domingo 27 de noviembre de 2022
MODO FONTEVECCHIA CRISIS EN BRASIL

Jair Bolsonaro llevó al instituto espacial brasileño al borde de la desaparición

La caída de un organismo fundamental para monitorear el Amazonas es sintomática de la crisis científica en el gigante sudamericano.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales del Brasil (INPE) es una institución emblemática de la ciencia latinoamericana. Fundamental para monitorear la deforestación del Amazonas, hoy está cercada por los recortes presupuestarios y los ataques de Jair Bolsonaro. La crisis es tan profunda que incluso tiene problemas para pagar sus facturas eléctricas, según revela un reportaje de la revista Science.

La situación del INPE, un caso testigo del desfinanciamiento a instituciones científicas y académicas que impulsó el gobierno de derecha, es completa: los programas de vigilancia y prevención están en riesgo, la computadora que modela escenarios de cambio climático va camino a volverse obsoleta y el desarrollo de satélites atraviesa una parálisis casi total. Un panorama especialmente crítico para el Laboratorio de Integración y Pruebas del INPE, el único del hemisferio sur especializado en el ensamblaje de satélites. De los 2000 empleados a tiempo completo que el instituto tenía en 1990, hoy quedan apenas 753.

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Aunque reconoce que el organismo necesita duplicar su presupuesto de 92 millones de reales (USD 18 millones) para seguir operando, el director Clezio De Nardin opina que el daño es involuntario: “No creo que ningún gobernante actuaría para destruir una institución que produce infraestructura esencial para su propio país, especialmente porque desfinanciar al sector espacial va a tener consecuencias por décadas para la sociedad”.

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El INPE, de hecho, resultó decisivo para monitorear y reducir la deforestación del Amazonas en un 82% entre 2004 y 2014, decenio en que gobernó el Partido de los Trabajadores. Muchos creen que esas políticas de transparencia fueron precisamente las que sellaron su suerte. Desde la llegada al poder de Bolsonaro en 2019, los incendios en el pulmón del planeta alcanzaron picos históricos. Con vistas a empezar a revertir un daño profundo, los brasileños tendrán voz y voto en el ballotage del 30 de octubre.

FM JL