En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), la analista de la consultora brasileña Atlas Intel Sofía Benencio explicó el crecimiento de Myriam Bregman en encuestas y lo comparó con el fenómeno inicial de Javier Milei.
Sofía Benencio es analista política de la consultora brasileña Atlas Intel, especializada en estudios de opinión pública en América Latina, con foco en comportamiento electoral y tendencias comparadas.
Hacía la introducción de nuestra relación con Atlas Intel por ser brasileña, y por nuestra mayor presencia en Brasil que otros medios, y la presentaba como la cara de Atlas Intel en Argentina. Y la pregunta venía a algo que ustedes encuentran, pero también otras empresas de análisis de opinión pública vienen marcando, que es el crecimiento de una figura de izquierda que nunca hubo en la Argentina como Myriam Bregman. Mi pregunta había quedado pendiente en si tiene que ver con sus características particulares o con una necesidad de la demanda social, como una contracara de Milei. ¿Cuánto dice eso del crecimiento de ella misma y cuánto de la necesidad de la sociedad?
Particularmente Atlas Intel ya había medido a Myriam Bregman para escenarios electorales previos de los años anteriores, pero en imagen, por una cuestión de espacio, no estaba incluida y la hemos incorporado recientemente.
Entonces, justamente por la visibilidad que comenzó a tener en el último mes, en los últimos meses, creemos que responde más bien a un movimiento similar al que tuvo Javier Milei cuando comenzó a crecer y posicionarse como una figura presidencial por un descontento de la población, una falta de sentimiento de representación con los políticos tradicionales en aquel momento.
Ahora parece que, una vez más, según nos dicen los números de aprobación y de evaluación del gobierno, la gente está desilusionada, incluso dentro del electorado que apoyó a Javier Milei en primera y segunda vuelta. Y esta baja en la imagen positiva de Milei, en la aprobación, es contrastante con Myriam Bregman, que se posiciona no solo con una muy buena imagen positiva, sino como la única que tiene saldo positivo.
Esto quiere decir que tiene mayor imagen positiva que negativa entre todos los políticos que nosotros medimos.
Lo que me parece interesante, y probablemente sea el título de nuestra nota, es si hay un derrotero similar en Myriam Bregman con aquel diputado, todavía no presidenciable, que representó Javier Milei en 2021. Es decir, alguien que logra condensar o sintetizar el descontento.
A ver, la imagen positiva no necesariamente refleja que haya una apuesta de parte de la ciudadanía por la figura de Myriam Bregman para presidenta. Pero sí creo que la comparación que se puede hacer es desde un descontento frente a quienes pasan por la silla presidencial, quienes pasan por Casa Rosada, y que una vez más generan descontento entre la población.
Entonces cada vez más la gente se va corriendo y buscando quién puede ser por fuera de lo tradicional, por fuera del último que se probó como apuesta. Y ahí aparece Myriam Bregman.
Perdón que te interrumpa: es como un outsider, como la izquierda nunca tuvo mucha relevancia. Es una política, pero funciona como outsider para los electores.
Exactamente. Es una política con mucha trayectoria, lo sabemos, en la política argentina, pero que no tiene el desgaste, por ejemplo, de haber estado —ni su partido ni ella personalmente— en cargos del Poder Ejecutivo nacional. Sí en ámbitos legislativos.
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Interesante el análisis porque nuevamente nos remite a Milei, que también era un outsider. En ese momento parecía imposible que alguien con esa ideología llegara a ser presidente, y luego ocurrió. Déjeme aprovechar que Atlas Intel tiene sede en Brasil para preguntarle por la situación política allí. Ayer Lula tuvo un revés importante con el rechazo en el Senado de su candidato, Messias, a la Corte Suprema. ¿Esto es un síntoma del final de su ciclo político?
Tal como usted decía, Jorge, fue muy significativo el rechazo de ayer de Jorge Messias, que fue recomendado por Luiz Inácio Lula da Silva, y básicamente habla más de la relación que el Poder Ejecutivo nacional está teniendo con el Poder Legislativo de Brasil en los últimos meses, que ha estado complicada y que corona con esto esas dificultades que el Poder Ejecutivo ha tenido, que ya vienen también desde hace años.
No es una cuestión exclusiva de Lula, sino que el Poder Ejecutivo nacional ha ido perdiendo poder o ha expresado más debilidad frente al Poder Legislativo.
Y quizás esto no se refleja —se entiende que Flávio Bolsonaro tome esto para hablar de una cuestión electoral—, no se haga uso de esta derrota como una cuestión que va a impactar directamente en las elecciones.
Particularmente creemos que es una cuestión que no llega tanto a la población y que no necesariamente va a cambiar la intención de voto de la población o afectarla directamente. Pero sí es un gran revés político para Lula, principalmente porque sus declaraciones, o lo que se dice en su entorno, es que él va a proponer nuevamente un candidato al Tribunal Federal Supremo, pero el presidente del Senado —con quien tuvo rispideces y que se estima fue la causa de la pérdida de los votos necesarios para que Mesías fuera aceptado— aclaró que no va a llamar a la votación del próximo recomendado de Lula hasta después de las elecciones.
Entonces, eso complica el escenario para que el próximo recomendado por Lula efectivamente pueda entrar, principalmente teniendo en cuenta que el bolsonarismo está trabajando mucho para, ahora que se recambian dos tercios del Senado en las próximas elecciones, intentar tener mayoría en el Senado.
Entonces se complicaría aún más después de las elecciones.
En ese contexto, las posibilidades de Luiz Inácio Lula da Silva y de Flávio Bolsonaro de cara a las próximas elecciones, ¿cómo están hoy según sus mediciones?
Actualmente vemos, en la publicación que tenemos mensualmente con Bloomberg, que en abril Lula ganaría en un primer turno por una diferencia de unos seis puntos aproximadamente: Flávio Bolsonaro está midiendo 39,7% y Lula 46,6%.
Y en una segunda vuelta, que es lo que mayormente se estima que ocurra con Flavio Bolsonaro, se los ve en un empate técnico en los últimos tres meses. Numéricamente Flavio está por encima de Lula, pero es por menos de un punto, que es nuestro margen de error en la encuesta.
Se puede decir más claramente que es un empate técnico lo que se ha venido expresando.
GD/ff