las Fuerzas Armadas, el exministro contrapone el viraje discursivo del Gobierno respecto a las Islas Malvinas con el desmantelamiento operativo en áreas estratégicas.

Asimismo, pone bajo la lupa la multiplicación por cinco de las partidas secretas destinadas a la inteligencia estatal y traza la hoja de ruta para la reconstrucción del peronismo: una coalición amplia sin sectarismos, un programa económico enfocado en la recuperación salarial y la utilización de las PASO o internas abiertas como herramienta indispensable para dirimir candidaturas sin dramatismos electorales.

Agustín Rossi es ingeniero civil y dirigente político perteneciente al Partido Justicialista, que cuenta con una vasta trayectoria en la función pública. Se desempeñó como jefe de Gabinete de Ministros durante el tramo final del gobierno de Alberto Fernández; también ejerció como titular de la Agencia Federal de Inteligencia antes de asumir como jefe de Gabinete. Fue ministro de Defensa durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, de 2013 a 2015, y nuevamente con Alberto Fernández entre 2019 y 2021. Además, ejerció como diputado nacional por la provincia de Santa Fe entre los años 2005-2013 y 2017-2019, asumiendo una banca legislativa en la Cámara Baja para el período 2025-2029, donde participa activamente en los debates legislativos y en el trabajo de comisiones, tales como la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Nuevamente encabezaste en el Congreso una férrea oposición a la privatización de Fabricaciones Militares. ¿En qué consiste tu proyecto? ¿Por qué es tan importante? Al mismo tiempo, me resulta contradictorio con lo que ahora el gobierno quiere llevar adelante con su "malvinización".

Lo primero es que el proyecto está fundamentado en algo que yo creo que es muy valioso, que es el espíritu del legislador. El gobierno, cuando promueve la primera versión de la Ley Bases, incluía la privatización de Fabricaciones Militares, y por la presión de los legisladores, fundamentalmente los opositores, en el proyecto final se termina sacando la privatización. Entonces el gobierno ahora hace una trampa: plantea una concesión del modelo productivo de la producción de Fabricaciones Militares, buscando un socio privado para que lleve adelante el proceso productivo, sin vender las instalaciones y que haya un cambio de propiedad. Bueno, no solamente eso: no se hacen cargo del personal, no se hacen cargo de las instalaciones, tampoco del pasivo ambiental que tiene Fabricaciones Militares, que es un pasivo importante por la propia actividad productiva que lleva adelante Fabricaciones. Entonces, a mí me parece que eso de la privatización encubierta está mal. Si el gobierno cree que ahora tiene que privatizar Fabricaciones, tiene que mandar una ley al Congreso, y el Congreso tendrá que ser el que defina finalmente si el gobierno insiste con esa idea. Para nosotros es contradictorio, es ilegal lo que está haciendo el gobierno. Y después hay todo un debate alrededor de Fabricaciones Militares que obviamente se ve aumentado a partir de este súbito ataque de patriotismo que tuvo el presidente de la Nación alrededor de la cuestión Malvinas, en donde pareciese que sería absolutamente contraproducente, desde la mirada de la soberanía, buscar un socio privado para Fabricaciones Militares. Que ya viene complicada, Jorge, esa es la verdad.

Podríamos decir que quizás esa idea era anterior a la "malvinización" y les quedó ahí.

Que les quedó ahí, digamos. Inclusive hicieron un pliego de concesión, lo retiraron e hicieron un pliego de concesión con mayores facilidades para el privado. Tengo para mí que ya deben estar pensando quién va a ser el privado. Desmantelaron una idea que nosotros...

¿Pero tiene que ser argentino o puede ser extranjero?

No establece si es argentino o extranjero; no es un impedimento que sea extranjero. Porque además no va a ser ningún gran productor de armas del mundo, sino que va a ser una cosa mucho más pequeña de la que pueda suceder aquí en la Argentina.

Porque te decía que hasta ahora lo que se ha visto es que las empresas extranjeras se van y quedan argentinos.

Y quedan argentinos; me parece que vamos en ese camino, no veo otro. En Fabricaciones inclusive desmantelaron una línea de producción que habíamos armado nosotros de chalecos antibalas que estaba en la fábrica militar de Fray Luis Beltrán, que en un momento terminó siendo el principal productor de chalecos antibalas de la Argentina. Inclusive me acuerdo de que durante la pandemia le vendimos a la Policía Metropolitana, a la de la Ciudad de Buenos Aires. En ese momento Diego Santilli era justamente el vicejefe de gobierno y ministro de Seguridad. Y estuvimos programando un viaje a Fray Luis Beltrán junto con él y Horacio Rodríguez Larreta, que finalmente por la cuestión de la pandemia no se hizo. Y le vendíamos también municiones, que eran las dos cosas que fabricaba fundamentalmente Fabricaciones Militares de Fray Luis Beltrán. Junto con esto, lo que pedí es que el Gobierno revierta una cantidad de decisiones que viene tomando y que no condicen con ese discurso, con esa cadena nacional del Presidente. Entre ellas, la desarticulación de la Base Aeronaval de Punta Indio, la única base aeronaval de la Armada Argentina, además de tener un fuerte impacto en la sociedad. Esa localidad vive, en gran parte, de los sueldos que genera esa Base Aeronaval, que frene la venta de terrenos que sean propiedad de las Fuerzas Armadas o del Ministerio de Defensa. Está el contrasentido de que un mes antes habían sacado para subasta terrenos aledaños a la base naval en Ushuaia, lo cual es claramente un contrasentido: que haya privados que puedan comprar ese terreno, además sin limitación de que pueda aparecer algún extranjero.

¿Puede ser que todas esas decisiones hayan sido antes de la toma de decisión y que finalmente hoy resultan contradictorias para ellos mismos?

Bueno, pero entonces lo que yo les estoy diciendo es que si ustedes abrieron una puerta y van en el sentido de lo que dijo la cadena nacional del presidente de la Nación, modifiquen. Porque el presidente de la Nación en esa cadena nacional... Yo siempre sobre eso dividí mi análisis en tres cosas: la motivación, las cosas objetivas y la intencionalidad. La motivación está clara, que es seguir la línea de Donald Trump, de tensionar con Gran Bretaña. La contemporaneidad de los hechos me avala: Trump el lunes hace una conferencia de prensa en donde no inocentemente deja ver que podía rever su posición de neutralidad sobre Malvinas, y el jueves, el Presidente de la Nación, algunos dicen que, si no hubiera tenido el viaje preprogramado a Chile, el Presidente de la Nación habría hecho la cadena nacional. Para mí funcionó como viene funcionando el presidente Javier Milei, aliado al presidente Trump, y funciona en ese sentido. Claramente con una intencionalidad que es reposicionar a un gobierno que viene mal, que viene mal fundamentalmente porque está fracasando rotundamente el plan económico. Y después hay hechos objetivos: está bien que empiecen a seguir la construcción de la base naval en Ushuaia, ese es un activo geopolítico estratégico para la Argentina, para este gobierno y para cualquier gobierno que venga. Las sanciones las podrían haber aplicado desde el 10 de diciembre de 2023 porque están usando leyes anteriores a nuestro gobierno. Y me parece que después de ningunear la cuestión Malvinas y de que el presidente de la Nación haya dicho que había que esperar que los isleños voten con los pies para recuperar Malvinas, que el presidente haya retomado uno de los argumentos fundamentales de la diplomacia argentina durante todos estos años —que es que el principio de autodeterminación de los pueblos no aplica para los isleños porque son un pueblo implantado—, me parece que son las tres cosas objetivas que están bien para este gobierno, para el que viene o para lo que sea.

El peronismo redobla la apuesta y desafía el plan oficialista sobre Malvinas

Entonces, siguiendo esa línea de que todas estas medidas eran previas a la "malvinización", ¿cree que van a volverlas atrás?

Bueno, espero que sí. Al menos hemos presentado las iniciativas. El gobierno hasta ahora no ha presentado los proyectos que decía que iba a presentar, que es el aumento de penas de las leyes que ya eran existentes —recordamos a Pino Solanas, que fue el que impulsó una parte de esas leyes—. Y por otro lado, tampoco mandó el Consejo de Seguridad, simplemente dijo quiénes lo integraban. En ese marco, creo que va ser propicio en el debate para plantear este tipo de cuestiones: Frenen la privatización de Fabricaciones Militares, frenen el desmantelamiento de la base aeronaval de Punta Indio, frenen la venta de terrenos de las Fuerzas Armadas. Sobre estas tres cosas tengo proyectos presentados: proyectos de ley, pedidos de informe, declaraciones de emergencia...

Que ahora cobran claramente otra dimensión.

Y vamos a ver el presupuesto de defensa que mandan, que lo publicitaron en el día de ayer; vamos a estudiar claramente si realmente están aumentando el presupuesto de defensa, porque venían con presupuestos claramente muy bajos.

¿Qué piensas del Consejo de Seguridad Nacional que anunció el presidente?

Quiero verlo, quiero ver de qué se trata. No me gusta el nombre, me parece que la Argentina no necesita de forma inmediata un consejo permanente. Si hay cuestiones que así lo ameriten, el presidente tiene todas las facultades para convocar para momentos específicos y concretos. Me da la idea de que es mucho marketing, muy publicitario; le copian el propio nombre que tienen los Estados Unidos. Para los Estados Unidos, un Consejo de Seguridad Nacional, siendo un país que vive en guerra en distintos lugares del mundo, es absolutamente razonable; para nosotros pareciese que no tiene la misma envergadura o la misma importancia. Obviamente la mayor preocupación —si bien es cierto que tuvieron el tino de no colocar al Ministerio de Seguridad dentro del Consejo de Seguridad Nacional— la mayor preocupación es que no dejen abierta la posibilidad de que las Fuerzas Armadas terminen actuando en seguridad interior, que es lo que siempre hemos defendido: las Fuerzas Armadas están para la defensa. Yo decía que si tenía un nombre más correcto sería Consejo de Defensa Nacional. Pero existe el CODENA, que es el Consejo de Defensa Nacional, que es la reunión del presidente con todos los ministros en situaciones de emergencia y demás. Así que espero ver la letra del proyecto porque me parece que eso es lo importante. Y digo claramente: no pareciese que sea necesario para la Argentina, que es un país que en general no participa de conflictos bélicos, salvo en 1982, tener un Consejo de Defensa Nacional y un organismo permanente dedicado a esta cuestión.

Agustín, también como exjefe de Gabinete y exdirector de la AFI, vos denunciaste el incremento de fondos reservados de la SIDE, que al mismo tiempo resulta contradictorio con lo que venían haciendo con las Fuerzas Armadas. Me gustaría que con tu propia experiencia compartieras con nuestra audiencia qué amenazas ves allí.

Los fondos reservados, con respecto a lo que significa el monto total del presupuesto, variaron de esta manera, Jorge: 4% fue el último año de nuestro gobierno, que fue la licenciada Ana Clara Alberdi la interventora de la AFI; pasó a 8 puntos en el 2024...

¿Sobre qué? ¿4 u 8 sobre qué?

4% u 8% sobre el monto total del presupuesto de la agencia. Pasó a 8% en el 2024, a pasó al 13% en el 2025, al 20% presupuestado en el 2026, y quiero saber cuánto viene en el 2027.

Se multiplicó por 5.

La verdad es que no hay explicaciones. Nosotros, inclusive en los pedidos de informe —yo integro la Bicameral de Inteligencia—, no tenemos una explicación cierta de por qué han aumentado exageradamente.

¿Para qué se usan? Explicale a la audiencia.

La inteligencia es una cosa importante que exige el secreto en muchísimas...

Pero en esta suposición de que se pasa del 4% al 20%...

Supondría que tendría que haber una cantidad de operaciones de suficiente envergadura ante determinadas cosas que implicasen algún grado de amenazas sobre la seguridad de nuestro país que exijan un aumento permanente de esos fondos reservados.

Eso sería lo lógico. Ahora, ¿Sospechas que en realidad se utilizan para otra cosa?

Mi sospecha es que no están suficientemente justificados por la experiencia de la gestión, porque no creo que existan situaciones distintas a las que existían cuando nosotros estábamos al frente de la agencia de inteligencia que ameriten un monto de fondos reservados multiplicado por 5, como es claramente la situación.

¿Cuánto es en términos absolutos ese 20% del presupuesto?

No tengo ese número presente, pero son miles de millones de pesos. No es un número bajo, es un número importante.

En la época de Carlos Menem se decía que se utilizaba porque había sobres que iban a determinadas personas, que venían casualmente de los fondos reservados.

Habrá que ver. Esas cosas en algún momento se saben claramente, como se supieron en la época de Menem. Hubo una denuncia de sobresueldos durante el gobierno de Carlos Menem. Lo cierto es que no hay, a mi criterio y por la información que brindan en la Comisión Bicameral de Control y Seguimiento de los Organismos de Inteligencia, situaciones que ameriten un desembolso de gastos de fondos reservados como el que tenemos: del 4% al 8% en 2024, 13% en 2025, 20% presupuestado en 2026, y quiero ver el de 2027. Nosotros siempre nos opusimos. Logramos derogar los 100 mil millones de pesos que habían destinado de fondos reservados, pero después, en las modificaciones de partidas presupuestarias, generaron avances.

Kicillof y Massa empiezan a medir fuerzas dentro del peronismo rumbo a 2027

Agustín, me gustaría aprovechar para comprender tu visión de hacia dónde va el peronismo. Tu risa anticipa la dificultad que implica la respuesta, pero por lo menos compartinos las conjeturas que te parezcan más razonables.

El peronismo tiene una responsabilidad, y la más importante hoy es articular una propuesta opositora a lo que expresa el presidente Javier Milei, que gane las elecciones.

Ese es el primer punto: ganar las elecciones antes que nada.

Digo que hay que articular una propuesta opositora que desemboque en un triunfo electoral. ¿Qué es lo que tiene que hacer el peronismo en este escenario? Lo primero que tiene que tener es unidad. La unidad no te garantiza la victoria, pero la división te consagra la derrota. El plan de eliminar o suspender las PASO es para generar condiciones de que el peronismo se divida, porque Milei sabe que sería el primer antiperonista al que le va a costar ganar una elección en balotaje por la alta negatividad que tiene su imagen. Entonces él presupone que con el acuerdo con el PRO llega a los 40 puntos —habrá que verlo— y necesita que ningún sector de la oposición llegue a 30 puntos; para eso necesita que el peronismo vaya dividido. El cree que suspendiendo las PASO, o eliminándola, aumenta la posibilidad. Primera cuestión: el peronismo tiene que estar unido. Segundo punto: el peronismo unido tiene que convocar a un gran Frente Nacional, una gran coalición nacional. Yo no me pongo límites: digo desde la izquierda hasta los arrepentidos del PRO. Algunos, cuando digo este tipo de cosas, me miran extrañados, y les contesto con Juan Domingo Perón. Cuando a Perón le preguntaron en el '73 por qué había colocado a Vicente Solano Lima —el presidente de un partido muy chico— como vicepresidente, decía: "Porque me trae los dos puntos que necesito para pasar del 49% al 51%". Nosotros necesitamos hacer un gran frente que contemple todo este tipo de cuestiones. ¿Alcanza con esto? No, tenés que tener un programa, decir en líneas generales qué vas a hacer: cómo vas a hacer para aumentar los salarios de los trabajadores, cómo vas a hacer para mejorar las jubilaciones, cuál es la propuesta para la modificación del Poder Judicial, cuál es el desarrollo industrial que te planteás en los próximos años, qué vas a hacer con el RIGI o con el Super RIGI. Hay una cantidad de definiciones que tenés que tener previamente, a mi criterio. No podes ir sin definiciones claras.

Como, por ejemplo, en el caso del último gobierno peronista.

Tenemos que tener definiciones tajantes, les guste o no. Tenemos que transmitir certezas. Ejemplo: salario mínimo, vital y móvil. ¿Cómo hacemos para mejorar el salario de forma inmediata? Tenemos que mejorar el salario mínimo, vital y móvil, que te genera un aumento de la escala salarial. Tenemos que equiparar las asignaciones familiares a la AUH, porque este presidente desncasó y aumentó mucho más la AUH que el salario familiar de los trabajadores registrados. Tenemos que terminar con los beneficios impositivos; el más conocido es el caso de Marcos Galperin, pero son entre 3,5 y 4 puntos del PBI la cantidad de actividades económicas que tienen algún tipo de beneficio impositivo. No digo que hay que eliminar todas, pero con que elimines algo que signifique dos puntos del PBI, podés inyectarlo en el futuro a un aumento del sistema previsional. Galperín tendría que haber pagado en los seis primeros meses del año 68 mil millones de pesos; 47 mil millones de pesos fue lo que el gobierno transfirió en esos seis primeros meses a los comedores y merenderos comunitarios. Hay una distorsión ahí donde siempre se termina beneficiando y mejorando las condiciones al que más tiene. ¿Alcanza solamente con un programa? No, yo creo que con un programa solo no alcanza, sino que hay que tratar de enamorar nuevamente al conjunto de la sociedad argentina, generarle una nueva épica, un nuevo desafío, movilizar sentimientos. Siempre nos pasamos hablando de las cuestiones económicas, pero cuando miro este año y veo cuáles fueron las movilizaciones más importantes en la Argentina, encuentro que ninguna estuvo motivada por cuestiones económicas: el 24 de marzo por la defensa de los derechos humanos y la vigencia de la democracia; el movimiento de mujeres el 8 de marzo y el 3J con el "Ni Una Menos". Tampoco hay ahí una motivación económica, hay defensa de los derechos de las mujeres, basta de femicidios y demás. También la enorme movilización que se dio alrededor de los conciertos del Indio Solari. Los valores que uno transmita en el marco de una propuesta política son tan importantes como el programa, nosotros tenemos que tener una propuesta que reivindique: el valor de la democracia, de la vida, del trabajo, de la igualdad, del ascenso social y de la justicia social.

Déjame preguntarte algo. Todo esto que vos planteas, tiendo a creer que, extrañamente, más fácil que otras veces hay un acuerdo en general de lo que representa el antimileísmo. En líneas generales, desde los arrepentidos del PRO hasta la izquierda podrían tener cierto acuerdo en esto que estás planteando, tanto en valores como en medidas concretas.

Para dimensionar, esta Argentina se construyó con valores que en un momento nos apropiamos todos, pero que tuvieron origen en todos los partidos políticos: los conservadores, Julio Argentino Roca, Domingo Faustino Sarmiento, presidente y ministro de Educación fue con la Ley 1420.

Quizás en otro momento había discusiones más grandes respecto de ideas que hoy están superadas, como por ejemplo, la discusión sobre un déficit fiscal o si la inflación no tiene ninguna consecuencia o causa monetaria. Hoy, me parece que Milei ha extremado tanto que ha producido cierto acuerdo en una cantidad de aspectos. Me parece que hoy el problema es el quién: quién es la persona que podría garantizar un triunfo electoral en primera y segunda vuelta, y tener la capacidad de contener la diversidad, una capacidad como la que tiene Lula da Silva. Más que el qué, hoy es el quién. ¿Cómo se resuelve el quién?

Yo creo que las PASO son un buen instrumento. Y si el oficialismo logra su objetivo de suspenderlas. Que hoy reconoce que no tiene los votos, aunque tiene las herramientas y la extorsión mediante la negociación con los gobernadores...

En pocos meses.

El tiempo no lo tiene a favor, las herramientas las tiene y no tiene hoy por hoy los votos necesarios. Pero supongamos que el escenario no sea de PASO, hay que buscar otro mecanismo. Yo tiré una propuesta: hacer una gran interna abierta. ¿Por qué abierta? Porque te evitás el problema de los padrones en las internas. Hay que utilizar la boleta única para que salga más barato y elegir solamente el candidato a presidente, ni siquiera la fórmula, para que el que gane pueda convocar al segundo o al tercero a integrar la fórmula o sumar a su sector. Y que el resto de las candidaturas a diputados y senadores las resuelvan los partidos en los distritos. La boleta única te permite que un candidato a presidente pueda llevar varias listas de diputados nacionales. Hay que utilizar extensivamente el sistema electoral. A mi no me gusta mucho la boleta única, pero estoy acostumbrado hace años en la provincia de Santa Fe. La boleta de papel decía: vos el candidato a presidente, la lista de diputados nacionales.. Yo lo escuchaba a, alguien que respeto mucho, Emilio Monzó, en el reportaje que vos le hiciste decía: La boleta única también te permite tener un candidato a presidente y que tenga un candidato a una lista de diputados nacionales del partido Justicialista, una lista de candidatos de distintos sectores que apoyen a ese mismo candidato a presidente. Entonces, la posibilidad de construir el frente se te posibilita muchísimo más.

Vuelvo al quién. Comparto que la diversidad aumenta la cantidad, lo que resulta lógico electoralmente. Pero el punto es quién va a ser el candidato a presidente. En es punto, hay quienes piensan que llegada esa situación, si hubiera PASO o una gran interna, aquellos que en las encuestas indiquen que no van a ganar, no van a querer competir para perder. Cerca del kicillofismo dicen que si hay PASO va a haber un candidato único porque nadie le va a competir sabiendo que él tiene la mayor intención de voto. En Cambiemos, el origen, Ernesto Sanz, presidente del raidcalismo y Elisa Carrió sabían que no le podían ganar a Mauricio Macri, pero compitieron para darle legitimidad a su triunfo; lo inverso a lo que hizo Carlos Menem con Néstor Kirchner al bajarse del balotaje. ¿Crees que esto puede hacer que en determinada circunstancias no exista esa competencia variada a presidente y que, finalmente, si hubiera PASO termine habiendo un solo candidato que se acuerde antes de las PASO?

Yo creo que no va a ser posible que no haya otro candidato en las PASO del peronismo. No fue posible con nosotros: cuando acordamos la fórmula con Sergio Massa, apareció Juan Grabois. En la elección de las PASO sacamos 23 puntos y Juan sacó 5 puntos, y pasamos de 23 a 37 puntos en la primera vuelta en menos de 60 días, algo poco valorado para Massa. Es imposible pensar que el peronismo no tenga PASO, y sería sano que las tenga, así como sería sano que los dirigentes no vean dramático perder una elección. Las elecciones son fotografías del momento, no te califican como diferente político.

En el caso que mencionás, la candidatura de Grabois era imposible que les ganase a ustedes y quedó demostrado que terminó siendo el 20%, pero no tenía posibilidades de ganar. A lo que me refiero no es a candidatos como Grabois, sino a la gran interna entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner. Esos tres actores si compiten, el que gana pasa a ser el jefe del peronismo, no simplemente el candidato a presidente. Ahora si, Cristina no pusiera candidatos, si Massa no compitiera y fuera Kicillof solo. Los otros son como Grabois que está todo bien que compitan pero no está en juego la verdadera candidatura a presidente. Creo que además en esa interna, de la candidatura a presidente, podría estar el liderazgo del peronismo en su conjunto. Para lo cual requeriría, como lo fue Menem- Cafiero, que compitieran dos pesos pesados. ¿No te parecería deseable una competencia entre pesos pesados?

Si eso puede llegar a suceder, estoy tentado de decir que sería deseable que suceda una PASO competitiva, independientemente de los nombres. No lo veo dramático; después de tantos años de militancia hay que quitarle dramatismo a los procesos electorales. Ganar o perder una interna no te termina de calificar.

Ponte en el lugar de Sergio Massa con la idea de que tiene una sola bala en la recámara. ¿La gastará?

No sé si tiene una sola bala, a lo mejor tiene dos, tres o cuatro. Sergio piensa en ser candidato a presidente desde el día que nació, pero también es un dirigente político: cuando fue lo de Alberto Fernández, su lugar fue la presidencia de la Cámara de Diputados y desde allí se reconstruyó. Voy a tomar un ejemplo: ¿Cuántas elecciones perdieron Joe Biden o Lula da Silva antes de ser presidentes? Hay que quitarle dramatismo. Si compiten Axel Kicillof y un candidato de Cristina o Sergio Massa, ¿va a cambiar ese resultado lo que significa Cristina para muchísimos, incluso lo que significa para Axel?

Entonces decis que si Cristina perdiese no perdería su poder específico.

Por supuesto que no. Y si gana Axel, en los momentos más difíciles de gobierno va a tener que llamarla a Cristina, porque no hay otra dirigente política que tenga la experiencia de haber gobernado en situaciones de tensión como ella. Lo que construyó Axel tampoco cambiaría por perder una elección, como no cambió la relevancia de Sergio Massa por haber perdido la elección general. Las cosas se van acomodando. Lo mejor para el peronismo en este momento es decir una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Una cosa es que tengamos la unidad, una coalición lo más amplia posible, que utilicemos con amplitud el sistema electoral para potenciar y llevar adelante esa coalición. Que tengamos un programa de base mínimo, y después se verá como va a ser el proceso electoral y quién terminará potenciando. Es mucho lo que jugamos. Uno lo ve a Milei complicado, pero no está desarmado el gobierno. Para nada, tiene una coalición de poder bastante importante. El circulo rojo en la Argentina termina diciendo, bueno queremos a un Milei con mejores modales. Pero si no encuentran a un Milei de mejores modales se van a quedar con este. Y Trump, aunque las encuestas revelen que está muy complicado en el senado, todavía va a seguir siendo presidente.

Y Lula podría no ganar.

Lula podría no ganar en las elecciones. Nosotros no podemos subestimar esta elección. La dirigencia del peronismo no puede subestimar la elección. Y tiene que gestionar la realidad, no lo que vos querés. Entonces, la realidad del peronismo hoy: ¿Puede encontrar un candidato de síntesis? Lo veo muy dificil, Jorge. Inclusive cuando haya un candidato como Axel que parece que está mejor posicionado. La historia nos va a juzgar si no fuimos capaces de ganar las próximas elecciones.

Agustín, muchísimas gracias. Como siempre, muy amable de tu parte.

Gracias, Jorge. Un abrazo.

LMM