domingo 02 de octubre de 2022
MODO FONTEVECCHIA NO HAY SEÑALES DE PAZ

Azerbaiyán y Armenia se cruzan en otra guerra

Al conflicto entre Ucrania y Rusia, parece que se le suma un nuevo episodio del histórico enfrentamiento entre los países asiáticos por la región de Nagorno.

14-09-2022 08:18

Como si la guerra en Ucrania no fuera suficiente, el conflicto histórico entre Azerbaiyán y Armenia. Esto se debe a la región en disputa de Nagorno Karabaj, que recrudeció en las últimas horas con 50 bajas del lado azerí y 49 del lado armenio, según cifras oficiales de esos países del Cáucaso.

Ambos se acusan mutuamente de haber violado el alto el fuego que selló, con la mediación de Rusia, la Segunda Guerra de Nagorno Karabaj en noviembre de 2020.

Ya hubo 6.500 muertos. Azerbaiyán recuperó en esos 44 días parte de los territorios de la antigua provincia soviética, habitada en forma mayoritaria por armenios, que había perdido entre 1991 y 1994.

Esta vez, con Rusia nuevamente como intermediario y también con Turquía otra vez del lado azerí, hubo un alto el fuego que no fue respetado. Azerbaiyán acusó a su vecino de actos subversivos a gran escala cerca de la frontera, de colocar minas en territorios clave para la logística de sus tropas y de ataques contra sus hombres.

Armenia culpó a las fuerzas azeríes de preparar el terreno con informaciones falsas sobre tiroteos y provocaciones con el fin de justificar los bombardeos de artillería y los drones del ejército. Se trata del enfrentamiento de mayor envergadura desde el cese de las hostilidades.

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Esto, en realidad, nunca cesó. En los dos últimos años hubo choques frecuentes en la frontera entre Azerbaiyán y Armenia que dejaron más de 240 muertos, según el recuento de Crisis Group. La guerra estalló dos semanas después de una reunión organizada por el Consejo Europeo en Bruselas entre el mandatario azerí, IlhamAliyev, y el primer ministro armenio, NikolPashinián, para convertir el alto el fuego en un proceso de paz.

La premisa de Aliyev, según Pashinián, era buscar una rendición incondicional de Armenia y dejar a la buena de Dios a los armenios de la República de Artsaj, como la llaman los armenios.

Armenia solicitó el apoyo de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Integra el organismo supranacional con Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán. Debe prestar asistencia militar si uno de los Estados miembros sufre una agresión.

En enero envió una misión de mantenimiento de la paz a Kazajistán, donde las protestas por el aumento del combustible contra su impopular presidente, Kasim-YomartTokáyev, dejaron 164 muertos, más de 1.300 heridos y casi 8.000 detenidos.

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Rusia posee bases en Armenia y 2.000 soldados desplegados en el Nagorno Karabaj. Vladímir Putin firmó con Aliyev un tratado para aumentar las relaciones entre ambos países. A raíz de las sanciones occidentales contra Rusia, Azerbaiyán se ha convertido en una de las principales vías de entrada y salida de mercancías y energía en el territorio ruso.

En julio, el gobierno de Aliyev y el Consejo Europeo firmaron un acuerdo para duplicar los envíos de gas desde Azerbaiyán, país satélite de Turquía, para duplicar los envíos de gas y reducir la dependencia de la energía rusa.

En 1988, el Parlamento de Nagorno Karabaj votó la unión con Armenia. Semilla de una terrible violencia intercomunitaria. Azerbaiyán reclama desde entonces la soberanía.

En 1991, al amparo de la desintegración de la Unión Soviética, la independencia arrasó en un referéndum no reconocido por la comunidad internacional. Estalló una guerra que dejó 35.000 muertos y 650.000 desplazados. En 1994, Azerbaiyán y Armenia firmaron un alto el fuego. Duró hasta 2020.

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Artsaj pasó a ser un Estado independiente con el apoyo de Armenia. Está en el Cáucaso Sur, el patio trasero de Rusia. El 80% de la población es armenia de religión cristiana. Lo refleja el documental “Somos nuestras montañas”, del director uruguayo Federico Lemos, estrenado en Montevideo, Buenos Aires y otras ciudades a pesar de las denuncias de Azerbaiyán sobre un presunto acto de provocación y de desinformación del llamado lobby armenio.

La diáspora creada por el genocidio armenio de 1915 a 1923, inspirador de otras atrocidades del siglo XX, nunca reconocido por Turquía, aliado de Aliyev y socio de Putin en esta nueva cruzada.

BL PAR