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MODO FONTEVECCHIA
La situación en Venezuela

“Aquí cada dirigente local tiene sus propios presos políticos”, sostuvo un periodista venezolano

Luis Carlos Díaz denunció el uso de los presos como rehenes dentro de la interna del régimen y advirtió que el régimen mantiene más de 1.100 personas encarceladas por motivos políticos.

El chavismo liberó a 11 presos políticos en Venezuela este jueves 8 de enero.
El chavismo liberó a 11 presos políticos en Venezuela este jueves 8 de enero. | AFP

Luis Carlos Díaz, periodista y ciberactivista hispano-venezolano, se refirió la reciente liberación de 11 detenidos y explicó que representa apenas el 1% de los más de 1.100 presos políticos que permanecen encarcelados. Según advirtió en diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), en Venezuela los presos políticos dependen de cada dirigente del chavismo, y consideró posible que en esta etapa se libere a personas que respondían directamente a Nicolás Maduro y Cilia Flores, ahora que “ya no cumplen el rol de carceleros”.

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Luis Carlos Díaz es un periodista y ciberactivista hispano-venezolano. Trabajó en el Instituto Radiofónico Fe y Alegría, el Centro Gumilla y en periódicos como El Nacional y Tal Cual. Fue detenido arbitrariamente en el año 2019 por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN)​, bajo acusaciones de participar de un sabotaje eléctrico, caso que generó una amplia condena internacional de organismos como Reporteros Sin Fronteras. Recientemente ha participado de foros internacionales, incluyendo la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, para exponer informes sobre los crímenes de lesa humanidad y la situación de los presos políticos en Venezuela.

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¿Cuál es la situación de los presos políticos en Venezuela?

Estamos muy tensos todos porque, tras el anuncio del día de ayer de la liberación de presos políticos, hemos visto hasta ahora y hemos confirmado solo 11 liberaciones. Once son más o menos el 1% de los presos en Venezuela, que ya superan los 1.100. De los liberados el día de ayer, cinco son españoles, y se los llevaron a España, pero quedan 15. Todavía hay 15 presos españoles en Venezuela, dos argentinos y más de 20 colombianos. Hemos contado presos extranjeros de más de 25 nacionalidades, lo que convierte a Venezuela en el país del hemisferio con más rehenes extranjeros. No son presos comunes, son presos políticos.

La oferta la hicieron los hermanos Rodríguez, que son quienes ahora gobiernan de facto en Venezuela, Delcy Rodríguez, encargada del Ejecutivo, y Jorge Rodríguez como presidente del Parlamento, mirá tú qué relación, como si fuesen los Lannister, pero tropicales. Es una oferta que está hecha para distender la discusión de la opinión pública, para mostrar algo que Estados Unidos pueda creer, pero para nosotros hasta los momentos no es tangible. Pudiesen liberar a centenares de personas y todavía mantener como rehenes al núcleo duro de la oposición, al núcleo que acompañó la campaña del 28 de julio, a defensores de derechos humanos y a los 20 periodistas que tienen presos, aunque ayer liberaron a uno, que al final era político. Pero el tema de cómo hay un control de rehenes es increíble.

Y yo creo que hay que explicar algo muy bien: no son los presos políticos del gobierno, sino que cada persona en el chavismo tiene sus presos políticos. Los gobernadores, los alcaldes, los ministros, los Rodríguez, Diosdado (Cabello), cada uno tiene sus cuotas de presos políticos. Entonces, probablemente liberen algunos que eran presos de (Nicolás) Maduro y Cilia (Flores) porque ya no están como carceleros, pero ellos conserven sus trofeos, sus rehenes, para una negociación posterior.

¿Cómo es eso? ¿Son personas que ofendieron a una persona del régimen, pero no a todo el conjunto?

Sí, porque Venezuela no es una dictadura con una cabeza fuerte. No es un líder fuerte el que está dirigiendo: es una coalición que mantiene el poder, que se lo reparte, y en ese reparto hay negocios. Unos se dedican al narcotráfico, otros a la frontera, otros al tráfico de oro, otros al petróleo, y dentro de ese reparto también hay jueces y fiscales. Cada miembro de la élite del chavismo tiene jueces. En Venezuela ningún juez es de carrera, ninguno hace concursos de oposición: todos son nombramientos políticos. Entonces, cada tribu de poder tiene sus jueces, sus fiscales, sus cárceles, sus cuerpos represivos y, por lo tanto, sus presos.

Entonces, ¿quiénes están presos? Gente que les cae mal, que se les opone o, por ejemplo, que ha hecho negocios con ellos y que, en lugar de ser socios, lo que hacen es que los terminan encarcelando. También hay presos de ese estilo, como militares disidentes. Entonces es un universo dentro de esos más de 1.000 presos políticos donde hay mucha gente. Incluso hay gente común, gente que estaba caminando por la calle y se la llevaron. Entonces, por ellos es más difícil que entre las partes del chavismo se pongan de acuerdo sobre si liberarlos o no. Eso lo hace complejo. Negociar la liberación de un preso pasa primero por saber quién es el secuestrador, qué parte del gobierno es la que lo encarceló.

¿Hay un mapa de estas tribus? Por un lado, quienes gobiernan son los hermanos Rodríguez en el Ejecutivo y en el Legislativo. Ahora, ninguno de ellos dos son militares y parece ser que el verdadero poder o el verdadero fondo del poder está en las fuerzas armadas. ¿Cómo cambió el poder de las tribus antes del sábado y después del sábado?

Sí, la principal pieza eran Maduro y Cilia. La prensa internacional tiene que hablar mucho más de Cilia Flores, sobre todo porque ella pasó años callada, pasó a segundo plano, a ser una mujer muda, pero en realidad es quien gobernaba. Detrás de Maduro era quien tomaba las decisiones del Poder Judicial, del Poder Legislativo, era la persona que negociaba muchas cosas. Y por eso es que sus sobrinos, a quienes ella crió como si fuesen hijos, cayeron presos en Estados Unidos por narcotráfico. Ahora, en este momento, cae ella, que estaba vinculada a esa trama. Entonces ese es un grupo de poder, una tribu: Maduro y Cilia.

Luego tenés a Diosdado Cabello, que es de los militares que dio el golpe con Hugo Chávez en el 92, aunque era más joven, y que mantiene y controla el aparato represivo. Tenés a Vladimir Padrino López, que tiene ya 13 años siendo ministro de Defensa. Es un ministro tan longevo como el gobierno de Nicolás. Y luego tenés a los hermanos Rodríguez, esta alianza de dos hermanos que se reparten el poder.

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Por años había esta leyenda de que los militares eran el poder fuerte en Venezuela, pero ya nos dimos cuenta de que ante Estados Unidos no hicieron nada. Están totalmente desguazados, sus capacidades están disminuidas y lo que tenemos que pensar, porque ha sido así estos años, es que Venezuela tiene una fuerza armada desprofesionalizada. Es una fuerza armada que nunca ha combatido desde la era de Bolívar, distinto a Colombia, que mantuvo una guerra por 60 años y que están entrenados para eso. Los militares venezolanos viven es de robar a la gente, y se lo puede decir cualquier venezolano en Argentina. Roban a la gente en la calle, extorsionan a los negocios, a las empresas y se reparten negocios como fronteras, puertos, aeropuertos, minas y tráfico de petróleo.

Entonces, esa fuerza desprofesionalizada en realidad es una mafia que depende del dinero. Esos son los incentivos. ¿Cuál es el cálculo que hay ahora? Que Delcy Rodríguez podría traicionar o a Diosdado Cabello o a Vladimir Padrino López. Alguno de los dos tiene que salir de la fórmula. Vladimir Padrino López pareciera la pieza más débil, no solamente porque ha tenido ataques de pánico, sino porque sigue siendo una persona tutelada por Cuba. Así como Maduro tenía un anillo de seguridad cubano, Vladimir Padrino López tiene agentes cubanos con él que se encargan del tema de defensa.

Muy probablemente los incentivos de la Fuerza Armada Venezolana no sean la patria ni la ideología, sino que sean los negocios. Y la persona de los negocios en Venezuela es Delcy Rodríguez, que es la vicepresidenta económica. Entonces, muy probablemente venga una movida por allí. Probablemente venga una limpieza en el poder judicial por todos los jueces y magistrados que respondían a Cilia Flores. Diosdado Cabello queda como una figura solitaria, pero con poder de fuego. Entonces, pareciera que es como la pieza más difícil ahora para que se desmigaje el poder.

El poder simbólico está hoy en manos de los hermanos Rodríguez, que tienen que cumplir este rol en el que obedecen a Estados Unidos, pero mandan en Venezuela. Y eso es muy curioso porque, de hecho, Marco Rubio dijo: “No le hagan caso a lo que diga Delcy Rodríguez, hagan caso a lo que haga”. Es ahí donde hay que poner el foco. Delcy va a mantener un discurso revolucionario, va a seguir hablándole a la base del chavismo, pero en realidad tiene que fingir indignación porque se llevaron a Maduro. Y digo fingir porque ella es la que lo entrega, ella es la que negocia, es la que pacta con Estados Unidos. Entonces, sí, el poder está en sus manos, pero como un gobierno tutelado.

Lo que quisiéramos como sociedad civil venezolana y defensores de derechos humanos es que el tema de derechos humanos esté en la mesa de acuerdos entre Estados Unidos y el gobierno de los Rodríguez. Primero, porque la oposición no tiene un puesto en esa mesa. Segundo, porque si se quedan solamente con los negocios petroleros, los Rodríguez pueden cambiar de ideología todos los días sin problema para adaptarse y mantenerse en el poder. Entonces, hace falta mucha más presión para que de verdad se llegue a un país libre, un país democrático, no una dictadura normalizada.

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¿Cuál es el futuro político de María Corina Machado en Venezuela? ¿Fue una de las perdedoras?

No necesariamente, porque si María Corina Machado hubiese participado en el ataque, por decirlo así, es decir, si hubiese ocupado una silla en el war room donde se tomó la decisión del ataque, quedaría como una persona violenta, dispuesta a todo, y se acaba de ganar un Nobel de la Paz. Y si al mismo tiempo Estados Unidos le hubiese entregado el poder a ella, no hubiese tenido un gobierno fuerte. Sería más bien frágil. El chavismo sigue armado, el chavismo puede tener pequeñas guerrillas, el chavismo puede usar misiles individuales contra cualquier acto público de la oposición. Es decir, su poder de control territorial, de mafias, de cárceles, del aparato represivo, sigue intacto. Entonces, por ninguna de las dos vías ella podía aparecer en la foto, y por eso pasó algunos días de silencio.

Ahora, la duda es si va a tener capacidad de reunirse con Marco Rubio y Donald Trump para ser interlocutora de este proceso. Pero tampoco la podemos juzgar tan duramente, porque juzgar a la oposición venezolana sería como juzgar a la oposición argentina durante la dictadura o la oposición chilena durante (Augusto) Pinochet. ¿Cómo se evalúa gente que está en el exilio, que está presa, que está en la clandestinidad, que está perseguida, que le han asesinado miembros de su equipo? Por supuesto que las capacidades están disminuidas.

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